Nutrición: ¿qué son los bloqueadores de carbohidratos?

La moda de los suplementos mágicos para bajar de peso sin esfuerzo está cada vez más en aumento: es el caso de los bloqueadores de hidratos de carbono. Pero, ¿qué consecuencias tienen en el cuerpo realmente?

26/07/2018 23:41


Los bloqueadores de hidratos de carbono son pastillas o polvitos que se consumen junto con las comidas, especialmente ricas en harinas, como pastas, pan, pizza, postres, productos de panadería y pastelería, y que actúan bloqueando a las enzimas encargadas de digerir este nutriente e impidiendo su absorción en el organismo. Si bien no está comprobado que funcionen, las personas igualmente la consumen.

Aunque el auge se haya incrementado en los últimos años, estos productos no son nuevos. En 1982, la revista Time ya señalaba que lo único que hacían era fortalecer los malos hábitos. La publicidad de este producto se basa en la idea de comer todas las harinas que se deseen sin engordar. Es decir, no fomenta los buenos hábitos alimentarios, sino todo lo contrario; una vez que se abandone el bloqueador, la persona seguramente aumentará de peso en forma veloz.

Además, recordemos que los hidratos de carbono deben cubrir un 60% de las calorías diarias de un individuo sano. Si esto no es así nos sentimos cansados, malhumorados y mareados. ¿Por qué? Porque son necesarios para muchas funciones vitales de nuestro cuerpo, e impedir su absorción trae consecuencias negativas en el organismo. No es “normal” tomar un montón de pastillas o polvos para perder peso. Si las soluciones mágicas funcionaran no existirían los problemas de obesidad y sobrepeso en el mundo, en cambio, cada vez hay más.

Otro problema es que disminuyen también la absorción de otros nutrientes, como proteínas y grasas, que pueden causar problemas mayores de malnutrición. Además, cuando el cuerpo no tiene carbohidratos disponibles para usarlos como energía, tiende a usar proteínas para reemplazarlos. Esto produce pérdida de musculación, cuando en realidad lo que siempre buscamos es aumentar la masa magra del cuerpo (músculos) y disminuir la grasa.

Por otro lado, estos bloqueadores producen efectos adversos, como flatulencias (gases), dolor abdominal intenso, náuseas, vómitos, diarreas e hipoglucemias graves.

La idea es seguir una alimentación balanceada. El hecho de excluir algún nutriente o disminuir su absorción sólo crea obsesiones y aumenta los malos hábitos. El único secreto es comer sano, hacer ejercicio y disfrutar de un buen descanso.

Colaboración Lic. En Nutrición
María Romina Reckziegel
M.P. N° 291

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