En los últimos años, los nutricionistas le dedicamos un buen tiempo de la consulta a derribar mitos y explicar información falsa que los pacientes traen de Internet.Es que los buscadores en la web son los primeros en ser consultados ante un tema de salud. La información disponible al alcance de todos es muy buena, siempre que tengamos en cuenta algunas cuestiones para evitar que “el remedio sea peor que la enfermedad”. En primer lugar, tomar conciencia de que nada reemplaza la consulta personal, cada individuo es diferente, y lo que sale en los medios tiene que ver con generalidades y promedios, no con cada caso en particular. Saber además que cualquiera puede hacer una página, o subir información a la web sin ninguna evidencia científica, en general en forma anónima o enmascarada, y producir en algunos casos efectos dañinos para la salud.Incluyendo las redes sociales, donde se comparte información, muchas veces errónea y totalmente contraria a lo que se recomienda a partir de estudios y análisis científicos. En nutrición existen muchos mitos, que llevan a los pacientes a cometer errores, eliminando de sus dietas algunos alimentos por ser en teoría nocivos, ocasionando carencia de nutrientes y mayor riesgo de contraer algunas enfermedades. E incorporando otros, como si tuvieran poderes mágicos y sirvieran para evitar todos los males. ¡Importante!Para no caer en engaños y hacer un buen uso de Internet como herramienta para estar informados sobre nutrición y salud en general, es necesario tener en cuenta los siguientes puntos:1 – Corroborar la autoría de la nota o la fuente: existen páginas que informan los resultados de estudios científicos de manera práctica y entendible.2 – Buscar información en las páginas de las Sociedades Científicas de las distintas especialidades médicas.3 – Que una noticia o información se repita muchas veces no quiere decir que sea veraz. Los resultados de los estudios epidemiológicos son, en general, los que más cuestan que se difundan.4 – No dar autoridad sin consultar a uno o varios profesionales, fundamentalmente en aquellos casos que pudiera afectar el tratamiento dietoterápico de una patología.5 Confiar en su médico o licenciado en nutrición, cuyo único interés es asistirlo para lograr la recuperación o un mejor estado de salud.ColaboraMónica MarinMédicaEspecialista en Nutrición. [email protected] Whatssap: 3755 554957




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