El Duque de Edimburgo, el esposo de la reina Isabel II, pasó este miércikes revista en el Palacio de Buckingham de Londres a soldados de la Real Marina británica, en el que fue su último acto público en solitario, luego de 65 años de compromisos oficiales como miembro de la familia real.Tras participar en 22.000 actos oficiales y a sus 96 años, el príncipe Felipe anunció en mayo pasado su intención de poner fin a su vida pública, una decisión que dará mayor protagonismo al príncipe Carlos, su primogénito y heredero al trono, así como a sus nietos, los príncipes Guillermo y Enrique.El duque, quien sirvió en la Marina durante la Segunda Guerra Mundial, asistió hoy, como capitán general de esa fuerza, a un desfile de tropas que participaron del "1664 Global Challenge", una serie de eventos y pruebas de resistencia para recaudar fondos para organizaciones de caridad, según informó la agencia de noticias Reuters.Durante el acto, Felipe saludó a los marinos y levantó su sombrero en respuesta a las aclamaciones en su honor."Este es un momento histórico, porque es el último compromiso real del duque y la Marina forma parte de él. Es un absoluto honor", dijo a los medios el cabo Jamie Thompson, citado por la agencia de noticias EFE.El duque de Edimburgo es el consorte más longevo y con la carrera más larga de la historia de la monarquía británica. Nacido en 1921 en la isla griega de Corfú, el príncipe Felipe está emparentado con varias casas reales europeas, entre ellas la danesa, la griega, la noruega, los Romanov en Rusia y los propios Windsor de Inglaterra. De hecho, es un primo lejano de su esposa, a la que conoció a los 18 años.Para casarse en 1947 con la futura monarca, Felipe cambió de nacionalidad, de religión, de apellido -adoptó el materno de Mountbatten-y renunció a sus derechos de sucesión en Dinamarca y Grecia.Más tarde, el ascenso al trono de su esposa, en 1952, supuso el fin de su carrera naval. Aunque el matrimonio entre Felipe e Isabel II sufrió altibajos, ambos se esforzaron por mostrarse siempre felices y tuvieron juntos cuatro hijos, ocho nietos y cuatro bisnietos. En un inusual homenaje y con motivo de sus bodas de oro, Ia reina de Reino Unido describió a su esposo como su "fortaleza" y su "sostén". El matrimonio real celebrarán en noviembre próximo su 70 aniversario de casados.Pese a su retiro, el príncipe consorte seguirá patrocinando más de 780 organizaciones, pero ya no desempeñará un papel activo, según explicó un vocero del Palacio de Buckingham, según reprodujo la agencia de noticias DPA.Para aclarar cierta confusión, el vocero oficial de Felipe explicó hoy que el príncipe se jubilará de su vida pública oficial, pero podría decidir acompañar a su esposa, la reina, de vez en cuando, en eventos. Más allá de gozar de una salud relativamente buena para su edad, Felipe fue hospitalizado varias veces en los últimos años por diversas dolencias. La última de ellas fue en junio pasado, como medida de precaución tras sufrir una infección.Ya en 2011, poco antes de cumplir 90 años, el príncipe había expresado su deseo de bajar el ritmo de sus compromisos oficiales."Reconozco que he aportado mi granito de arena, así que ahora quiero disfrutar un poco", dijo entonces en una entrevista con el canal británico BBC.Cuando el Palacio de Buckingham anunció en mayo el retiro de la vida pública del duque, la primera ministra, Theresa May, le rindió homenaje y le ofreció la "más profunda gratitud" de la nación y sus buenos deseos, al igual que el líder opositor, el laborista Jeremy Corbyn, quien alabó su "claro sentido del deber público". A pesar del destacado desempeño de su función, el príncipe Felipe será probablemente recordado más bien por sus meteduras de pata. En palabras de su prima, la condesa Mountabetten, el duque de Edimburgo "siempre dice lo que piensa, pero a veces no con demasiado tacto".Fuente: Télam




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