Arte consciente: Las reglas del juego

Liliana y Luciana son dos artistas que buscan integrar en sus obras la estética y la responsabilidad social. La muestra estará abierta hasta el 29 de junio.

09/06/2019 21:18

“Las reglas del juego” es una muestra artística inaugurada días atrás en el Museo Juan Yaparí. Las esculturas expuestas alertan contra el consumismo -una de las mayores fuentes de contaminación al medio ambiente-. “Queremos que la próxima vez que vayan a comprar algo, piensen dos veces si verdaderamente lo necesitan”, expresaron las responsables de la exposición.
“Los juguetes son una clara muestra del consumismo”. Por eso propusieron “Las reglas del juego”, con la idea de cambiarlas, revalorizando el juego por sobre los juguetes.

Liliana Cáceres es diseñadora gráfica. Hace aproximadamente seis años y junto a su marido comenzó con su marca “Nada que perder”. Ambos trabajan en su taller, creando estuches térmicos para cervezas, tapices, lámparas, cuadros y carteras, entre otros tantos objetos hechos a base de materiales reciclados.

Luciana Viedma es artista plástica. En 2012 inició su marca “La Búha”, vendiendo objetos textiles de diseño y joyería contemporánea. Luciana comenzó a reciclar hace algunos meses. “Con el reciclaje empecé porque nunca me gustó tirar nada. Siempre guardé botones, pedacitos de tela, cierres y todo lo que me iba sobrando”. Así experimentó creando joyas a partir del reciclaje de sus propios elementos.

Luciana y Liliana se conocieron vendiendo sus productos en las ferias. “A mí me gustaba mucho lo que hacía Luciana, entonces le propuse cambiar nuestros productos”, dijo Liliana entre risas. “Yo le daba una cartera a cambio de alguna prenda de ella, y así comenzamos a charlar”. Con el tiempo, las artistas entablaron una relación que fue más allá de los trueques. Juntas dejaron volar su imaginación. “Tenemos mil ideas, queremos cambiar el mundo, pero no sé si nos dé el tiempo”, expresaron.

El primer trabajo que realizaron fue para el desfile de Cataratas Day. En el evento presentaron una colección de bolsas plásticas con textiles. Después de eso no pararon de crear. “Nos encantó trabajar juntas, nos entendimos muy bien”, señaló Luciana mientras miraba a su compañera esperando su asentimiento.

Con “Las reglas del juego” trabajan hace seis meses. “Nos juntamos un montón, dos veces por semana como mínimo. Nos lleva mucho tiempo, pero porque trabajamos a partir del consenso, tanto para los nombres de las obras como para las obras en sí”.
El motivo que las llevó a trabajar con juguetes es doble. Por un lado, porque gran parte del plástico desechado proviene de juguetes que al romperse o aburrir a los chicos, son tirados. Por el otro, su elección también responde a la visión artística y estética de ambas. “Los juguetes tienen miles de formas, colores, texturas y por eso se prestaban para nuestro propósito”.

“Las reglas del juego” es un proyecto que trabaja en conjunto con el “Hospital de Juguetes”. “Todos los juguetes que no se pueden reparar, o las partes rotas que sobran lo juntan y nosotras vamos una vez por semana y los recolectamos”. Además de los desechos, lo que más reciben son armas de plástico. “El Hospital directamente no las arregla, porque se rehúsan a devolver a la sociedad juguetes que incentiven a la violencia”, advirtieron.

La muestra estará expuesta en el museo hasta el 29 de junio. Una vez finalizada, las artistas planean donar algunas de las esculturas a los diferentes hospitales de la provincia.

Talleres para niños

Asimismo, en el marco de la muestra, las artistas también proponen un taller pensado para niños a partir de los cinco años de edad. Comenzará el sábado 15 de 17.30 a 19.30 en el Museo Juan Yaparí, con un costo de 400 pesos. La idea del taller es que los chicos experimenten y traigan sus juguetes rotos para crear cosas nuevas. “De esa forma, intentamos que aprendan otras alternativas que no sea sólo usar, romper y tirar”.

Las reglas del juego no siempre están para ser cumplidas. La problemática ambiental es una cuestión urgente y nos atañe a todos. “Yo soy parte del problema, soy parte del cambio, soy parte de la solución”, se lee en un espejo, que fue enmarcado con juguetes.