PUERTO IGUAZÚ. El Festival Internacional de Coros y Orquestas Infanto Juveniles hizo eco en los chicos de la localidad, que se han volcado masivamente a estudiar música. Este año, luego de la tercera edición, se creó en Iguazú una orquesta en la Escuela 875 y una Escuela de Música que funciona en la Dirección Municipal de Cultura. Los alumnos tienen entre 10 y 18 años y se dividen en las clases de violín y violonchelo en el salón de la Municipalidad ubicado en el centro. Para ello, la provincia donó ocho instrumentos de cuerdas y dos de viento y así comenzaron las clases. “Estamos trabajando en la organización, en los horarios y días, hay muchos chicos y gente grande que se está animando y la demanda supera la cantidad de instrumentos, por eso estamos tratando de luchar contra eso o ver si podemos agregar mas días”, comentó el profesor Juan Pablo Domínguez.Por otro lado, la Orquesta que está comenzando en la Escuela 875, con instrumentos donados por una empresa privada, tiene aproximadamente 150 integrantes. Al respecto, el profesor Juan Shmedtje comentó que “son 98 inscriptos, después hay chicos del barrio dando vueltas que a veces están, entonces llegamos a 150 y ahora llegó la segunda partida de instrumentos de trombones, saxofones, clarinetes y van a entrar 50 chicos más”. Esta orquesta infanto juvenil ya realiza presentaciones en eventos locales y tuvo su primera participación en el Iguazú Académico, una experiencia con músicos de otras orquestas del Iguazú en Concierto. “Creemos que en un año o dos ya tendremos un repertorio propio para participar del ‘Iguazú en Concierto’”, aseguró Juan. La Escuela de Música en cambio, tiene un mes de existencia y los avances ya comienzan a notarse por el entusiasmo de los alumnos. Juan contó que “algunos se fueron comprando sus instrumentos, tenemos varios violines y nos organizamos cada tres chicos con un violín para que tengan contacto con los instrumentos. Además los papás se interesan muchísimo”. Por otra parte, tienen un objetivo latente: “La idea es incorporarlos a la orquesta Tarattuty (Escuela 875) pero con cierta independencia, como hay instrumentos de cuerdas armamos un grupo de cámara”, afirmó el profesor. Los profesores coincidieron en la importancia que tuvo “Iguazú en Concierto”, como influencia en el despertar artístico de los niños y adolescentes de Iguazú. “Tiene una gran influencia, es lo que se necesitaba. Se respiraba un aire en Iguazú que uno iba por la calle y se encontraba a un chico con instrumento por ahí, era un aire diferente que se respiraba. Fue la semilla que fue encauzando y dando forma a la orquesta Tarattuty primero, y después a la Escuela”, afirmó Juan Pablo, al tiempo que Juan asintió indicando que “el ‘Iguazú en Concierto’ fue un disparador importante y a buena hora”. “Hay chicos que sintieron el llamado interno y vinieron a hacer las consultas y hay gente que ya tocaba muchos instrumentos y le gustó la idea de la Escuela de Música municipal”, finalizó Domínguez.





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