POSADAS. El incesante ruido de las máquinas en las obras del Acceso Sur, en la zona rural de Garupá, altera la vida de las personas, más de lo que uno se puede imaginar. Hace tres años, cuando se iniciaron las tareas, no sólo se taparon los reservorios de agua y con ello decretaron la “muerte” de una zona productiva de verduras por excelencia, sino que ahora, cuando ya los vecinos pensaban que peor no podían estar, las treinta familias que residen en la zona lindante a la costanera fueron intimadas a desalojar la tierra en quince días. “Acá está mal la gente. Re-mal. Después de que nos taparon un reservorio principal, nos vinimos a la ruina económica y cada una empezó a “changuear” como podía. Para colmo ahora nos quieren echar de la tierra que aprendimos a cultivar”. La mirada del vecino Fausto Villalba es decidida cuando explica que “hace 16 años vivo acá. Jamás tuvimos este tipo de problemas. A mediados del año pasado empezamos a escuchar rumores de que nos querían echar y esta no es la primera vez que aparecen los supuestos dueños”. “Los vecinos nos pusimos a investigar para ver cuál es la realidad y si hay un dueño real nosotros queremos conocerlo y dialogar con él, porque hasta ahora sólo han aparecido supuestos dueños, nos entregan un papel sin sello, firma, ni nada que identifique a alguien intimando a que salgamos de la propiedad. Nos dieron quince días, pero nosotros conocemos nuestros derechos y vamos a defenderlos”, sostuvo. En sintonía, el presidente de la Cooperativa de Agua Santa Clara, Luis Alberto Vargas, subrayó: “Estamos aquí hace casi veinte años y recién ahora empezaron a aparecer supuestos dueños. Nosotros creemos que como esta zona va a ser de costanera nos quieren echar. Estamos muy preocupados y ya hicimos una exposición en la Policía, porque nos quieren echar como si nada”, contó a este diario tras una recorrida por el lugar.“Los productores de la zona ya estamos bastante bajoneados con el hecho de que nos quedamos sin zona productiva por el avance de las obras de Yacyretá. Esto llevó a que se empezara a mirar de otra forma a las tierras y varias veces nos llegaron estas órdenes truchas”, contó Orlando Cardozo, vicepresidente de la Cooperativa de Agua Santa Clara de Nuevo Garupá y uno de los vecinos que se acercó a hablar con PRIMERA EDICIÓN porque ya no saben a quien recurrir para recibir una solución a los dos problemas centrales del barrio: los desalojos y la falta de agua. Esperanzas rotas“Nosotros llevamos dos años luchando para conseguir el agua y ahora creo que menos que menos la vamos a tener, porque a los vecinos nos empezaron a entregar una supuesta orden de desalojo.Estamos muy preocupados. Pensamos que primero que nada se tienen que fijar cuál es nuestra situación, porque somos personas de escasos recursos, que plantamos verduras para vivir y que últimamente la estamos pasando muy mal sin agua. El tema es que nos dieron los quince días y no hay ninguna reacción en ningún sentido. Nosotros creemos que nos están probando, porque hasta ahora nadie vino a hablar con nosotros”, fue la explicación de Blanca Báez.Marcela Ferreira, otra señora del lugar, especificó: “Personal municipal, según se identificaron conmigo, me trajeron un papel, sin firma ni nada, señalando que tenemos que desalojar. Cuando recibimos estas notas, un grupo de vecinos nos fuimos a la Municipalidad, pero tampoco nos dieron soluciones”.Puntualmente, de acuerdo a los dichos de Marcela, los vecinos pudieron entrevistarse con el secretario de Gobierno y lo único que les dijeron fue que “tratemos de arreglar la situación con el dueño. El problema es que para los vecinos el supuesto dueño “no tiene nombre, ni cara. Parece un fantasma o sino está inventado”, señalaron en diálogo con este diario. Miriam Olivera, quien también brindó su testimonio, contó: “La semana pasada nos llegó la intimación y nos advirtieron que si en quince días no desalojamos el lugar, nos van a venir a tumbar todo con máquinas. Pero nunca se presentó el dueño, sólo vinieron agentes municipales, supuestamente acompañando al apoderado legal de estas tierras. No nos hicieron ninguna propuesta. Sólo nos dijeron que si queremos algún tipo de respuesta que acudamos a la Municipalidad, porque lo único que van a hacer los dueños es desalojarnos y listo. Que no nos van a reconocer nada, que si estamos plantando, que paremos. No sabemos qué hacer”.





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