Caminar por la avenida Andresito entre San Martín y Las Heras es notar que la ciudad se transformó, como desde hacía 30 años no lo hacía.De hecho, hasta hace tan sólo cuatro meses vivían en esa zona, catalogada dentro de “cinturón de pobreza” unas 62 familias en situación de emergencia. Todas ocupaban un tramo neurálgico de esas avenidas que históricamente terminaban allí y que finalmente ahora estará habilitada al tránsito. Eran unas 49 casas sobre Andresito y otras 13 en Las Heras y que se están empedrando y se van a habilitar próximamente al tránsito. Pero esa es sólo una parte de la transformación, también está el caso de otro asentamiento de larga data en Urquiza y Aguado, zona que también se modificó su paisaje luego del traslado de una cantidad similar de vecinos.“Hay muchísimos casos, que muchos posadeños desconocen sobre es la situación de otros posadeños”, dijo a PRIMERA EDICIÓN Jorge Atencio responsable del área municipal Pro Tierra y Pro Agua, y uno de los principales encargados de mediar las gestiones ante las dependencias nacionales y provinciales para que empiecen las acciones. “No sólo en resolución a problemáticas referidas a Tierras”, añadió Atencio, sino también a la falta de un servicio de Agua en barrios correlativos al centro capitalino, como la chacra 134 barrio 25 de mayo, habitados hace más de 40 años y en donde nunca se contó con la provisión domiciliaria de un líquido tan vital.Para conocer éstos y otros casos, el Diario caminó la ciudad junto a Atencio, recorrió lugares y realizó un relevamiento fotográfico para relevar el mapa de situación y plasmar los cambios. Trabajo de vecinos para vecinos Rafael Marcenaro, es presidente barrial Chacra 134 barrio 25 de mayo. Asumió el cargo hace poco más de un año y medio para poder encauzar un trabajo de ampliación de la red de agua potable en casi 1.800 metros a la redonda.“Para poder agilizarlo hubo que sumar voluntades entre vecinos e instituciones públicas quienes se comprometieron para trabajar en conjunto y achicar los costos. Mientras los vecinos estamos trabajando fuertemente en la colocación de los caños, el municipio realiza tareas de excavación y provee de materiales. Eprac consiguió financiación además brindará facilidades de pagos para que podamos conectarnos a bajo costo, beneficio que alcanzaría a unas 150 familias”, describió.En una charla en la cual mostró planos y proyectos, Marcenaro explicó que las obras están avanzadas en un 70% y se espera inaugurar las obras en el mes de mayo. “En la zona había unos 15 lotes que estaban en manos privadas, cuyos dueños ni siquiera realizaban mantenimiento, pero ante el repunte inmobiliario que brinda el acceso al agua, los dueños aparecieron y para limpiarlos y venderlos. Mientras los primeros fueron adquiridos en un monto cercano a los 250 mil pesos, ahora no bajan de los 400 mil pesos, la llegada del agua revalorizó la zona”, detalló al mostrarse contento por la revalorización inmobiliaria que cobró el lugar. “Vivo en este barrio hace 40 años y nunca tuvimos agua potable”, expresó feliz. A su lado, su esposa Blanca Gómez, una vecina muy querida dijo sentirse orgullosa de poner manos a la obra al colaborar colocando los caños de agua, a la par de otros hombres, con la única meta de verse beneficiada con el agua que tanto espera. “Es una obra muy anhelada por todos los vecinos y las 16 manzanas del barrio en donde no contábamos con agua vamos a ver cumplido nuestro sueño desde mayo próximo seguramente. Entre todos tomamos consciencia, coraje y sumamos colaboración. Contamos con asesores e inspectores de obra, nos manejamos con planos actualizados de Samsa. Tras el zanjeo a cargo de la municipalidad y la colocación de los caños también se tira una capa de cinta asfáltica para prever que si a futuro se hacen otras excavaciones, las maquinas no rompan los caños”, detalló la mujer. Hacia la regularización“En lo que respecta a tierras, las tratativas fueron más complejas dada a la sensibilidad y a las cuestiones legales que imperan en los terrenos públicos, fiscales, privados y en la vía pública”, sostuvo Jorge Atencio mientras brindó detalles de algunas acciones que dentro de unos meses tendrán resolución definitiva con respecto al título de propiedad. “En las primeras reuniones concretadas en los distintos asentamientos, los vecinos comenzaron a describir sus realidades, lo que sirvió para profundizar en otras problemáticas, a fin de dar la asistencia y respuesta junto con otros organismos municipales, provinciales y nacionales.“Con el dictado de ordenanzas y leyes sancionadas por el Concejo y la Cámara de Representantes, se logró transferir esas tierras a las familias que se establecieron en dichos sectores, como en las Chacras 142 y 192, en donde familias residían alrededor de 30 años.”, dijoAsimismo, Atencio explicó que los momentos críticos surgen “cuando tenemos el total de las familias que habitan irregularmente, hay casos de gente que se escabulle para lograr una casa. Otro de los momentos complicados son cuando los que fueron censados comienza a vender su lugar. Son circunstancias que están presentes y que debemos tener cuidado”.A lo largo de estos años, se logró regularizar las Chacras 192 y 142 y el Barrio Prosol 1, entre otros casos puntuales. En tanto que fueron relocalizadas 110 familias al Barrio Néstor Kirchner, provenientes de Los Potrillos y de la vera de un arroyo en Itaembé Miní. En materia de acceso al agua potable, en tanto, fueron resueltas algunas dificultades presentes hace muchos años en Barrios como El Porvenir II; Miguel Lanús; San Onofre I; Belén y San Jorge y en las Chacras N° 13, 134, 142, 145 y 252, entre otros sectores”.Cuando comenzamos eran más incertidumbres y quejas que las posibles soluciones. Y fue empezar, gestionar, trabajar en un censo, discutir y consensuar. Mediante trabajo de áreas gubernamentales locales y nacionales y la obtención de fondos nacionales se empezó a encarar un trabajo integral de regularización y ampliación de red de agua potable y acceso.Nueve proyectos a NaciónEncarar la normalización del abastecimiento de agua en sectores que fueron relegados durante muchas décadas, y en donde la mayoría de los propietarios de las tierras consumían el agua insalubre de pozos y de perforaciones, es otra de las tareas que también están siendo encaradas con la metodología de aunar esfuerzos entre vecinos y los diversos despachos administrativos.Hace dos semanas el intendente Joaquín Losada mantuvo una reunión con el titular de la secretaría de Energía, donde se llevó consigo nueve proyectos de acceso al agua potable a fin de que el Estado Nacional financie las obras para dotar a algunos sectores de los suburbios de Posadas donde todavía no hay acceso al agua.“Es fundamental esta política de inclusión con una participación abarca
tiva de gestiones privadas, municipales y provinciales para generar recursos nacionales. El acceso a un servicio tan básico como el agua pero que en muchas partes de la ciudad no se tiene”, analizó.




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