Aunque no hablaron de nombres, el del sanjuanino José Luis Gioja sigue sonando fuerte como candidato a presidente del partido para amalgamar la dispersión luego de la derrota en las últimas presidenciales, aunque hasta el 8 de abril -fin del plazo para la presentación de listas- habrá tiempo para las negociaciones.La Junta Electoral, que no tendrá finalmente representantes de La Cámpora, estará conformada por Hugo Curto, Celso Jaque, Cristina Álvarez Rodríguez, Silvina Frana, Armando Cabrera, Jorge Franco, Bernardo Herrera, Fernando Barrera, Marina Riofrio, Huho Oscar Insausti, Máximo Rodríguez, Marta Cascales y Mauricio Mazzón.En tanto, no prosperó una propuesta del exgobernador de Jujuy, Eduardo Fellner, para colocar en el orden día el tratamiento de la propuesta de modificación de la carta orgánica del partido, a fin de de reemplazar el voto directo de afiliados por el voto indirecto de los congresales a la hora de definir autoridades.Cuando Fellner intentó aprobar la moción a mano alzada, sin abrir el debate, se encontró con la reacción enfática del exministro de Defensa Agustín Rossi quien, a los gritos, vociferó que la ejecución de esta medida sería "un retroceso" y "un error" que daría por tierra con "una de las reformas más importantes y democráticas" en la era del peronismo postdictadura."Sería la reforma más vergonzosa de la historia del peronismo. No quiero que se vuelva a la etapa cuando se elegía (a las autoridades partidarias) por sobre la voluntad de los afiliados",enfatizó.El pedido fue ratificado por el jefe de bloque en el Senado, Miguel Pichetto, quien tildó la propuesta de "estéril", por lo que finalmente Fellner cedió y acordó postergar la discusión para otra oportunidad. En una jornada caliente, en el Congreso del PJ también se filtraron las diferentes posturas existentes sobre el nuevo Gobierno de Mauricio Macri y el rol del peronismo como oposición, en particular con el tema de los fondos buitre y el pago de la deuda.En ese sentido, el jefe de los senadores nacionales del Frente para la Victoria, Miguel Ángel Pichetto, fue abucheado por los militantes de la juventud peronista al plantear la posibilidad de tener "un rol institucional" con la deuda, algo que rechazaron el presidente de la bancada de diputados, Héctor Recalde, y otros dirigentes como Oscar Parrilli."Pedimos a nuestros diputados y senadores que ante cualquier negociación de la deuda externa pendiente con los fondos buitre no se aparten de esas consignas que se plantearon en el canje de aquella oportunidad. No puede ser que nosotros, por un resultado electoral levemente adverso, bajemos nuestras convicciones y principios", sentenció Parrilli. Recalde y el intendente de Avellaneda, Jorge Ferraresi, reforzaron el pedido para que los legisladores del Frente para la Victoria no se acoplaran al plan del macrismo para derogar las leyes denominadas "cerrojo" y de "pago soberano".Enseguida, tomó el micrófono Pichetto, quien no se amilanó y dio a entender que su posición era la de acompañar las negociaciones que el Gobierno intenta llevar adelante con los holdouts para destrabar el impasse. "Vamos a trabajar con total libertad. Acá nadie baja línea. Hay muchos gobernadores e intendentes por los que tenemos que velar para que puedan gobernar. Vamos a expresarnos en el marco de la gobernabilidad", disparó el senador, lo cual desencadenó automáticamente la reprobación de la mayoría de los asistentes, en lo que fue el momento más picante de la jornada.En definitiva, la posición que quedó establecida por aclamación de los presentes en el Congreso fue la de cerrar el paso al endeudamiento con los fondos buitre que pretende el gobierno para recomenzar el ciclo de financiamiento externo.Scioli, quien optó por no tomar la palabra durante el Congreso, sí formuló declaraciones a la prensa, y resaltó que la tarea del momento es perfilar una conducción partidaria que abreve en "un espíritu de modernidad y de renovación"."Hay una gran voluntad de que por consenso salga un consejo integrado por todos los sectores, con un espíritu de modernidad, de renovación y de interpretar las nuevas demandas de la sociedad", sostuvo. En tanto, el exsecretario de Comercio, Guillermo Moreno, señaló que "hay espacio en el PJ" para Sergio Massa, pero aclaró que "no hay espacio para que conduzca el partido como quiere Macri"."El único requisito que pusimos es que el próximo presidente del partido no acompañe a Macri a Davos, que es el centro de la oligarquía mundial", aseguró.Por su parte, el exvicegobernador bonaerense, Gabriel Mariotto propuso ante los congresales extender el plazo de afiliaciones "para que todo el mundo peronista pueda discutir el futuro" del partido.A su turno, el gobernador de Formosa, Gildo Insfrán pidió que "nadie saque los pies del plato" ya que, según argumentó, "los platos sucios se lavan en casa".Si bien hizo un llamado explícito a la unidad de todos los sectores, el formoseño apuntó que no es la idea "entregar el peronismo al mejor postor", ya que "el peronismo nació y es revolucionario".En esta clave, el diputado provincial, Fernando "Chino" Navarro identificó a Macri como el "adversario" del peronismo y, tras celebrar la presencia de congresales de las provincias de San Luis y de La Pampa, que están gobernadas por espacios justicialistas que no integran el Frente para la Victoria, pidió convocar a los dirigentes de Córdoba, quienes no fueron de la partida.Del encuentro en el Club Obras Sanitarias participaron también el gobernador de Salta, Juan Manuel Urtubey; el dirigente de La Cámpora, Eduardo De Pedro; el intendente de Lomas de Zamora, Martín Insaurralde; el intendente de Resistencia, Jorge Capitanich; el expresidente de la Cámara de Diputados, Julián Domínguez, el exgobernador entrerriano, Sergio Urribarri, el presidente del PJ bonaerense, Fernando Espinoza, la senadora Beatriz Rojkés de Alperovich, entre otros.FUENTE Y FOTO :N/A





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