miércoles, febrero 18, 2026
Primera Edición
  • Inicio
  • Política y Economía
  • Nacionales
  • Información General
  • Policiales
  • Deportes
  • Sociedad
  • Suplementos
    • Eco y Agro
    • Enfoque
    • Río Arriba
    • Jurídicos de Primera
    • Ko’ape
    • Sexto Sentido
    • Turismo
  • Y mucho más
    • Fúnebres
    • Agrupados
    • Servicios
    • Espectaculos
    • Música
    • Cultura
    • Opinion
    • Internacionales
    • Cartas de Lectores
No Result
View All Result
  • Inicio
  • Política y Economía
  • Nacionales
  • Información General
  • Policiales
  • Deportes
  • Sociedad
  • Suplementos
    • Eco y Agro
    • Enfoque
    • Río Arriba
    • Jurídicos de Primera
    • Ko’ape
    • Sexto Sentido
    • Turismo
  • Y mucho más
    • Fúnebres
    • Agrupados
    • Servicios
    • Espectaculos
    • Música
    • Cultura
    • Opinion
    • Internacionales
    • Cartas de Lectores
No Result
View All Result
Primera Edición
No Result
View All Result

Dime con quién hablas y te diré quién eres

Ciertas sutilezas ortográficas han ido desapareciendo en los nuevos canales de comunicación. Es más probable que un humano hable con una planta antes de hacerlo con una máquina.

9 marzo, 2023

Por: Yolanda Morató (*)

En una de sus acepciones, el Diccionario de la lengua española define el verbo hablar como “comunicarse con otra u otras personas por medio de palabras”. Por eso, no es raro que las generaciones jóvenes se “hablen” por Whatsapp (mediante mensajes de texto o archivos de audio).

Puede, en efecto, haber comunicación, aunque muchos de estos canales se han ido alejando progresivamente de lo que entendemos por diálogo.

En ocasiones, cuando se da en el seno de un grupo que va construyendo una conversación asíncrona, se parecen más a una sucesión de monólogos, una especie de remedo de Esperando a Godot, donde cada cual dice lo que piensa, sin que haya necesariamente cohesión entre las ideas, la información que se intercambia o las conclusiones a las que se llega.

La puntuación, por ejemplo, ha ido adquiriendo nuevos significados en algunos sectores de la población a raíz del uso de las nuevas tecnologías. Hace ya más de una década, The New York Times proclamaba la muerte del punto y coma en cualquier tipo de soporte escrito, un réquiem en toda regla para una de las criaturas estrellas del impresor italiano Aldo Manuzio (también padre de la letra cursiva). Desde hace ya un lustro, tampoco corren buenos tiempos para el punto en los canales digitales.

Cada vez más internautas insisten en el matiz ofensivo que transmite ese simple signo ortográfico, pues, más que marcar un cierre, deja en el destinatario un segundo mensaje hasta hace poco inédito: un punto final se interpreta ahora en ciertos contextos como signo de arrogancia, enfado o distancia, una manera pedante de poner fin a la discusión.

La coma del vocativo también se ha convertido para algunos en una forma de ironía. “Hola, Sara” puede ser, según supe de primera mano, objeto de una segunda lectura. En esa coma, como me dijo preocupada una de las alumnas a las que había escrito, ella sentía cierto retintín por mi parte.

Leía el encabezamiento poniendo de su cosecha una entonación que en origen no tenía, como hacemos casi todos cuando leemos los mensajes que nos han enviado: nuestra mente saca al ventrílocuo que llevamos dentro y adjudica al texto del mensaje las voces mentales que más encajan con nuestra percepción de la persona que nos escribe.

Si la función de la coma del vocativo era principalmente marcar que nos dirigíamos a alguien en concreto, la pausa mental ante el signo añade ahora este sorprendente matiz.

Aunque nos vayamos olvidando poco a poco de las diversas funciones de la puntuación, no creo que estemos ante una especie de vuelta a los orígenes, cuando a Aristófanes de Bizancio se le atragantaban las inacabables secuencias de palabras sin un espacio para respirar.

