Se obtuvieron huellas y confían en identificar a los “boqueteros”

El registro en varios puntos del emprendimiento fabril es alentador para ubicar a un sospechoso. Grabaciones de cámaras de seguridad son analizadas por investigadores.

29/06/2019 22:05

SEGUNDO ROBO. A mazazos fue abierta la pared de la misma oficina el 1 de marzo en colonia San Alberto.

De prosperar los análisis criminalísticos, podría obtenerse un patrón completo dactilar y se abrirán firmes esperanzas de identificar al menos a uno de los delincuentes que, bajo la modalidad boqueteros, robaron poco más de medio millón de pesos de una fábrica de ladrillos cerámicos de esta localidad.

A la par del avance en cuanto a las tomas de huellas en la escena del hecho, y determinar que una de ellas se repetía en varios puntos del emprendimiento ubicado en colonia San Alberto, a cinco kilómetros del casco urbano de Puerto Rico, los investigadores de la Unidad Regional IV iniciaron el chequeo de los primeros videos de cámaras de seguridad del sistema de videovigilancia de la Policía y de comercios y viviendas próximas.

Cabe señalar que, hace poco más de tres meses, de la misma manera, en la misma oficina y abriendo la misma caja de seguridad, los boqueteros se alzaron con un millón y medio de pesos.

Este miércoles y nuevamente durante la madrugada, los ladrones volvieron a actuar, según la denuncia del propietario. Esta vez se alzaron con 550 mil pesos y con el mismo modus operandi.

Los delincuentes hicieron un boquete en la oficina de la empresa y sin ser oídos desde el sector de producción, rompieron a mazazos la pared de ladrillos huecos y con pocos, pero precisos golpes aflojaron las trabas de la caja donde se guardaban billetes de moneda argentina, reales y dólares.

 

Dudas

Las primeras pericias policiales señalaron en la escena los investigadores pudieron establecer que los ladrones desconectaron la alarma, al igual que el golpe del viernes 1 de marzo.

De acuerdo a fuentes consultadas por PRIMERA EDICIÓN, la relativa fragilidad del sistema de seguridad de un emprendimiento reconocido en la zona, resultó llamativa y en contraste con el robo anterior, la ausencia de mejoras o adquisición de elementos preventivos despertó comentarios.

De todas maneras, cerca de un centenar de efectivos policiales se destinaron para esclarecer lo sucedido y llevar calma a una zona considerada como de desarrollo industrial para Puerto Rico.