El desayuno es la comida más importante del día, una afirmación que ya nadie se niega a refutar, sin embargo no muchos saben cuáles son los alimentos que brindan los nutrientes que el cuerpo necesita y menos los adolescentes. Por eso, un grupo de alumnos de tercer año de la modalidad Ciencias Naturales del Instituto Santa Catalina, de la mano de la profesora de Biología Carolina Cabrera, optó por llevar la teoría a la práctica y, los miércoles, durante un momento de la mañana, prepara un “Desayuno saludable” que comparte con sus compañeros de curso.Mauricio Mouesca, Aucan Peralta Massa, Fiorella Tiscornia y Sofía Viedma entendieron que el salto o baja calidad de esta primera comida es uno de los hábitos alimentarios inadecuados más frecuentes, de hecho, los datos son contundentes, cuatro de cada diez escolares argentinos salen de sus hogares sin desayunar, mientras que de aquellos que sí lo hacen, el 60% no consume lácteos, según estudios realizados recientemente. También es muy frecuente que a muchos ingerir alimentos muy temprano por la mañana les genere una sensación de náuseas, que responde a trastornos digestivos que se suelen dar en la adolescencia. Así es que, conscientes además que mientras duermen los niños y adolescentes tienen una mayor tasa de utilización de la glucosa, flujo sanguíneo cerebral y oxígeno, en comparación con los adultos; y que hay tres tipos de alimentos que no deben faltar en un desayuno completo, lácteos, cereales, y frutas frescas; cada miércoles los chicos llegan a la institución dotados de los productos que uno de ellos, el elegido de la semana, utilizará para elaborar un exquisito y vistoso menú.“La idea surgió porque vimos que los chicos, más en los recreos, comen muchas golosinas o alimentos que no contienen los nutrientes básicos, de esta manera nos aseguramos, más allá que una vez por semana participen en una clase práctica de nutrición, que incorporen un hábito”, refirió la docente.Entonces, “hacen licuados con frutas, con leche o agua mineral, que traen también, como para abordar todo el tema de asepsia; el encargado de las preparaciones y de servir trae su delantal”, añadió Cabrera.De esta manera también suman una porción de fruta (se recomiendan cinco porciones diarias y en Argentina el consumo no alcanza a una por habitante) a la alimentación y suman vitaminas y minerales, como la Vitamina C y el potasio, que ayudan al cuerpo a funcionar correctamente y a prevenir ciertas enfermedades. “Tenemos muy buenos resultados, el proyecto tuvo un buen impacto, los chicos están muy contentos, preparan todo y cuando termina el momento del desayuno ayudan a limpiar y ordenar como para no interrumpir las siguientes clases”, mencionó la docente.Y agregó que “la verdad que al estar bien alimentados, desde mi punto de vista, se puede notar mayor concentración y ni hablar de cómo los favorece la buena nutrición, se los ve mucho más contentos, con ganas de participar, hasta ahora fue muy favorable y seguiríamos hasta fin de año”.




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