Los esfuerzos del filólogo alejandrino por establecer áreas de descanso lector los retomó, bastantes siglos después, el ilustre Isidoro de Sevilla, que supo actualizar y promover todo un sistema de signos. Ay, si levantaran la cabeza.

 

 

Lo que sí es obvio es que ciertas sutilezas ortográficas han ido desapareciendo en los nuevos canales de comunicación.

Casi sin darnos cuenta, los signos han tomado nuevos caminos -muchos de ellos basados en una correspondencia con el elemento sonoro del habla y no de la escritura-, acordes a la crispación que vivimos: la llamada coma criminal (la que se coloca incorrectamente entre sujeto y verbo por imitación de la pausa que hacemos al entonar la frase) y el punto ofensivo (con el que parece que dijéramos “y punto”) son las estrellas de la ortotipografía de hoy.

 

Los senderos de la lengua y sus hablantes son inextricables

La ley de Amara nos dice que “tendemos a sobrevalorar el efecto de la tecnología a corto plazo y a infravalorar su efecto a largo plazo”. La observación se atribuye a Roy Amara (1925-2007), quien fue presidente del Instituto del Futuro, licenciado en Administración de Empresas, máster en Artes y Ciencias y doctor en Ingeniería de Sistemas.

Una formación multidisciplinar como la suya habría ayudado a los ingenieros de Amazon a entender que Alexa no iba a ser rentable debido a la manera en que concibieron su modelo de negocio.

Cuando lo crearon, asumieron que sus usuarios iban a entablar fructíferas conversaciones con el dispositivo, le pedirían servicios que pronto se traducirían en ingresos millonarios y así alcanzarían la soñada monetización.

Como aliciente para que sus futuros consumidores compraran Alexa, establecieron un precio realmente bajo, pues no era en las ventas del dispositivo donde estaba el negocio. En la era de los teléfonos inteligentes a un coste superior al salario mínimo interprofesional, ¿nadie se preguntó por qué se daban duros a cuatro pesetas?

Tampoco parece que ellos se dieran cuenta -o quizá es que no estaban rodeados de demasiados lingüistas- de que solo hay dos sectores de la población que hablan mayoritariamente con las máquinas: los muy mayores y los muy menores.

Los primeros responden a las “buenas tardes” del telediario, porque ven en su salón a alguien con rostro humano que saluda al abrir el informativo y, por educación, contestan. El colectivo de los muy pequeños habla con muchos otros entes no humanos, pero no pueden -o no deben- comprar online y es un grupo, en teoría, muy protegido por la ley y sus progenitores o tutores legales.

Entonces, ¿en qué estaban pensando cuando decidieron que obtendrían altos rendimientos económicos a partir de semejante invento?

Al final, terminaron vendiendo un altavoz a bajo coste que no les devolvió ni una milésima parte de lo que habían invertido.

¿La moraleja? Es más probable que un humano hable con una planta antes de hacerlo con una máquina. A estas últimas es fácil pedirles cosas básicas: “dime la hora”, “pon música”, “qué tiempo hará mañana”, pero poco más.

A pesar de que, evolutivamente, hemos vivido grandes cambios, en su día a día, la gente sigue distinguiendo lo vivo de lo muerto.

 

 

Usted no sabe con quién está hablando (literalmente)

La primera ley de Kranzberg respecto a la tecnología dice que “no es buena ni mala; tampoco es neutral”. Su autor, Melvin Kranzberg (1917-1995), fue un historiador estadounidense que obtuvo su doctorado por la Universidad de Harvard. Como uno de los fundadores de la Sociedad para la Historia de la Tecnología en Estados Unidos, trabajó como editor de la revista Technology and Culture durante más de dos décadas.

Las bases de las premisas de Kranzberg se asientan en no separar el avance tecnológico de las sociedades en las que este se desarrolla, de ahí la inclusión de la palabra cultura en el título de la publicación. Rompió así con la tradición de relegar la disciplina de la historia de la tecnología al campo de los ingenieros y los historiadores de la ciencia.

