POSADAS. En un fallo histórico, pero que generó sorpresas y reparos de parte de la Querella y Fiscalía, el Tribunal Oral Federal de Posadas decidió por unanimidad condenar como “autor mediato de crímenes de lesa humanidad” a veinte años de prisión al ex jefe de la Policía de Misiones durante la dictadura, teniente coronel Omar Herrero, y a 21 años y 6 meses al ex titular del Departamento de Informaciones Felipe Oscar Giménez; ambos por “privación ilegal de la libertad agravada y tormentos agravados” en 40 casos el primero y en 41 el segundo de los nombrados. El tribunal condenó, además, a los ex agentes Carlos Alberto Pombo y Julio Argentino Amarilla a siete años de cárcel, en tanto dictó la absolución y dispuso la inmediata libertad del ex médico policial Guillermo Roque Mendoza, medida contra la que la Fiscalía interpondrá un recurso de casación, según adelantó ayer la fiscal Vivian Andrea Barbosa. “El balance es positivo, se han conseguido cuatro condenas por claros delitos de lesa humanidad, y en lo que respecta a la absolución la Fiscalía oportunamente ha de recurrir ante a casación penal, manteniendo los fundamentos que llevaron al pedido de condena”, precisó la titular del Ministerio Público Fiscal. La parte resolutiva del fallo, que dictó por unanimidad el Tribunal subrogante presidido por el juez formoseño Rubén Quiñonez e integrado además por los magistrados Eduardo Ariel Belforte y Norberto Rubén Giménez, fue leída ayer por la tarde en el salón del Superior Tribunal de Justicia, donde se anunció que los fundamentos se darán a conocer el 17 de este mes.“Un día histórico”Tras la lectura del fallo, que efectuó el presidente del Tribunal, desde la parte destinada al público en la que se encontraban varios ex detenidos políticos, se entonaron espontáneamente las estrofas del Himno Nacional, a pesar de que hubo expresiones de sorpresa por cuanto el Tribunal moderó las penas solicitadas por Fiscalía, especialmente en el caso de los acusados Pombo y Amarilla; y absolvió a uno de los acusados. Con evidente emoción, la subsecretaria de Derechos Humanos de la provincia, Amelia Báez, sin embargo, rescató la importancia del fallo y habló de “día histórico”. Aludió a que el fallo condenatorio implica una reparación a las torturas inhumanas que se llevaron a cabo entre 1976 y 1977 y que convirtieron a la Jefatura de Policía “en el principal centro de detención clandestino en nuestra provincia”, como definió una de las victimas. “Como hombres y mujeres que defendimos siempre la democracia, estamos conformes -vamos a ver qué hacemos con la Querella- hoy es un día que estamos conmocionados todos, nosotros, los sobrevivientes de esa generación diezmada, jamás pensamos que íbamos a estar hoy en este día histórico, donde se fortalece la democracia a través de las instituciones, en este caso de la Justicia, es un día reparador, estuvimos 36 años esperando que la Justicia llegue y hoy la Justicia se ha manifestado”. “Estamos conformes y expectantes para iniciar el 8 de agosto el quinto juicio por crímenes de lesa humanidad, en este caso por la represión que se llevó a cabo en el Regimiento 30 de Apóstoles”, resaltó Báez, que integró la Querella junto a la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación. El representante de ese organismo en el juicio, el abogado Rafael Pereyra Pigerl, opinó que se había probado por la declaración de los detenidos Salinas y Franzen y la declaración de un médico amigo de Mendoza la responsabilidad del médico policial, aunque manifestó que desde la Secretaría nacional “queremos ser prudentes, primero hay que leer el fallo en profundidad y si consideramos que se dan las condiciones, realizar el recurso de casación. Por suerte hoy podemos vivir en un Estado de derecho, donde hay un tribunal independiente, y respetamos sus decisiones”,remarcó.





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