OBERÁ. Ayer asumió como gerente general de la Cooperativa Eléctrica Limitada de Oberá (CELO) Alejandro De Paula, quien hace dos meses fue electo consejero titular, cargo en el que pidió licencia sin goce de haberes. El nuevo gerente en principio fue contratado por seis meses en reemplazo de Armando Avancini. “Fui honrado con la confianza de la mayoría de mis pares dentro del Consejo de Administración de la cooperativa, una vez hechas las consultas decidí presentar la licencia correspondiente al cargo de consejero para asumir esta nueva función”, dijo en la víspera para confirmar la designación.Para De Paula, “el gerente general tiene que ser como el director técnico, tiene que controlar, fijar pautas y estrategias que todo el seno de la administración deberá llevarlo adelante todo en función a la política empresarial que defina el Consejo de Administración, seremos los ejecutores de las políticas”.El nuevo gerente de la CELO reemplaza a Avancini, quien se encuentra con licencia médica, pero fue apartado de su cargo por el actual Consejo de Administración.En el lugar de De Paula asumió como consejero titular Jaime Britez, quien estaba como vocal suplente en la lista oficialista ganadora de las elecciones de la entidad.“Trataremos de llevar adelante un nuevo perfil con otro liderazgo, tratando de establecer conceptos para todas las áreas a manera de generar una corriente proactiva que permita que todos los sectores tengamos la camiseta puesta y comencemos a ser parte de las soluciones y no de los problemas”, sostuvo De Paula.Cuadro difícilAlejandro De Paula recordó que “la cooperativa cerró el ejercicio 2011 con una pérdida de 11.800.000 pesos, con un pasivo superior a los 50 millones, tomamos conocimiento de este cuadro el 4 de junio, a partir de ahí nos interiorizamos con los números, aún estamos en situación parecida nos quedan dos meses entes de cerrar un nuevo ejercicio o sea hay diez meses de una gestión anterior”.El gerente consideró que “la situación es complicada, crítica con la aproximaciones que estamos manejando, podemos hablar de una pérdida de entre 13 y 14 millones de pesos, un pasivo total que podría superar los 60 millones y que requiere una fuerte decisión política y un cambio de visión, donde estemos convencidos de cual es el rumbo que define el consejo que dio señales claras al respecto. Iremos corrigiendo cada una de las situaciones, afrontando y reafirmando lo bueno que se está por hacer, tratando de utilizar de la mejor manera los recursos humanos que tenemos y de esta forma ir desandando el camino”. A la vez afirmó que “se pueden tomar definiciones rápidas, racionalizando gastos, mejorando las compras estableciendo presupuestos para ir cumpliendo con lo que el consejo vaya fijando como política empresarial”.





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