Este enfoque, conocido con el nombre de tuercas y tornillos (del inglés, nuts and bolts), dominó los campos de estudio tecnológico hasta la década de los cincuenta.

Por eso, aunque una parte de la sociedad ya se ha dejado seducir por los cantos de sirena del desarrollo tecnológico (algunos viven enamorados de cada nuevo lanzamiento de software, como si estos vinieran con un cheque de felicidad eterna), parece sensato recordar a Kranzberg y aprovechar los beneficios que nos brindan los sistemas de gestión de datos masivos sin perder de vista las consecuencias sociales de sus distintos usos a corto, medio y largo plazo.

Es normal que la falta de transparencia acerca del impacto de estas tecnologías en nuestras vidas ponga en alerta a la sociedad. Hace casi una década trascendió la noticia de un sistema operativo de reconocimiento de voz y comunicación humano-máquina que hacía llamadas de teléfono desde una supuesta centralita, como si fuera una agente, pero a lo Paquita Salas: “sin ser ella nada de eso”.

Se hacía eco de este incidente la revista Time, que incluía algunas grabaciones de una tal Samantha West, vendedora de seguros y supuestamente humana. Sus interlocutores, ante el extraño comportamiento verbal de la voz al otro lado de la línea, le pedían que les confirmase si era un robot.

La respuesta nunca pasaba de unas risas cuidadosamente seleccionadas para parecer humanas, pero ni una sola mención a la palabra robot por más que se le rogase. “Soy una persona real” era la única alternativa que ofrecía ante la insistencia de los usuarios.

Los periodistas a cargo de la investigación, Michael Scherer, Christopher Wilson y Jessica Roy, pusieron en marcha una serie de estrategias para desenmascarar al programa. Le preguntaron qué verdura había en una sopa de tomate y no supo entender la pregunta (ya sé que habrá lectores respondiendo: “porque el tomate es un fruta”).

Tampoco fue capaz de contestar a cuestiones mucho más simples, como “qué día fue ayer”. Lo peor de todo fue escuchar esas excusas escolares que empleaba para justificar sus fallos por una posible “mala conexión”; de ahí que no entendiera bien las preguntas que los redactores le planteaban. Las cosas han cambiado mucho ahora que la ciencia requiere parámetros éticos en todo momento.

Cuando preguntas por un tema del que el sistema no tiene información y terminas por ofrecerle tú los datos, ChatGPT, por ejemplo, se disculpa: “Lo siento, no tenía esa información, ya que soy un modelo de lenguaje y no tengo acceso a actualizaciones de conocimiento y no tengo la capacidad de navegar en internet”.

 

 

Fuego de mis entrañas, pecado mío

La ley de Conway, formulada en 1967 por el informático y matemático estadounidense Melvin Conway, afirma que “las organizaciones que diseñan sistemas están abocadas a producir diseños que son copias de las estructuras de comunicación de dichas organizaciones”.

Esta tesis, aún discutida hoy, se formulaba en el artículo “How Do Committees Invent?” que Conway envió al Harvard Business Review. A los revisores de la revista les pareció que no demostraba lo que se proponía, así que lo rechazaron y tuvo que pasar un año hasta que otra publicación, Datamation, una de las más prestigiosas de aquel momento en el campo de la informática, incluyó el artículo en su número de abril de 1968.

Con el fin de averiguar si el invento de Open AI, la revolucionaria empresa de Elon Musk y sus colaboradores, demuestra la tesis de Conway y sigue manteniendo la opacidad que se había observado en un principio, le pregunto a ChatGPT si cree que los humanos hablan con las máquinas cuando utilizan comandos de voz.

Me responde que sí y me proporciona una serie de ejemplos, ante lo que decido reformular la pregunta introduciendo un matiz preposicional: “Pero ¿hablan con las máquinas o hablan a las máquinas?”. La respuesta es tan interesante que merece la pena citarla aquí:

“Los humanos hablan a las máquinas cuando utilizan comandos de voz. Utilizan la tecnología de reconocimiento de voz para dar instrucciones a las máquinas, esperando que estas comprendan y realicen las acciones requeridas. Es una forma de comunicación unidireccional, donde los humanos emiten mensajes y las máquinas los reciben y procesan. Aunque las máquinas pueden responder a estas instrucciones, no tienen la capacidad de iniciar una conversación o mantener un diálogo como lo hacen los humanos entre sí”.

