POSADAS. El sueño de una escuela propia ya está en marcha. Dentro de unas pocas semanas los estudiantes de la Escuela 548 de esta ciudad podrán contar con un edificio nuevo y dejarán atrás la humilde casa donde, por ahora, estudian en condiciones muy precarias. El nuevo edificio está emplazado en el barrio Alta Gracia, en la intersección de las avenidas Tomás Guido y Comandante Andresito (pegado a la Dirección de Toxicomanía). Las obras comenzaron a principios de junio y el tiempo estimado es de noventa días, a fines del corriente mes, pero se podría extender un poco más la finalización de la construcción. “Los primeros días de junio comenzaron con la construcción y nos informaron que para el 30 de este mes iban a terminar, pero vemos que se va a extender un poco más, por las lluvias y otros contratiempos”, indicó la directora del establecimiento educativo, Alejandra Aschkar, quien recibió y conversó con PRIMERA EDICIÓN en el lugar, acompañada por Elsa Sequeira de Fragueiro, fundadora de la escuela y quien todavía recorre las oficinas del Consejo General de Educación y los distintos organismo provinciales en la búsqueda de una solución definitiva para la institución. Aschkar comentó que “el tema primordial es que nosotros tenemos un plazo con el dueño del terreno donde funciona la escuela, a quien le presentamos una nota pidiéndole un plazo para abandonar la casa, pero ya estamos a siete días de agosto y se nos va achicando el tiempo”. Los problemas de infraestructura no son nuevos para la directora, ya que en reiteradas ocasiones le contó a este medio los padecimientos cotidianos. “El techo, por ejemplo, es de cartón. Si bien la Municipalidad local nos provee de esto, el miedo de nos caiga encima siempre está”, señaló y agregó que la problemática también afectó a la matrícula escolar, “ahora contamos con cien alumnos que asisten al turno mañana y tarde. Perdimos muchos estudiantes porque los padres, ante la incertidumbre de si íbamos a tener edificio o no, decidieron buscar otro espacio educativo para sus hijos y esto tampoco les resultó fácil porque las pocas escuelas de la zona están saturadas de niños”, aseguró la directora y añadió que habitualmente tienen alrededor de 170 alumnos, sin contar nivel inicial. Contenidos educativosA pesar de las problemas con la “casa” donde dictan las clases, la Escuela 548 se caracteriza por contener a los chicos de los barrios aledaños. “Hay que rescatar el ingenio de los docentes para trabajar en un espacio muy reducido, porque a veces tenemos a niños sentaditos de a dos en una silla o son cuatro en una mesa, pero todos trabajan y llegan a completar sus aprendizajes. Es un estudio más personalizado porque está el maestro en el medio y conteniendo a todos, ya sea en el aspecto pedagógico como en otros”, señaló la directora. “Los niños son el principal motor de nuestro trabajo y los padres se merecen que tengan el respeto de los docentes y también del Gobierno, en especial que todos los compromisos asumidos sean cumplidos”, señaló Aschkar. Por su parte, la fundadora de la escuela manifestó su orgullo por contar “con un establecimiento mucho mejor al actual”, sin embargo recordó que el presidente del Iprodha, Santiago Ros, le prometió una escuela más grande para los próximos años.





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