SAN VICENTE. La Capital de la Madera tiene un promedio de más de cien accidentes con heridos por año y son los bomberos voluntarios los que acuden al rescate, atención de los primeros auxilios y el traslado de los heridos al hospital local. La preparación de los voluntarios les permite conocer la manera de desempeñarse y actuar cuando se encuentran en un hecho donde hay lesionados. El año pasado los bomberos acudieron a 107 accidentes de tránsitos en distintos puntos del municipio y llevaron a 157 heridos desde el lugar del siniestro hasta el hospital. En 2010, los números fueron similares. En lo que va del año ya superaron los cuarenta accidentes con lastimados.Además, cuentan con las herramientas para intervenir en el rescate de los heridos de los automóviles siniestrados. La comunidad está convencida de que los bomberos voluntarios deben cumplir con estas tareas. De modo que cuando hay un accidente de tránsito los primeros a llamar son ellos, antes incluso que a la misma Policía. El segundo jefe de los bomberos voluntarios de San Vicente, Eduardo Bresiski, dijo que los bomberos rescatan y trasladan “a los heridos de los accidentes porque no hay nadie que lo haga. Si no lo hacemos quién sabe cómo trasladarán a los heridos al centro de salud”.Bresiski indicó que hacen ese trabajo por solidaridad con la gente. “El traslado de heridos en accidentes de tránsito le corresponde a Salud Pública, pero nunca van a los lugares que se producen los hechos. Como saben que la gente nos llama, ellos nos esperan en el hospital”.Desde el hospital local no se envía la ambulancia con personal para hacer la atención de primeros auxilios y el traslado al nosocomio para la debida atención médica.Por su parte, desde el nosocomio afirman que no es su función concurrir a los accidentes. La frase más frecuente es que la ambulancia no está.En algunos casos muy particulares, donde hay muchos heridos, y cuando la tarea de los bomberos no alcanza para cubrir el siniestro, la Policía convoca a Salud Pública y esta envía un móvil con médicos y enfermeros.Lo mismo ocurre cuando hay una emergencia médica que no sea en siniestros, como ser atender a un enfermo en su casa o algún otro caso de ese tipo, son los bomberos los que deben concurrir junto con la Policía. Los voluntarios no tienen sueldos ni ingresos por parte del Estado, pero su voluntad de servir a los demás hace que estén dispuestos a recurrir a las emergencias. Permanentemente se capacitan para estar preparados para servir al que lo necesita.Gran responsabilidadBresiski contó además que “es una responsabilidad muy grande para nosotros (realizar los rescates y traslados). Necesitamos dinero para el combustible, para mover las ambulancias. También tenemos que tener el personal preparado para esa tarea. Para eso capacitamos a nuestros efectivos y eso demanda tiempo y dinero”.Los bomberos voluntarios de San Vicente no tienen convenio con ninguna institución para cumplir la función de trasladar a los heridos. Los gastos de movilidad se cubren con donaciones de los ciudadanos, con impuestos municipales que le dan una suma mensual y a través de la boleta de agua potable, por la que se cobra un arancel por mes y luego se pasa a los bomberos. Capacitación constanteEl último fin de semana se realizó un curso de primeros auxilios, atención a heridos y rescates de automóviles, de altura y profundidad en el cuartel de los bomberos voluntarios de San Vicente. Fue destinado a todos los cuarteles de la provincia, que enviaron a dos referentes para que luego capaciten a sus camaradas.El objetivo es que un efectivo de esa fuerza civil de cualquier punto de la provincia esté preparado para acudir a las emergencias y atender heridos. Cada vez son más numerosos los accidentes de tránsito y también es mayor la cantidad de heridos. El sábado de la semana pasada, antes de las 8, una dotación de bomberos voluntarios de San Vicente concurrió a un accidente de tránsito sobre la ruta nacional 14, a unos cinco kilómetros del cuartel. Hizo el rescate y traslado del chofer de un camión que se despistó y cuando regresaba de esa emergencia recibió la notificación de un nuevo siniestro, esta vez en el centro de la ciudad. Ni siquiera llegaron al cuartel, sino que pasaron de largo y acudieron por un ciclista que fue embestido por un automóvil.Episodios como éste son frecuentes en esta ciudad. No importa la hora ni el estado del tiempo, los trabajadores voluntarios son los que socorren y salvan vidas entre víctimas de los accidentes de tránsito y que también concurren a llamados de otro tipo de emergencias.





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