PUERTO RICO. Las horas pasan y las expectativas parecieran acrecentar la impaciencia de los pobladores que hoy, a partir de las 19.30, se movilizarán por tercera ocasión en reclamo del pronto esclarecimiento del homicidio de Angélica Ramírez.La chica, de catorce años, fue asesinada en forma bestial. Una vecina de Puerto Rico encontró su cuerpo el jueves 27 de septiembre, a eso de las 6.40, a un costado de la calle Pionero Khun, a doscientos metros del nuevo acceso al centro del municipio.Seis días después fue detenido un panadero de 51 años en averiguación del hecho, aunque no es el único sospechoso en la causa que se tramita en el Juzgado de Instrucción 1 de la Cuarta Circunscripción Judicial, a cargo del magistrado Éctor Acosta.La Policía allanó su domicilio y secuestró casi una docena de prendas de vestir con manchas que serían de sangre, entre ellas un pantalón, una campera y una camisa.Además, fue sometido a una extracción de sangre para una muestra de ADN. Justamente, en una improvisada y sorpresiva conferencia de prensa ordenada por Acosta, se anunció que la prueba genética se llevará a cabo en Buenos Aires y que el resultado de la misma podría estar en veinte días.Hasta entonces, consideraron poco factible que se produzcan grandes movimientos o novedades en la causa, lo que deja en claro la contundencia de los indicios probatorios en contra del único detenido.En caso de dar resultado negativo la prueba de ADN, la Justicia avanzará sobre otras líneas de investigación. Y en estas el prefecturiano es un paso inevitable. Habrá que ver si es conocido o no del instructor de la causa. Otras líneasEl panadero no es el único sospechoso en la causa. Hay un prefecturiano que también aparece en la mira de los investigadores.Fuentes allegadas a la familia de la víctima aseguraron que en su agenda telefónica aparecería el número del juez de Instrucción 1 de Puerto Rico, Éctor Acosta.Esta habría sido, entre otras, la razón que llevó a Nelson Ramírez, padre de la víctima, a pedir el apartamiento del magistrado de la compleja causa.Los investigadores incluso allanaron el domicilio del uniformado y hasta secuestraron un buzo con manchas que podrían ser de sangre.Según pudo averiguar este diario, los detectives tienen sólidos indicios de que el prefecturiano conocía a Angélica y que hasta habría mantenido una relación más allá de la amistad con ella. Al parecer, hasta se comunicaban telefónicamente a través de la línea de emergencias náuticas, indicó el portavoz.





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