Río Negro

Ballenas y orcas comenzaron a frecuentar cada vez en mayor cantidad las costas de la sureña provincia en estos días, mucho antes de la temporada de avistaje, y apuntan a convertirse en otro atractivo turístico de otoño en la costa patagónica.

19/05/2019 16:33

El aumento de las colonias que llegan cada año a la zona de Península Valdés y Puerto Madryn -en Chubut-, en especial en el golfo Nuevo, aunque también en el San José, las lleva a buscar otros espacios más al norte, según fuentes municipales de Viedma.

Las inconfundibles figuras de la ballena franca austral y las orcas con sus grandes planos negros y blancos concitan la atención de lugareños y turistas, que en esta estación están más habituados a ver aves marinas y lobos de mar entre los acantilados, restingas y arenales que caracterizan la costa rionegrina.

Estos mamíferos gigantes fueron avistados en las últimas semanas desde varias de las villas rionegrinas conectadas por la ruta nacional 3 a lo largo de la costa que baña el golfo San Matías.

Desde Las Grutas, se vieron también delfines y toninas cerca de la costa, dijo a Télam la secretaria de turismo local, Nadina Gutiérrez, quien advirtió que “en cualquier momento se empiezan a ver con más frecuencia”.

La funcionaria destacó que la presencia de estas especies se da con anticipación al ciclo habitual, ya que “la temporada de avistaje de los cetáceos comienza de manera oficial en agosto y se extiende hasta la primera quincena de octubre”.

El secretario de turismo de Sierra Grande, José Pesano, dijo hoy que si bien desde la playa de su jurisdicción se puede observar el tránsito de las ballenas, aún “no son un producto que estemos explotando”.

No obstante el avistamiento de estos mamíferos se está difundiendo, porque “varios vecinos publicaron en las redes sociales algunas fotos y videos capturados desde nuestra playa”.
Pesano aprovechó para apuntar que las costas de Sierra Grande cuentan con otros atractivos de este tipo, como la pingüinera magallánica más septentrional del mundo y la colonia de gaviotines más grande de América Latina, “todo situado en el islote Lobos, que está pegado a Playas Doradas”.

También mencionó un nicho de avistamiento de aves que alberga unas 160 especies que viven sobre las sierras, “donde en un mes y medio más será instalado un mirador de cóndores”, adelantó Pesano.

El avance de las ballenas hacia el norte de las costas patagónicas es tal que también se las puede observar desde el Balneario El Cóndor, en la desembocadura del río Negro, en jurisdicción de Viedma.

Los avistamientos los protagonizaron algunos de los turistas que visitaban el apostadero permanente de lobos marinos de un pelo ubicado al pie de los acantilados, donde además se encuentra la mayor colonia de loros barranqueros del mundo, con unos 35.000 nidos.

El secretario de Cultura de Viedma, Gustavo Malek, sostuvo que “es una realidad que la colonia de cetáceos se está ampliando, y al no tener tanto lugar en la zona de Puerto Madryn, están buscando otros lugares tranquilos para realizar su apareamiento, pero en estos lugares se los puede ver transitando las aguas muy de vez en cuando”.