La Quiniela Misionera presentó su nueva imagen institucional, una renovación que busca expresar continuidad, solidez y modernización, en sintonía con los nuevos tiempos digitales y con los cambios tecnológicos incorporados al sistema de sorteos durante el último año.
La actualización visual refuerza la idea de un juego profundamente arraigado en la cultura local, que se mantiene vigente desde hace más de cinco décadas y que ofrece múltiples oportunidades de participación a lo largo del día, a través de siete sorteos diarios.
Un salto tecnológico y simbólico
El eje central de la nueva identidad es el isologo “Q Atómica”, donde la letra Q -símbolo universal asociado a la quiniela- se integra con un átomo estilizado que remite al azar, la energía y la innovación tecnológica. Este diseño busca representar el proceso de transformación del juego, que en octubre de 2024 incorporó el sorteador cuántico, dejando atrás el bolillero tradicional.
Según se destacó en la presentación, este cambio marca un salto evolutivo hacia un sistema de sorteo más moderno, preciso y transparente, alineado con estándares tecnológicos actuales y con las demandas de los jugadores.
“Un juego, muchas oportunidades”
La nueva imagen también cumple una función integradora: unifica todos los sorteos de la Quiniela bajo un mismo concepto, sintetizado en el lema “Un juego, muchas oportunidades”. Allí conviven La Previa, La Primera Matutina, La Matutina y La Matutina Plus, La Vespertina, La Nocturna y La Nocturna Plus, ahora bajo una identidad común.
El relanzamiento busca reforzar la idea de que la quiniela es mucho más que un juego, sino un espacio cotidiano donde se cruzan la expectativa, el hábito y la ilusión.
Un símbolo cultural que se renueva
Con más de 53 años de historia, la Quiniela Misionera forma parte del entramado cultural de la provincia, al punto de ser comparada con costumbres identitarias como el mate o la chipa. La renovación de su imagen apunta a preservar ese vínculo emocional, al mismo tiempo que adapta el juego a los desafíos del presente y del futuro digital.
De este modo, la Quiniela inicia una nueva etapa, sin perder su esencia: seguir ofreciendo a los misioneros oportunidades para jugar, soñar y proyectar, ahora con una identidad visual que refleja su evolución.





