POSADAS. Los usuarios del transporte público de pasajeros de esta ciudad volvieron a ser rehenes del Grupo Z ayer y se quedaron varados por horas esperando en las paradas de colectivo. La causa: los conductores enrolados en la Unión Tranviaria Automotor (UTA) se declararon en “estado de alerta y movilización” y prestaron un servicio mínimo. Se dijo que eran dos unidades por línea pero nadie lo confirmó. Durante todo el día hubo amontonamiento de pasajeros, malhumor y angustia.La empresa monopólica no le abonó un adicional a los trabajadores que alcanza alrededor de siete mil pesos por cada uno y que son fondos que vienen de la Nación en concepto de subsidios. En total son casi 20 millones de pesos.Horacio Álvez, secretario general de la UTA Misiones, indicó a PRIMERA EDICIÓN que “el 15 de agosto la Nación transfirió los fondos a la provincia, la provincia tenía que trasladar a las empresas y de ahí a los trabajadores; la plata no apareció y nadie nos explicó nada”.La empresa colgó un cartel el lunes deslindando responsabilidades porque, según versiones, la provincia recibió las partidas pero no transfirió a las empresas. Sin embargo, la firma Bencivenga tuvo el gesto de depositar los adicionales con fondos propios para no afectar el servicio ni complicar la jornada de los usuarios. El Grupo Z no tuvo la misma actitud y dejó a miles de usuarios plantados en las paradas.Pasadas las 18.30, luego de toda una jornada de complicaciones, el secretario general de la UTA informó que la empresa se comprometió a abonar la deuda con fondos propios.Desde el gobierno nadie aclaró la situación y todas las miradas apuntaron a dos funcionarios: el ministro de Hacienda Adolfo Safrán y el subsecretario de Transporte, Hermes Almirón, que son los dos despachos por donde debería haber pasado el dinero que no llegó a las cuentas de los trabajadores.Si estos funcionarios no aclaran la situación en los próximos días, no se descarta que la situación vuelva a complicarse.




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