Puerto Esperanza, naturaleza e historia para dejarse llevar

Desde Posadas se arriba a Puerto Esperanza a través de la ruta nacional 12, luego de recorrer 251 kilómetros. Este camino paralelo al río Paraná va regalando las ciudades de Candelaria, Santa Ana, San Ignacio, Jardín América, Capioví, Puerto Rico, Garuhapé, El Alcázar, Caraguatay, Montecarlo, Eldorado y Colonia Victoria.

28/04/2019 13:36

La ruta nacional 14 recorre el centro de la provincia de sur a norte y se comunica con Puerto Esperanza luego de atravesar algunas de las rutas provinciales (3, 4, 103, 6, 7, 8, 11, 16) que la unen a la ruta nacional 12. Con este recorrido se puede llegar desde Leandro N. Alem, Oberá, Campo Grande, Aristóbulo del Valle, 2 de Mayo, San Vicente, San Pedro y Tobuna.

Paisajes ondulados, cursos de agua cristalina y amplios territorio forrados de espesa vegetación son parte del Parque Provincial Esperanza, municipio del noroeste de la tierra colorada que ofrece la posibilidad de apreciar la naturaleza en su máximo y con una de las vistas más codiciadas y añoradas de toda Argentina.

El parque tiene alrededor de 680 hectáreas que preservan la última franja de monte nativo de la región y une dos áreas boscosas separadas entre sí por extensos territorios tapizados con pino resinoso desde su creación, en 1991.

Dos arroyos lo atraviesan, Urugua-í y Aguaray-Gauzú, que enmarcan este tesoro natural y le brindan la posibilidad de ser recorrido por sus vertientes, brindando el vital líquido para que esta selva del laurel y guatambú se desarrolle en toda su expresión.

En el noreste se conecta con la Sierra Morena y desde allí provienen algunas de las especies que conforman su rica fauna, se destacan mamíferos como venados, tatetos y yaguareté, uno de sus mejores exponentes felinos, junto a muchos otros animales que le dan movimiento a esta masa verde de gran importancia para el ambiente misionero.

Puerto Esperanza se encuentra a 45 kilómetros de Eldorado y recibe a sus visitantes con una ancha avenida que va sorteando los accidentes característicos del relieve, bordeada por frondosas arboledas que se repiten en todo el diagramado urbano.

Sus calles conducen al visitante a conocer el pasado de estas tierras en el Museo Arqueológico; admirar la arquitectura moderna de la Parroquia San Nicolás de Fleu, degustar exquisitos menús en los restaurantes o a las diferentes opciones de alojamiento que prometen una confortable estadía.

680 hectáreas que preservan la última franja de monte nativo de la región y une dos áreas boscosas separadas entre sí por extensos territorios tapizados con pino resinoso desde su creación, en 1991.

Los paisajes que la circundan son una instigación para disfrutar de actividades al aire libre y el río Paraná regala sus aguas para refrescarse o probar el pique.

Fauna

En el noreste se conecta con la Sierra Morena y desde allí provienen algunas de las especies que conforman su rica fauna, se destacan mamíferos como venados, tatetos y yaguareté, uno de sus mejores exponentes felinos, junto a muchos otros animales que le dan movimiento a esta masa verde de gran importancia para el ambiente misionero.