Hemos querido difundir esta encantadora foto, en la que vemos al Secretario General de la Organización de las Naciones Unidas experimentando personalmente algunas técnicas del Hatha Yoga, en relación con la celebración del primer Día Internacional del Yoga en el año 2015. Éste es su mensaje:“Durante una visita a la India realizada este año, tuve la oportunidad de practicar yoga con uno de mis asesores principales… es una antigua disciplina proveniente de un entorno tradicional que ha crecido en popularidad y es disfrutada por practicantes de todas las regiones del planeta. Al proclamar el 21 de junio como el Día Internacional del Yoga, la Asamblea General reconoció los beneficios holísticos de esta disciplina atemporal y su compatibilidad inherente con los principios y valores de las Naciones Unidas.“El yoga ofrece un medio sencillo, accesible e incluyente para promover la salud y el bienestar físico y espiritual. Inspira el respeto por los demás seres humanos y el planeta que compartimos. Y no discrimina; en diversos grados, todas las personas pueden experimentarlo, independientemente de su fuerza, edad o capacidades relativas. Es lo que descubrí al tratar de hacer mi primera ásana, una postura que imita la forma de un árbol y es adecuada para principiantes. Me costó un poco lograr el equilibrio, pero una vez que lo hice pude apreciar el simple sentimiento de satisfacción que el yoga puede ofrecer.“Los invito a apreciar los beneficios de esta práctica en lo que respecta al bienestar individual y a nuestro esfuerzo colectivo para mejorar la salud pública, promover relaciones pacíficas y auspiciar una vida digna para todos.” Ban Ki-moon.Al felicitar a los organizadores de los hermosos encuentros realizados en nuestro ámbito, es oportuno recordar que esta celebración fue impulsada desde Portugal en el año 2001 como Día Mundial del Yoga y que su Manifiesto propiciaba la cultura de la paz, el valor de la vida y la salud integral, la longevidad funcional, la autorresponsabilidad y la autodisciplina, con conciencia plena de la relación Cuerpo-Energía-Emociones-Mente. Ya en el año 2010, las asociaciones portuguesas de nuestra disciplina convocaban en esta fecha a “una mega-aula de Yoga”, expresando su anhelo de que “sea el Día de Ahimsa (no violencia), de respeto por la vida, por el fin de los derramamientos de sangre y de las agresiones en todo el planeta; el Día por la Paz Mundial y por una Consciencia Planetaria Global y Justa”. No pudo imaginar todo esto el Maestro Iyengar en los ’70 cuando dijo: “El objetivo del Yoga es calmar el caos de emociones en conflicto”. Tampoco lo imaginó Beatríz Spinosa a comienzos de los ’90 cuando sintetizaba el efecto de las posturas: “mediante la concentración en ellas mismas y la respiración consciente y suave, aquietan al cuerpo y abren paso al libre flujo de la energía que llega a todas las células produciendo un consecuente estado de calma y vitalidad. Una calma benéfica y balsámica. Un bálsamo frente a la urgencia, la angustia y el miedo, de los cuales ninguno de nosotros está exento”.Colabora: Ana Laborde Profesora de Yoga [email protected]. 4430623




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