FLORIDA, Estados Unidos (El País). En el decisivo Estado de Florida, Barack Obama y Mitt Romney han librado en las últimas horas uno de los más esperados duelos de esta campaña por el voto hispano, del que dependen las opciones de ambos de obtener la victoria en noviembre. Los dos prometieron poner orden de una vez en el caótico capítulo de la inmigración, aunque el candidato republicano no ofreció soluciones concretas, mientras que el presidente aseguró que mantiene para un segundo mandato su compromiso de una nueva ley migratoria, que incluiría una vía para la legalización de más de 12 millones de inmigrantes indocumentados.“Confío en que, después de las elecciones, cuando el principal objetivo de los republicanos no sea echarme, sino solucionar los problemas del país, cuando se entienda el mensaje que dejen las urnas, esa reforma sea posible. Yo sigo comprometido con intentarlo”, manifestó Obama en el foro organizado por la cadena de televisión en español Univisión en la Universidad de Miami.Hasta que eso ocurra, hasta que se consiga la regularización de los actuales sin papeles, Obama propuso excluir de las deportaciones (que han aumentado durante su mandato) a los jóvenes que estudian o trabajan en Estados Unidos o a las familias cuyas raíces en este país están ampliamente demostradas.Obama utilizó esta oportunidad excepcional de dirigirse a los hispanos para intentar consolidar su popularidad entre esa comunidad y, con ello, garantizar su victoria. Contraataque de RomneyEn un “desesperado” intento por cambiar de tema en la contienda electoral estadounidense, el equipo de campaña del candidato presidencial republicano Mitt Romney desenterró un audio de 1998 que presenta a Barack Obama como un “izquierdista extremo”, a favor de la redistribución de la riqueza.El contraataque republicano llegó un día después de que se divulgó un video de Romney en un encuentro privado para recaudar fondos, en el que menosprecia a los votantes demócratas y los retrata como vagos que dependen del Estado, lo que le valió un aluvión de críticas incluso de su partido.El audio difundido por la campaña de Romney muestra a Obama como un partidario de la intervención del Estado y de quitar a unos para dar a otros.“El truco está en cómo estructuramos sistemas de Gobierno que acopien recursos y por consiguiente faciliten alguna redistribución”, se escucha decir a Obama, que en ese entonces ostentaba el cargo de senador demócrata por Illinois, al discutir los problemas en Chicago.La jugada de los republicanos fue calificada por los demócratas como una acción “desesperada”.





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