BUENOS AIRES (NA). “Terminamos de pagar el corralito. Sin deuda somos más libres”, publicó ayer la página web del Ministerio de Economía, que de esta forma oficializó el pago de la última cuota del Boden 2012, por unos 2.200 millones de dólares.Esta decisión fue anticipada el jueves por la noche por la presidenta Cristina Kirchner, en un acto que encabezó en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires.Allí, la jefa de Estado resaltó que tras el pago de este título, por 2.197 millones de dólares, la deuda en moneda extranjera quedará reducida al 8,4% del total de las obligaciones.El 22% de los tenedores de los Boden 2012 está en el país mientras que el 78% restante está en el exterior, según indicó la Presidenta.En su sitio de Internet, el Palacio de Hacienda subrayó que con esta decisión “se redujo el peso de la deuda pública sobre la economía”, que ahora es del 41,8% del PBI, cuando en 2002 -año en el que se emitió el Boden 2012- llegaba al 166%.“Menos deuda nos hace más independientes. Y con menos deuda y más reservas, tenemos mayor fortaleza para enfrentar las crisis internacionales”, resaltó el Ministerio. Además, señaló que “nos desendeudamos creciendo, no ajustando”.DenunciaDe su lado, la diputada nacional y líder de la Coalición Cívica, Elisa Carrió, concurrirá a la Justicia para pedir que se investigue la presunta comisión del delito de “abuso de autoridad” por parte de la Presidenta. “Como en el año 2001, el Gobierno vía inflación e imposibilidad de adquirir dólares perjudicará a todas las clases medias y medias bajas argentinas en una colosal transferencia de dólares a los argentinos especuladores financiaron titulares de los bonos”, sostuvo Carrió.La diputada entiende que los funcionarios “han actuado con dolo e incumplido con sus funciones obrando contra la ley y/o usurpado funciones de otros Poderes del Estado en discriminación arbitraria y manifiesta de la mayoría de los ciudadanos argentinos a fin de beneficiar únicamente a los tenedores del Bono Boden 2012 que se pagará (…) al contado y en dólares”, según consta en la denuncia.“Etapa” cerradaEn un comunicado, el ministro de Economía, Hernán Lorenzino, aseguró que con el pago del Boden 2012 “se dejó atrás una etapa nefasta para el pueblo argentino”.“Se dejaron atrás los modelos de la entrada fácil de capitales y especulación financiera, cuyo costo siempre lo pagaban los más humildes y que ahogaban a los sectores productivos de la economía nacional”, enfatizó.El pago refleja que el país puede hoy enfrentar una situación “terminal con crecimiento y sin ajustes. Es terminar una etapa que implica el pago del corralito y de alguna manera y, definitivamente, sepultar la crisis de 2001 y 2002, y con las consecuencias terminales que tuvo sobre la sociedad”, destacó el titular del Palacio de Hacienda.A su criterio, la política de “desendeudamiento” que lleva adelante la administración kirchnerista “demostró que es adecuada y que debe ser profundizada, más en este contexto” internacional.“Estamos viendo distintas versiones sobre cómo enfrentar una crisis, pero todas tienen un denominador común: el costo de las salidas recae en la gente. Nosotros estamos demostrando con el pago del Boden 2012 que se puede salir de una crisis económica terminal, con crecimiento y sin que el pueblo sea el que pague el costo”, añadió.“Éstas fueron parte del problema que derivó en la crisis argentina, no de la solución; y hoy se ve con claridad en lo que le pasa a muchos estados. Tomar un camino diferente y crítico contra las calificadoras, hace que nunca nos vean con buenos ojos. Pero a esta altura, ya no importa tanto lo que opinen de nosotros”, resaltó.Asimismo, afirmó: “La política de desendeudamiento seguirá firme y como cuestión de Estado. Tener un nivel tan bajo de deuda pasando del 166 al 42% del Producto, y aún menos después del viernes, es una fortaleza y muestra lo beneficioso de esta política. No hay razón para abandonarla”.“Política transgresora”Si bien fue el gran ausente en el acto de la Bolsa, el vicepresidente Amado Boudou reapareció para calificar de “política transgresora” a la estrategia de “desendeudamiento” impulsada desde el Gobierno nacional.El vicepresidente sostuvo que esa política “le cierra la boca a la cadena del desánimo y el miedo”, repitiendo palabra por palabra lo que viene diciendo la presidenta Cristina Kirchner.Boudou faltó el jueves al acto en la Bolsa encabezado por la Presidenta porque mantiene un litigio judicial con el titular de la entidad y empresario muy cercano a la jefa de Estado, Adelmo Gabbi, en el marco de la causa por la ex Ciccone y la impresión de billetes de 100 pesos.Boudou destacó que la exposición de la jefa de Estado en el recinto bursátil “dejó en claro que desde 2003, en Argentina, se han ido produciendo cambios estructurales que hacen a un nuevo modelo de país, orientado al crecimiento con inclusión social”.