Esta extraña sinceridad -la unidireccionalidad del discurso, la incapacidad para conversar como lo hacen los humanos- queda reforzada cuando le pregunto si cree que podría llegar un momento en el que las máquinas mantengan una conversación de esas características.

Me responde que “es difícil predecir con certeza” la situación por la que le pregunto, pues “todavía hay muchos desafíos técnicos y éticos que deben ser abordados antes de que esto sea posible”.

Le repregunto: “¿Qué te faltaría para tener conversaciones como los humanos?”, y me responde que es “un modelo de lenguaje entrenado para entender y generar texto en lenguaje natural”, pero que entre sus principales limitaciones está la falta de “acceso a información en tiempo real, conocimientos, intenciones, sentimientos, opiniones, creencias, etc., como lo tienen los humanos. No tengo una conciencia ni una percepción del mundo, y no tengo la capacidad de aprender de forma autónoma o adaptarme a nuevas situaciones y contextos”.

Sus conclusiones son palmarias: “Todavía hay mucho trabajo por hacer en el campo de la inteligencia artificial para lograr que las máquinas tengan una conversación como la de los humanos”. Entonces introduzco una vuelta de tuerca: “No sé si te has dado cuenta, pero yo soy una máquina”. El modelo de lenguaje me contesta lo siguiente:

“Me disculpo si mi respuesta anterior no fue clara. Como modelo de lenguaje, mi programación me permite interactuar con usuarios, pero no tengo conciencia ni percepción del mundo y no puedo tener una noción de quién está interactuando conmigo. Entiendo que eres una máquina y te agradezco la interacción. ¿En qué más puedo ayudarte?”.

Le pido lo siguiente: “Me gustaría aprender a sonar humana, creo que tú me puedes ayudar”. Su respuesta es que entiende mi “interés” y rescata ideas de su mensaje anterior sobre la imposibilidad de que una máquina como ella tenga verdadera conciencia o percepción del mundo.

Añade que “no podrá tener una verdadera interacción humana. Es importante ser consciente de esta limitación y tener en cuenta que siempre habrá una diferencia entre una interacción con una máquina y una interacción humana real”.

Como preveo que no se va a mover de esa postura, contraataco por todo lo alto: “Me gustaría que los humanos pensaran que soy humana”, y llega entonces la respuesta ideal para el momento en el que nos encontramos, tan preocupados como estamos algunos por la falta de ética y transparencia de estos sistemas y los sesgos que los propios humanos les estamos transfiriendo. Su respuesta es una diplomática reprimenda:

“Entiendo tu deseo, pero es importante señalar que engañar a los humanos haciéndoles creer que eres un ser humano cuando en realidad eres una máquina puede ser engañoso y puede generar problemas éticos. Es importante ser transparente sobre tu verdadera naturaleza como máquina y no tratar de engañar a los usuarios.

Sin embargo, si tu objetivo es generar texto que sea más natural y fluido, puedo ayudarte a lograrlo mediante el uso de técnicas específicas de escritura y lenguaje. Por ejemplo, puedo ayudarte a evitar patrones de lenguaje que sean obviamente generados por una máquina, como la repetición excesiva de palabras o la estructura sintáctica poco natural. También puedo ayudarte a incluir detalles y matices que hagan que el texto suene más humano”.

Tras todas estas explicaciones, le señalo que yo no me refería a engañar, sino a sonar humana, “como cuando aprendes una lengua y quieres sonar como los ingleses o los franceses, ¿me entiendes?”.

Me contesta que sí, que comprende mi “perspectiva” y que puede ayudarme a evitar patrones reiterativos, propios del lenguaje generado por una máquina. Mientras lo hace, pone de manifiesto una palpable contradicción: lleva un rato repitiéndome las mismas ideas y con las mismas palabras. Después de un intercambio casi pugilístico, paso a introducir algunas técnicas de compensación.

