Dra. Marcela Campias-Whatapp: 3764413607
Av. Tambor de
Tacuarí 332
Empieza por respirar y agradecer en tu mente y disfruta. Cada vez más medios de comunicación, son nuestros mejores amigos. Cuando despertamos nuestro primer contacto es con el celular y luego el resto.
Te propongo un simple ejercicio: comprarnos un reloj despertador nuevamente y dejar el celular para un poquito después, generalmente nos levantamos con este mejor amigo, ponemos como excusa tener la novedad al instante, pero nos enganchamos un poquito más y perdemos los primeros minutos de ese valioso día.
Te propongo solo tres minutos, respirar en forma profunda y sentir el cuerpo. Te propongo agradecer con la alegría de saber que un nuevo día está ahí y nos espera.
Te propongo solo estirarte y bostezar a conciencia, con ganas, sentirte, relajarte.
Te propongo mirarte, sonreírte al espejo y decirte algo agradable, solo una palabra agradable. No te encuentres arrugas ni piel seca.
Te propongo ese matutino vaso de agua, esencial.
Te propongo sonreír a quienes te rodean y abrazarte o abrazarlos, un mínimo contacto físico. Si podés sumarle un moverte con algo de música, genial.
Te propongo que hoy puedas hacer ese mínimo ritual de valorarte y darte el primer lugar en tu día.
Con esos pequeños espacios de conexión con vos, que empieces tu día así, tendrás otra visión. Después sí, podés agarrar el celular.
Un espacio matutino para comenzar el día con otra sintonía permite que el cerebro despierte diferentes áreas y genere conexiones donde la prioridad no es sobrevivir, es priorizarte en tu bienestar. Distintos estudios científicos corroboran que no necesitás más que tres minutos de atención plena en vos, en tu cuerpo, con ese simple accionar de amorosidad es suficiente.
Particularmente me costó mucho incorporarlo a mi rutina, siempre a mil, creía que era tiempo vital que sacaba a mi entorno y desde que lo hago, me siento diferente. Pasó con cada cosa que hoy sugiero en el estilo de vida, por eso hoy al transmitirlo en mis talleres o notas para ustedes, no solo me avalan tantos médicos, neurobiólogos, científicos sino mi experiencia personal.
Valorarnos con ese regalo al despertar con esta pequeña rutina nos motiva de manera diferente. No regalemos nuestros primeros minutos del día al celular, disfrutemos de saber que nos estamos cuidando, eligiendo independencia y vitalidad.
Sigo a un grupo generado por un médico de más de 90 años, que le comento a su nieta que quería conectarse con personas de su edad para intercambiar sus vivencias, compartir saberes y sentirse en la misma sintonía, su nieta lo ayudó y cuando se dio cuenta, lo que quería formar, un grupo de unas 10 personas, se transformó en un movimiento de todo el país. Hoy viaja con su pareja y su comunicadora brindando la posibilidad de encuentros, actividades, sugerencias, con cada vez más adeptos.
Todos concuerdan en que al día lo elegimos y lo pasamos con la perspectiva que nosotros enfoquemos, cambiar el lenguaje y perspectivas es lo que marca la diferencia. Diría mi hermana Maty: “Actitud y porte”, que comienza con esa diferencia al despertar. Tengo que levantarme a las 5.30 todos los días para ir a trabajar: “gracias a Dios tengo trabajo”.
Tengo pancita difícil de bajar: “gracias a Dios tengo rica comida para disfrutar”. Mis hijos me vuelven loca: “Gracias a Dios los tengo”. Con esa actitud y conceptos claros, que si algo no me gusta solo en mí está cambiar de lugar y centrarme en la acción, voy a mejorar. Excelente comienzo de año. Nos merecemos lo mejor. Feliz y bendecido domingo.








