POSADAS. Aunque el caso afortunadamente no pasó de un susto, con los primeros rayos del sol se supo el martes que la casa en que viven los abuelos asaltados la noche anterior por delincuentes armados había sido “marcada” con anterioridad, en una especie de “inteligencia criminal”.Una “J” que indicaría que los dueños de casa son jubilados, dentro de una medialuna que los detectives ahora tratan de dilucidar, fue la clara marca que hasta el martes se veía en el frente de la vivienda de calle Salta al 500, en pleno centro de Posadas.En ese lugar, tres delincuentes irrumpieron alrededor de las 18.50 del lunes después de ganarse la confianza de los dueños de casa, dos jubilados de 84 y 79 años. Al parecer, golpearon a la puerta y se hicieron pasar por vecinos para convencer a los abuelos de que no estaban en peligro.Mediante el uso de al menos un arma de fuego, los delincuentes provocaron lesiones leves a los dueños de casa y posteriormente huyeron con un maletín repleto únicamente de papeles y documentos. Aparentemente, los malandras pensaban que en la casa había una interesante suma de dinero que los abuelos guardaban después de una transacción, pero se equivocaron.Más allá de todo eso, en las últimas horas se conoció que la casa había sido marcada por los malvivientes, en lo que sería un extenso trabajo de investigación previa antes de dar el golpe.Esto quedó en claro cuando los efectivos policiales que trabajaban en la escena descubrieron en una de las paredes del frente el “grafiti” que se observa en la foto. Para los detectives, esa “J” simboliza la ocupación y edad de las víctimas, mientras que la “medialuna” es todavía un misterio.Como PRIMERA EDICIÓN había alertado algunos años atrás, en el ámbito delictivo existe toda una iconografía utilizada por los ladrones para “marcar” una casa. El objetivo es simple: saber quiénes viven en el lugar, cuáles son sus movimientos o qué elementos de valor se pueden robar.“Son códigos particulares que sólo ellos conocen. En Posadas generalmente no se ven, pero están apareciendo algunos pocos casos que llaman la atención, porque este tipo de cuestiones son más propias de los grandes centros urbanos”, comentó el comisario inspector Jorge Gaona, de la Dirección de Investigaciones de la Policía provincial.El uniformado confirmó que la presencia de estos “grafitis” corresponde efectivamente a un trabajo de inteligencia previa que realizan los ladrones. “Pueden estar en moto, estacionados en un auto o hasta paseando el perro, por eso es recomendable que ante cualquier movimiento sospechoso se dé aviso a la Policía, agregó Gaona.A su turno, el jefe de Investigaciones, mayor Roberto Flecha, añadió que ante estas situaciones “es conveniente tomar medidas de precaución y mantener las puertas con llave, porque los delincuentes estudian hasta ese tipo de detalles antes de actuar” y recordó “no comentar datos de importancia sobre, por ejemplo, un negocio a personas que no sean de confianza”.Flecha contó que este tipo de iconografía “varía en relación del grupo delictivo que la utiliza” y que, en relación con eso, muta constantemente. El mayor reiteró las medidas de precaución y solicitó también dar aviso a la Policía ante movimientos sospechosos.




Discussion about this post