“Se han tomado medidas que tienen que ver con la reforma del sistema previsional, pero también con terminar con un sistema de endeudamiento que había mantenido al país sin posibilidades de resolver las cuestiones de su pueblo”, dijo el vicepresidente.“Negocio para los bancos”El senador radical Eugenio “Nito” Artaza aseguró que la cancelación de los Boden 2012 es un “negocio extraordinario para los bancos”, los que tendrían que “devolver” ese dinero a los argentinos, tras la confiscación de depósitos en dólares que sufrieron los ahorristas durante la crisis de 2001 y 2002.Artaza se manifestó en desacuerdo con el pago de la última cuota de los títulos públicos, en lo que significará para el Estado argentino la salida del “corralito” impuesto durante la gestión del también radical Fernando de la Rúa como presidente de la Nación, hace diez años.El legislador, asimismo, propuso que se impulse desde todos los sectores políticos un proyecto de ley conjunto para exigirle a los bancos que devuelvan a los argentinos el dinero que perciban por la cancelación del bono.“Los bancos le deben devolver el dinero de los Boden 2012 a los argentinos. Este es un negocio extraordinario para los bancos”, denunció Artaza, quien se había conv
ertido una década atrás en uno de los líderes de los ahorristas que reclamaban, durante los cacerolazos de 2001 y 2002, la restitución de sus depósitos en billetes estadounidenses. El senador por Corrientes enfatizó que “no puede ser que el Gobierno nacional se esté haciendo cargo de una deuda que deben enfrentar los bancos”.RespaldoEl presidente de la Federación Económica de la provincia de Buenos Aires, Raúl Lamacchia, destacó ayer que la política de desendeudamiento que lleva adelante el Gobierno nacional “garantiza nuestra soberanía económica”.Según el empresario, “si bien en este semestre continuarán los problemas, el país tiene posibilidades ciertas de revertir la tendencia negativa y recuperar el crecimiento sostenido en 2013”.En un comunicado, Lamacchia indicó además que “en un momento de tremenda crisis internacional, que sin duda repercute en nuestro país, es alentador visualizar una sana estructura macroeconómica en la Argentina”. Claves• El Boden 2012 es un bono en dólares que nació del “corralito” de 2001 y 2002, y fue ofrecido a los ahorristas como una alternativa a la pesificación compulsiva de sus depósitos bancarios.• Optaron por este bono los titulares de cuentas a la vista y plazos fijos, que originalmente estaban en dólares y luego fueron pesificados y quienes pudiendo optar por Boden 2005 eligieran esta posibilidad. • Estos títulos fueron emitidos el 3 de febrero de 2002 y con un plazo de 10 años y 6 meses.• Fue el punto de partida de la normalización de la deuda en default. Diez años después, una combinación de crecimiento económico sostenido y reestructuración de pasivos permitió que el peso de la deuda pública disminuyera considerablemente.• Este bono soberano fue diseñado durante el gobierno de Eduardo Duhalde y el equipo económico del entonces ministro Roberto Lavagna. La colocación fue recibida por quienes tenían depósitos en moneda extranjera -en plazos fijos y a la vista- y quedaron atrapados en el sistema financiero tras la salida de la Convertibilidad.• La relación de la deuda pública argentina respecto de su PIB pasó del 13,8% de 1975 al 46,6% que la dictadura le heredó a la democracia en 1983. • Para cuando estalló la crisis de 2001, la relación era del 128% (114.000 millones de dólares) y en 2002 alcanzó el 166%. En 2004 la deuda tocó un récord de 191.000 millones de dólares, equivalente al 126% del PBI. Al cierre de 2011, la deuda pública neta argentina con el sector privado ascendía a 83.000 millones de dólares, un 19% del PBI.• En la última década, Argentina cambió además su estructura de endeudamiento. Antes de la crisis de solvencia de 2001, el Estado tenía colocados en los mercados 152 tipos de bonos nominados en varias monedas y bajo diversas legislaciones extranjeras, mientras que ahora cerca de la mitad de la deuda está colocada en organismos públicos, con flexibles condiciones de pago.





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