Los padres de los alumnos que concurren a la Escuela 200 “San Ignacio de Loyola” están indignados. Tras meses de una pelea con la empresa encargada de realizar la remodelación y refacción del edificio escolar, ahora se enteraron que desde el pasado lunes las obras se encuentran paralizadas porque a los obreros que trabajan todos los días les llegó una carta documento que les avisaba que no debían presentarse a trabajar. Con ese panorama se encontró la comunidad escolar que se presentó a trabajar el lunes en un edificio desmantelado: los padres anunciaban la posibilidad de tomar la escuela nuevamente para que las autoridades escolares den explicaciones al respecto.No es la primera vez que los preocupados padres se manifiestan. En noviembre del 2014 mantuvieron tomado el edificio por un mes debido al gran deterioro en que se encontraba sumida la escuela. Su lucha tuvo sus frutos: en enero de este año comenzaron con los trabajos de remodelación y refacción.Aún así, continuaron los problemas. En agosto de 2015, los padres pidieron una reunión con el arquitecto y la empresa encargada de la construcción para saber porqué la obra no cumplía con los plazos establecidos, lo que dificultaba notablemente las actividades escolares y además, ponía en peligro a los alumnos porque no se había modificado la instalación eléctrica del edificio. Después de ello, los trabajos continuaron, pero en los últimos días los problemas volvieron. (LEA MÁS DETALLES EN LA EDICIÓN IMPRESA DEL MIÉRCOLES 4 DE NOVIEMBRE)




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