La coordinadora del Programa Selva Paranaense de la Fundación Vida Silvestre Argentina, Cristina Casavecchia, explicó que están muy preocupados por <a href="http://www.primeraedicion.com.ar/nota/247664/preocupa-un-extenso-desmonte-en-el-limite-de-un-area-protegida-.html">la tala rasa en un lote privado limítrofe con el Parque Provincial Urugua-í</a> y que, cuando consultaron a los guardaparques de la zona, les dijeron que la Dirección de Bosques Nativos del Ministerio de Ecología en Irigoyen lo había autorizado.La especialista detalló que apenas se enteraron del hecho concurrieron al lugar y se contactaron con los guardaparques de los Parques provinciales Urugua-í y Foerster y ellos se comunicaron con el coordinador provincial de Guardaparques, Víctor Zemunich. “La respuesta nos preocupó porque nos dijeron que tenían información del desmonte y que estaba autorizado por la Dirección de Bosques de Irigoyen”.Esta afirmación, de ser confirmada con la documentación correspondiente, entraría en contradicción con <a href="http://www.primeraedicion.com.ar/nota/248091/ecologia-no-autorizo-el-desmonte-y-dice-que-sancionara-a-quien-lo-hi.html">la afirmación que realizó la ministra de Ecología, Verónica Derna, el pasado viernes en declaraciones a PRIMERA EDICIÓN</a>, cuando señaló que “no hubo ninguna autorización para el desmonte” y que hay un sumario en marcha que podría derivar en una fuerte sanción económica y una posible denuncia penal al propietario del predio, que sería un empresario de Dos de Mayo.Por esta razón, Casavecchia explicó que “hemos pedido detalles de la situación al director de Áreas Protegidas (Javier Patzer) y al subsecretario de Ecología (Juan Manuel Díaz), a través de un correo electrónico, y estamos esperando una respuesta”.“Nos preocupa que en la zona nos dicen que tenía una autorización de Bosques del Ministerio de Ecología”, recalcó Casavecchia al sitio El Paranaense. Enseguida aclaró que “existe la posibilidad de que el Ordenamiento Territorial de la provincia (en referencia a la Ley) a veces trabaja en dos escalas: una escala macro donde hay zonas que aparecen en amarillo, y cuando se hace escala menor, esa misma zona puede pasar a verde, con lo cual está permitido el desmonte, pero -advirtió- para pasar de una gestión de amarillo a verde hay que hacer una gestión ante el Ministerio de Ecología”. De ser así, agregó, “hay que darle un seguimiento, porque esto sienta un precedente y es algo que no puede extenderse, hay que ver el rol de la Ley de Bosques e intentar resolver esta situación”.El polémico desmonte se realizó en un lote privado que tendría 4.000 hectáreas de extensión, ubicado sobre la ruta provincial 18, terrada, que circula en forma paralela a la ruta 17, entre la localidad de Nueve de Julio y el Paraje Dos Hermanas, cerca de Bernardo de Irigoyen, en el departamento de Manuel Belgrano. En principio la información que trascendió es que se desmontaron 400 hectáreas y que la intención era avanzar hasta las 4.000 hectáreas para colocar ganado en la zona. Incluso ya se habría plantado pasto, pero desde Ecología dijeron que en enero se labró un acta por 177 hectáreas y no se volvió a desmontar. El lote, ubicado en pleno Corredor Verde, un área extremadamente sensible para la flora y fauna, se debe mantener casi intangible o solo con proyectos sustentables para evitar la desaparición de especies por falta de hábitat. Además es una zona de nacientes de agua, indispensable para la biodiversidad de la región. El descubrimiento de esta maniobra puso bajo la lupa el cuestionado desempeño de algunos inspectores forestales y de funcionarios del Ministerio de Ecología, frente al robo de madera nativa de la selva misionera, principalmente en el norte y más puntualmente en la zona de Andresito.Impacto ecológicoUno de los impactos más fuertes del desmonte se da en la regulación del régimen hídrico, explicó la coordinadora del Programa Selva Paranaense de la Fundación Vida Silvestre, Cristina Casavecchia. “Hay un impacto ecológico, hay pérdida de especies, más si era bosque nativo con poco grado de transformación y más grave por estar colindante con el Parque Urugua-í, porque se está generando aislamiento del área protegida y eso conlleva a pérdida de biodiversidad y de funcionalidad”, dijo. La profesional manifestó preocupación por “lo que está pasando en términos de degradación”, y citó como ejemplo un reciente taller realizado en Eldorado donde distintos actores coincidieron en que “la deforestación se ha frenado, pero los procesos de degradación no son tan fáciles de medir… está habiendo degradación de bosques en Misiones, se va perdiendo estructura del bosque”.“Un bosque bien conservado es una cosa, y un bosque con vacas adentro es otra cosa… hay un degradación invisible, estamos perdiendo biodiversidad y funcionalidad ecosistémica”, alertó.





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