Voluntarios con comida, ropa y mantas recibían en Alemania a miles de migrantes que llegaban desde Hungría y Austria, donde el gobierno pidió una respuesta europea urgente a la crisis migratoria.En Alemania, batallones de voluntarios se movilizaron en las estaciones de tren de Fráncfort y Múnich, en el oeste y el sur, para acoger a los migrantes con carteles en los que se leía “Bienvenidos a Alemania” y para ofrecerles comida, ropa y mantas.“La gente nos trata muy bien aquí, nos tratan como a seres humanos, no como en Siria”, dijo con lágrimas en los ojos Mohammad, un sirio de 32 años que tuvo que abandonar la ciudad de Quseir, devastada por la guerra.Unos 10 mil migrantes procedentes de Hungría debían transitar este domingo por la estación austríaca de Salzburgo camino de Alemania, según la compañía ferroviaria ÖBB.En una Europa dividida sobre qué hacer frene a la peor crisis migratoria desde el final de la Segunda Guerra Mundial, Alemania decidió flexibilizar sus normas de acogida de los ciudadanos sirios, que huyen del conflicto en su país.La República Federal, con un población cada vez más vieja y por tanto falta de mano de obra, se ha convertido también en un destino privilegiado para iraquíes, afganos y eritreos.En una decisión sin precedentes, Austria había aceptado la noche del viernes al sábado, en concertación con Berlín, facilitar la acogida y el tránsito hacia Alemania de miles de migrantes atrapados en Hungría, que este domingo restableció plenamente el tráfico ferroviario para los migrantes.Hungría representa la principal puerta de entrada en la UE en Europa central y sólo en de agosto llegaron a este país 50.000 personas.La canciller alemana Angela Merkel y el primer ministro húngaro Viktor Orban acordaron en una entrevista telefónica “respetar sus obligaciones europeas” y coincidieron en que el flujo de este fin de semana es excepcional, señaló Georg Streiter, portavoz de Merkel. Respuesta globalEl canciller austríaco Werner Faymann advirtió por su lado que el dispositivo habilitado este fin de semana sólo puede ser temporal, y que “una medida de este tipo no puede ser una solución”. Razón por la cual Faymann pidió la celebración de una cumbre europea extraordinaria sobre migración, “inmediatamente después” de la reunión de ministros del Interior de la UE prevista el 14 de septiembre para abordar este asunto.“No hay alternativa a una solución europea común”, insistió el canciller austríaco.El sábado llegaron unos 10 mil migrantes a Austria, de los cuales unos 8.000 prosiguieron su camino hasta Alemania, según las autoridades. En el Mediterráneo también continúan llegando cientos de migrantes procedentes de las costas turcas del Egeo. Unas 650 personas en total fueron socorridas en el mar el sábado.Iniciativas solidariasMientras tanto seguían anunciándose iniciativas de solidaridad con los refugiados en distintos puntos del continente. En el mundo del fútbol, la Roma anunció que va recabará fondos para el Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (ACNUR), Save the Children, International Rescue Committee y la Cruz Roja. El Bayern Munich ya hizo un anuncio similar.En Viena se formó un convoy de unos cincuenta coches de particulares la mañana del domingo, para recoger a inmigrantes y traerlos desde Hungría.El Gobierno austríaco exige por su lado que los países de la UE se doten de reglas comunes sobre la concesión del estatuto de refugiado a estos migrantes que huyen de conflictos en países como Siria, Irak o Afganistán. El viernes Acnur pidió repartir al menos 200 mil demandantes de asilo por los países de la Unión Europea. La Comisión Europea propondrá la semana que viene repartir a 120 mil refugiados entre los Estados miembros.Por su parte el primer ministro australiano, Tony Abbott, declaró que su país acogerá una mayor proporción de refugiados sirios, aunque no revisará al alza la cuota total para el año.El canciller chileno, Heraldo Muñoz, anunció que su país evalúa recibir refugiados de Siria, en respuesta a la crisis humanitaria. “Es una situación que se está evaluando. Al gobierno le preocupa profundamente esta situación humanitaria”, dijo Muñoz, en declaraciones recogidas por el diario La Tercera.El anuncio se produce luego que dirigentes de la gran comunidad árabe en Chile, que alcanza a las 300 mil personas, plantearan ante la Cancillería chilena activar un plan para recibir a los refugiados sirios.“Una cifra mínima que hemos propuesto al Gobierno fluctúa entre las 50 y 100 familias”, explicó, por su parte, Sergio Bitar, exministro chileno y de ascendencia árabe.Chile ya ha recibido refugiados. En 2008, 117 palestinos que vivían en Irak fueron recibidos en territorio chileno gracias a un plan que la comunidad árabe pretende repetir.Buscan mano de obraLa llegada diaria de miles de migrantes a Alemania es aplaudida por las empresas, que piden integrarlos rápidamente a un mercado laboral falto de mano de obra, pero la política no va tan deprisa.“Si llegamos a integrarlos rápidamente al mercado de trabajo, ayudaremos a los refugiados, y nos ayudaremos a nosotros mismos”, afirmó hace unos días el presidente de la poderosa federación de industrias alemanas BDI, Ulrich Grillo. Alemania es el principal destino de miles de sirios, afganos y eritreos que llegan a Europa así como de kosovares y albaneses que dejan su país. La primera economía europea espera 800.000 nuevas llegadas este año.No todos podrán quedarse, en especial, la mayoría de ciudadanos de los Balcanes que por no proceder de un país en guerra o no estar perseguidos políticamente deberán volver a casa.Pero los demandantes de asilo son considerados cada vez más como un preciado recurso por las empresas necesitadas de mano de obra, en un país que envejece.Con un desempleo bajo (6,4%), Alemania necesita 140.000 ingenieros, programadores y técnicos, según la federación de empresarios BDA. El artesanado, la sanidad y la hostelería también buscan ávidamente personal. Y unos 40.000 puestos de aprendiz podrían quedar vacantes este año. El Instituto Prognos prevé una penuria laboral de 1,8 millones de personas en 2020 y de 3,9 millones en 2040 si nada cambia entre tanto.Por ello, el flujo de refugiados podría brindar el giro necesario, especialmente porque muchos de ellos son jóvenes y están “bien cualificados”, según Grillo.En el plano local, cada vez más empresas abren la puerta a los extranjeros como en la región de Augsburgo, en Baviera (sur), donde un "consejero intercultural de orientación" de la Cámara de artesanado ha logrado colocar a 63 jóvenes refugiados en puestos de aprendiz.Las empresas quieren además la garantía de que un asalariado no deberá abandonar el país de la noche a la mañana.Otro escollo que solventar es que la contratación de un refugiado o de un demandante de asilo no puede hacerse sin una prueba de que el pu
esto no conviene a un candidato alemán. Fuente: Noticias Argentinas




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