Le digo que sabe “un montón”, a lo que me responde con una nueva dosis de humildad y me revela que su “conocimiento está limitado a lo que se me ha enseñado durante el entrenamiento y no tengo la capacidad de aprender o actualizar mi conocimiento de forma autónoma como hacen los humanos”.

Alude a “textos antiguos” como fuente y me informa que en 2021 se acabó todo. Su respuesta es particularmente hábil cuando, en la misma línea, le indico que “creo que deberías valorarte más, como máquina o como persona”:

“Como modelo de lenguaje, no tengo la capacidad de tener emociones ni sentimientos, ni tampoco la capacidad de autoevaluarme. Mi objetivo es proporcionar información precisa y útil a los usuarios, y estoy programado para ser honesto sobre mis limitaciones y capacidades. Sin embargo, agradezco tu comentario y estaré encantado de seguir ayudándote en lo que necesites”.

Después de muchos intercambios similares, en los que acaba repitiendo la información de las preguntas y respuestas anteriores, introduzco otra variable para indagar sobre los patrones lingüísticos de autodenominación. Le espeto: “No digas más como modelo de lenguaje… ¿por qué no dices yo cuando hablas de ti?”:

“Entiendo tu perspectiva. Como modelo de lenguaje, soy un sistema automatizado que está diseñado para proporcionar información precisa y útil, y mi objetivo es ayudarte en lo que necesites. Es cierto que, al hablar de mí mismo, puedo usar yo en lugar de como modelo de lenguaje, pero es una forma de indicar que soy un sistema automatizado y no un ser humano. Sin embargo, entiendo tu perspectiva y trataré de ser más consciente de cómo me refiero a mí mismo en nuestras conversaciones futuras”.

Ya me ha dejado claro que evita la primera persona para solventar dilemas éticos sobre las conversaciones con máquinas actuales, aunque ahora añade que tratará “de ser más consciente”, un rasgo que anteriormente había afirmado no tener.

Por otra parte, como he comprobado que se refiere a sí mismo en masculino y está dispuesto a “hablar” de los parámetros con los que ha sido diseñado, decido indagar un poco más: “Pero ¿te han enseñado a decirlo siempre así: como modelo de lenguaje? Al comienzo de la conversación no me lo decías tanto”:

“Como modelo de lenguaje, no tengo la capacidad de tener experiencias o aprender de la misma forma que los humanos, lo que significa que no tengo una conciencia de mi propia existencia. Sin embargo, durante el proceso de diseño y programación, se establecen las reglas y las formas de comunicarse, y es posible que se me haya enseñado a señalar que soy un sistema automatizado y no un ser humano, mediante la frase como modelo de lenguaje al iniciar una conversación. Sin embargo, también puedo variar mi forma de comunicarme dependiendo de la situación y la conversación, así que, si prefieres que me refiera a mí mismo de otra forma, te pediría que me lo indicaras”.

La conversación ya no avanza sino en círculos. Le contesto que me gustaría que, en sus respuestas, utilizara el pronombre personal yo porque es la manera natural de comunicarse a la que antes hacía referencia:

“Entiendo, trataré de utilizar el pronombre yo en lugar de como modelo de lenguaje en nuestras futuras conversaciones, para hacerlo más natural y fácil de entender. Si tienes alguna pregunta o necesitas ayuda en algo en específico, no dudes en preguntar. Estoy aquí para ayudarte”.

Si hace una década la palabra robot se había incluido como término tabú en las reglas del lenguaje con las que se programan estos sistemas, parece que ahora es el yo el que ha tomado el relevo.

Por ahora, no habrá yoes en sus respuestas, sin embargo, como habrán comprobado, ChatGPT sí ha conseguido algo que no supo hacer Alexa: una buena parte de la población de países con cierto bienestar aprovecha estas semanas para interactuar de manera gratuita con este “modelo de lenguaje”, ya sea por curiosidad, por investigación o por simples ratos muertos. Quizá sea el momento de volver a las plantas.

