El doctor Francisco Roberto Caporal, quien disertó recientemente en Posadas en el marco de la Maestría en Desarrollo Rural de la Universidad Nacional de Misiones, es reconocido en su país por una larga trayectoria tanto académica como en la acción gubernamental y por sus fuertes convicciones respecto a lo que llama “la transición agroecológica”, un proceso de cambio que cuestiona en su raíz al actual modelo de agricultura industrial en gran escala. “Este modelo, que podemos llamar hegemónico, el de la “Revolución Verde”, -define Caporal- no puede funcionar porque es una agricultura de especialización en monocultivo y los monocultivos son insostenibles por definición;?no tienen las relaciones ecológicas necesarias para equilibrar el sistema; entonces, si tú no le echas pesticida van a aparecer las plagas, o las plagas aparecen y tienes que echar pesticida. Es un sistema totalmente simplificado, no hay vida, no hay ninguna planificación ecológica, entonces se van los enemigos naturales de las plagas, se van los hongos que son benéficos, tanto debajo como arriba del suelo. Todo esto va desapareciendo y ahí el agricultor tiene que echar agroquímicos”, indica Caporal, actualmente profesor de la Universidad Federal Rural de Pernambuco. “La agroecología -explica- se viene constituyendo como una ciencia hace unos 20 años, con la fuerte influencia de los estudios de las comunidades tradicionales -indígenas y campesinas- a partir del esfuerzo de agrónomos, ecólogos e investigadores, que en la década de los 70 hicieron los primeros trabajos sobre esto, que nos va a llegar a Brasil y a la Argentina, más o menos a mediados de los 80. Ya entonces se hacía una crítica muy dura a la agricultura tradicional agroquímica, pero desde una perspectiva de lo que llamábamos agricultura alternativa. No teníamos una base científica para tratar el tema, y ahí aparece la agroecología como esa base científica, para darnos unas informaciones más claras, tanto técnicas como metodológicas, tanto principios como conceptos. ¿Es posible canalizar esta práctica como política de Estado?Sí, exactamente, tuvimos una experiencia muy importante en Río Grande Do Sul, a través principalmente de la empresa de Extensión Rural, la Ematel de Río Grande Do Sul, a partir del año 1999 y por lo menos por cuatro años se impulsó una propuesta agroecológica de extensión agraria. Hicimos un esfuerzo de capacitación de los extensionistas para poner en marcha otra forma de hacer extensión rural, otras metodologías de intervención en el medio rural, y otras bases técnicas para esta intervención, a partir de la agroecología y una política pública importante como la extensión rural.Todo en pequeña escala..Siempre trabajamos a partir de la agricultura familiar, y esta puede variar de tamaño, pero normalmente se trabaja con pequeños agricultores y con comunidades tradicionales, esencialmente con quilombolas, afrodescendientes, quienes hasta esa época no tenían ningún apoyo de la extensión rural. Esta fue una de las primeras contribuciones de la agroecología en política pública. En los años siguientes, tuve la posibilidad de trabajar con el Ministerio de Desarrollo Agrario del Brasil. Esto empezó en el año 2003, en el primer gobierno de Lula, se impulsó una propuesta de extensión rural agroecológica, y un conjunto de proyectos de extensión en la perspectiva de la transición agroecológica.¿Cómo define ese concepto?Llamamos transición agroecológica al paso del modelo convencional hacia modelos más sustentables de agricultura y ganadería. También hay que hablar de paradigmas, las experiencias que mencionaba, en los ochenta, hoy se multiplicaron por miles y miles. Después de que se incorporó como política pública, logramos crear un Plan Nacional de Agroecología, con un presupuesto importante, a partir de ahí se crearon mas de cien carreras de agroecología en las universidades.. Con el apoyo de los Ministerios de Agricultura y Desarrollo, se crearon núcleos de agroecología, con profesores y estudiantes que estudian a partir del trabajo con agricultores. No es algo encerrado en una oficina, estamos construyendo conocimiento con los agricultores. Hoy hay unos 115 núcleos de agroecología en las universidades de Brasil, es algo muy importante, estamos desarrollando conocimientos para hacer cambios en la agricultura!.En los 90, se potenciaron los cultivos extensivos como la soja…Exactamente, contra eso es que nosotros estamos luchando, porque este es un modelo que está destruyendo la vida en todas partes, sea la vida del medio ambiente, sea la vida de las personas; con este modelo de agricultura, dominante, el modelo de la Revolución Verde, tenemos muchísimos problemas. Por empezar, es un modelo que no se sostiene sin condiciones externas, es dependiente del petróleo y los agroquímicos. Y esto, además del daño ambiental que está provocando, está haciendo daño a la salud de las personas, tenemos miles y miles de niños que están contaminados y de gente grande, en el campo. En Argentina también, como en Brasil, hay muchísimas investigaciones, por ejemplo, en un estudio de la leche materna, el cien por ciento de las mujeres que estaban amamantando tenían residuos de pesticida en la leche. ¡El alimento más importante en la vida, que es la leche materna, contaminado! ¿Cómo contrarrestan el avance de este tipo de agricultura industrial? Vamos despacito, como debe ser, hablamos de la transición en la agricultura, pero tenemos que cambiar de paradigmas. Incluso recuperando algo que fue de la tradición de la agricultura, los agricultores más antiguos, y no hablo de los indígenas o los pueblos originarios, pero los agricultores más antiguos -nuestro abuelos, por ejemplo- ellos trabajaban con plantas diferentes en los mismos sitios, con varios tipos de cultivos de una misma área, y con eso se brindaban montones de servicios ambientales. Aquí, en la maestría, vimos los resultados en términos de productividad de estos sistemas de policultivos, que son mejores que los monocultivos. Pero eso no se puede hacer en mil hectáreas, dentro del sistema convencional, se tiene que hacer en escalas mas reducidas. Por eso nosotros en Brasil defendemos la reforma agraria, Brasil es el país que tiene la más grande concentración de la tierra del mundo, así que se tiene que hacer una reforma agraria, no es posible hacer una agricultura sostenible sembrando en 200 mil hectáreas la misma cosa, Imposible!.




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