En su casa, compartiendo unos mates, conversamos con esta incansable escritora de historias con personajes ficticios y relatos reales. Hace muy poquito, Luz María Carvallo de Borches, a quien apodan Kelito -tan dulce como el chocolate-, lanzó su cuarto libro Historias de Acosta Ñú, que forma parte de una saga familiar que comenzó con el libro anterior: Amores de Guerra y Fronteras. Luz María nos cuenta que Acosta Ñú fue un establecimiento creado en la región de Campo Grande, en la entonces Provincia del Paraguay.La escritora confirma que de los horrores de las guerras (en este caso de la Triple Alianza), siempre se extraen enseñanzas. En su novela se refiere a nuestra historia regional en los inicios de Posadas, Encarnación, Santo Tomé y San Borja, entre otras. Claro que Luz María no cuenta una historia de color de rosas, por más que nos lleve al amor; los protagonistas llegan a extremos del sufrimiento y degradación. Dice además que el pensamiento de los hombres que conducen los destinos de los pueblos, si son auténticos representantes, deberán tener el serio convencimiento de que sólo se progresa en la convivencia pacífica. A esta conclusión llegará mientras desarrolla historia. Recuerda los miles de niños que murieron en las contiendas y la pareja protagonista se conoce en la batalla de Acosta Ñú, en la que participaron los niños. Conversando con la autora vamos reconociendo en ella la pasión por la historia, aunque recuerda que “nunca fui profesora de historia, soy profesora de Filosofía y Ciencias de la Educación, pero me encanta conocer e investigar”, y así es como a medida que fue contando la historia de nuestra tierra también logra complementar vivencias verdaderas, colocándolas en personajes ficticios quizás también movida por la crudeza de algunos relatos. Esta emprendedora mujer fue una luchadora de los derechos de los estudiantes, una precursora de las protestas estudiantiles en los años ‘60 reclamando la permanencia del profesorado provincial, cuando ella era presidenta del consejo estudiantil, “no estaba solo yo, también estaban Chicha, Lele y otros más”, recuerda Kelito. Y no se olvida de cuando la llevaron detenida por “alborotadora”. Estas historias y tantas más están contadas en sus obras Duendes de la Memoria I y II, que las escribió un poco incentivada por su esposo y compañero de vida. Para luego comenzar la saga familiar con Amores de Guerra y Fronteras.





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