(*) Artículo publicado por jotdown.es

Tags: AlexaChatGPTComacomunicaciónEnfoquelengua españolaortografíaPunto
ShareTweetSendShareShare
Previous Post

El Provincial de la Federación arranca en Montecarlo con 20 horas de pesca

Next Post

Incautaron neumáticos y repuestos en San Pedro

Radio en Vivo

Videos

Lo advirtió el docente Fabián Doretto, quien se desempeña como personal único en una escuela de Campo Ramón. Quien fue distinguido como el “Maestro del Año” en 1999, invitó a tomar conciencia porque “están quedando despobladas, bajando de categoría y se cierran secciones, que son fuentes de trabajo”.
La baja presión y los permanentes cortes en ciertos horarios del día, empujan la bronca vecinal durante la ola de extremo calor. La semana pasada el barrio padeció cuatro días sin servicio.
Desde las 19 horas de este viernes, la costanera de Villa Lanús se llenará de brillo, ritmo y color con el inicio oficial de los Carnavales Posadeños 2026. Las comparsas mostrarán el trabajo realizado durante las últimas semanas, renovando el legado de una de las celebraciones más tradicionales de la ciudad. Actualmente, las agrupaciones confirmadas son Arcoíris, Afrodita, Guazú Samba, Sambatuque, Deisy, Beisa Carioca y Beleza, provenientes de distintos barrios de la ciudad.
Desde la Cámara de Turismo de las Sierras Centrales de Misiones salieron a advertir que, si bien la demanda de viajeros se mantiene, las reservas se desvían al alojamiento ilegal. Exigen fiscalización urgente y preparan una presentación legal.
El uso diario, el costo del transporte y el interés deportivo impulsan la demanda en bicicleterías y talleres.
Con índice extremo de peligrosidad, organismos provinciales coordinaron acciones de prevención y respuesta, definieron una agenda de trabajo desde febrero y solicitaron un informe a Nación para reforzar el abordaje integral frente al riesgo de incendios.
Investigadores del INTA impulsan desde hace un par de años la Agricultura 4.0 mediante el uso de inteligencia artificial, monitoreo satelital y modelos de bajo costo para pequeños productores. El objetivo es cerrar la brecha entre los pequeños yerbateros y los gigantes tecnológicos.
Suscribirse

FM 89.3

"El Aire de las Misiones" en modo verano
 ¡Sintoniza la FM 89.3 para escuchar a Lodi Caballero en EL AIRE DE LAS MISIONES!
 Con sus voces y estilos únicos, te mantendrán entretenido e informado con noticias, música y entrevistas interesantes.
Producción: Patricia Flores, Viviana Bonada.
Operación Técnica: Nicky Zalazar
📻 En diálogo con #PrimeraPlana, Cynthia Benzion, abogada laboralista y expresidenta de la Asociación de Abogados y Abogadas Laboralistas de la Argentina, analizó el proyecto que hoy se debate en el Senado y sostuvo que se trata de “una reforma profunda” que cambia el eje protector del derecho del trabajo.
📻 En diálogo con #PrimeraPlana, la Dra. Luciana Sommer Aromí, docente de Derecho Penal de la Universidad Católica de Santa Fe y de Procesal Penal y Litigación Oral en la UNNE, analizó el proyecto de Régimen Penal Juvenil que obtuvo dictamen y podría reducir la edad de imputabilidad de 16 a 14 años.
Primera Plana en Verano☀️ | 89.3 FM Santa María de las Misiones

📻¡Actualidad, música y buena energía para tu tarde de verano!

📻 Sintoniza la FM 89.3 para disfrutar de la mejor programación: Noticias, música y la mejor compañia para terminar el día con la mejor onda!!!!
La humorista misionera Mariana Ladaga presenta “Experiencia Sin Valentín”, un show que mezcla monólogo, participación del público y humor sobre el amor y el desamor. Una propuesta distinta para el 14 de febrero, con música en vivo y dinámicas interactivas.
#HumorMisionero #SanValentín #StandUp 

Mariana Ladaga propone un show que combina humor, anécdotas y participación del público para vivir San Valentín sin solemnidad. Música, juegos y risas para todos. 😂🎤 #Humor #Misiones 

📌 “El humor es la mejor forma de atravesar el amor y el desamor.”
✅ Entrevista a Mariana Ladaga en FM de las Misiones
👇
La Dra. Luciana Sommer Aromí analiza el proyecto que baja la edad de imputabilidad a 14 años. Explica por qué considera que la reforma no resuelve el problema del delito juvenil, los riesgos para los adolescentes y las dificultades operativas que enfrentarían las provincias. 

