Sacrificamos la imagen como una cosa terrible, ese objetivo sacrificado es algo que puede traer alegría también. Es confuso para apreciar las líneas de comunicación que seguimos para reconocer el verdadero “yo”. La medida concreta es que nunca se deja de cambiar, la pulsión de vida con entusiasmo nos anima a dar el salto en el camino sin perder el foco de su intención.En nuestra cultura conseguir es tan importante como tener, en tanto y en cuanto aquello que consigamos pueda ir en sincronización con lo que estemos dispuestos a manejar, con alegría, brindemos por un nuevo día.Colabora: César Aguirre AyraultTerapias corporales. Masajista californiano.En Facebook: Equilibrándonos Masajes3764 791631




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