Bakú, su nombre se interpreta como un “golpe de viento” o “ciudad de los vientos”

Capital cultural, industrial y política de Azerbaiyán, se encuentra en la costa occidental del mar Caspio, en la península de Apsheron. Una ciudad que fusiona la tradición con el moderno occidente.

04/08/2019 16:06

La creciente economía de Azerbaiyán permitió que la capital adquiriera en los últimos años un aspecto moderno y atractivo para el turismo, como por ejemplo las magníficas edificaciones como el Flame Towers o el Crystal Hall.

Uno de los lugares más agradables para pasear es el Seaside Park (o Boulevard), un amplio paseo en el frente marítimo de la ciudad, en el cual hay numerosas cafeterías y restaurantes. La ciudad dispone de un buen número de modernos centros comerciales, boutiques, cines, salas de conciertos y de exposiciones, museos, así como hoteles de las más prestigiosas cadenas hoteleras del mundo.

La ciudad vieja, confinada dentro de los muros de la fortaleza, o Icheri Sheher (Inner City), se ha convertido en un grandioso museo al aire libre. Forman parte de este conjunto la famosa torre de la Doncella o Maiden Tower (XII d.C.), el símbolo más auténtico de la ciudad, que forma parte de la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO. Es una estructura cilíndrica de ocho pisos que se eleva a una altura de 29,5 metros con un diámetro de base de 16,5 metros. El aspecto arquitectónico de esta fortaleza se diferencia por su originalidad. En el interior del recinto se hallan 44 monumentos de arquitectura medieval, incluyendo el palacio de los Shirvanshahs, antigua residencia de los gobernantes de Shirvan (siglo XV d.C.).

Gobustán. El Parque Nacional Gobustán (Patrimonio de la Humanidad – Unesco) fue establecido en 1966 con el objeto de proteger las más de 6.000 pinturas rupestres que tiene esta región de Azerbaiyán poblada hace más de 40.000 años. Se encuentra a 64 kilómetros del centro de Baku. Los Petroglifos de Gobustán se emplazan en diferentes épocas entre los siglos X y XVIII a.C. hasta la Edad Media. Hoy en día es oficialmente un museo al aire libre. Anualmente esta pinacoteca en piedra es visitada por miles de personas de todo el mundo.

Es de obligada visita la obra maestra del Complejo, el mausoleo de Farrukh Yasser, que se encuentra en un patio cerrado que sólo es accesible por dos puertas. La principal entrada cuenta con un magnífico portal tallado sobre piedra y ricamente ornamentado con alfombras orientales esculpidas entre 3 a 5 cm de profundidad. También se encuentran en el recinto amurallado de la ciudad vieja más de diez mezquitas construidas en diferentes épocas.

Crystal Hall. Su construcción fue planificada en tres partes: la membrana que forma su fachada, la estructura modular de las gradas y la cubierta. Un desafío particular fue el corto período de tiempo disponible para el proyecto: todo el diseño y construcción tuvo que completarse en sólo ocho meses. El recinto, con capacidad para 25.000 espectadores, se ubica a un costado de la Plaza de la Bandera Nacional, frente al Mar Caspio.

Para aquellos viajeros que disfrutan degustando platos típicos de los lugares que visitan, la cocina azerí es una mezcla de sabores turcos, georgianos, iraníes y de Asia central, con la carne como elemento central (cordero, ternera y aves) y gran presencia de especias. Como condimento se usan el azafrán, la menta y el cilantro. Los platos se acompañan con berenjenas, col o espinacas. El pescado más popular es el esturión, que se come fresco o ahumado. Todo un festín para los amantes del caviar. Esta capital tiene todo, historia, cultura, gastronomía y calidez humana. Buen viaje.