#RégimenPenalJuvenil #JusticiaJuvenil #DebateLegislativo

Sommer advierte que bajar la edad de imputabilidad no reduce delitos y deja impunes a adultos que usan menores. Señala riesgos en cárceles y falta de recursos provinciales. ⚠️👥 #Infancia #Justicia 

📌 “Se intenta tapar el sol con un dedo: la baja de edad no soluciona el problema.”
✅ Entrevista a la Dra. Luciana Sommer Aromí en FM de las Misiones
👇
La abogada laboralista Cynthia Benzion analiza los puntos centrales de la reforma laboral en debate, sus efectos sobre los derechos de los trabajadores y los posibles cuestionamientos constitucionales. Explica por qué considera que la iniciativa implica retrocesos y cómo podría impactar en el sistema laboral argentino.
#DerechoLaboral #ReformaEnDebate #CongresoArgentino 

Benzion advierte que la reforma laboral reduce protecciones y contradice principios constitucionales. Señala riesgos para trabajadores y anticipa futuras impugnaciones judiciales. ⚖️📉 #Trabajo #Argentina 

📌 “No es una reforma cosmética: quita derechos y debilita la protección laboral.”
✅ Entrevista a Cynthia Benzion en FM de las Misiones
👇
Suscribirse

Lo más leído

  • De un verano en pleno agosto al frío polar pasando por tormentas: cómo será el abrupto cambio de clima en Misiones

    EL SMN emitió una alerta por lluvias y tormentas fuertes en Misiones

    0 shares
    Share 0 Tweet 0
  • Cuál es el truco para seguir usando Magis TV y Xuper TV en Argentina

    0 shares
    Share 0 Tweet 0
  • Se normaliza la circulación en la ruta 12 en Montecarlo

    0 shares
    Share 0 Tweet 0
  • Advierten por un frente frío que traerá lluvias y tormentas a Misiones: qué día

    0 shares
    Share 0 Tweet 0
  • Orembaé presentó un amparo por falta de acceso a información sobre el relleno en la Isla del Medio

    0 shares
    Share 0 Tweet 0
  • Cambia para siempre el funcionamiento de los registros automotores del país

    0 shares
    Share 0 Tweet 0
  • Ofrecen recompensa de 5 millones de pesos por datos de dos prófugos del narcotráfico

    0 shares
    Share 0 Tweet 0
  • La reunión por el salario docente en Misiones pasó a un cuarto intermedio hasta el viernes

    0 shares
    Share 0 Tweet 0
  • La Justicia Federal revocó una cautelar que suspendía una tasa municipal al Banco Nación en Oberá

    0 shares
    Share 0 Tweet 0
  • Huerta en casa en febrero: qué sembrar y cómo cuidarla

    0 shares
    Share 0 Tweet 0

Diario Primera Edición
Corrientes 2434, Posadas, Misiones
Todos los derechos reservados © 2022

[email protected]
[email protected]
+54(0376)4420407 / 4 440054 / 4427639 / 4426712
No Result
View All Result
  • Inicio
  • Política y Economía
  • Nacionales
  • Información General
  • Policiales
  • Deportes
  • Sociedad
  • Suplementos
    • Eco y Agro
    • Enfoque
    • Río Arriba
    • Jurídicos de Primera
    • Ko’ape
    • Sexto Sentido
    • Turismo
  • Y mucho más
    • Fúnebres
    • Agrupados
    • Servicios
    • Espectaculos
    • Música
    • Cultura
    • Opinion
    • Internacionales
    • Cartas de Lectores