POSADAS. Kepe es el nombre del emprendimiento de Matías Barua y Rebeca González, un matrimonio joven que con maña y esfuerzo logró imponer algunos de sus diseños en la sociedad local. “Vimos que acá aman mucho a las mascotas, al principio íbamos a la costanera a vender unos almohadoncitos pero no vendíamos mucho; y sí veíamos que mucha gente paseaba a sus mascotas así que decidimos comenzar a hacer algunas camisitas para perros”, cuenta Matías a PRIMERA EDICIÓN. De esos recuerdos que vuelven al contar su historia, Matías revive un feo momento que fue cuando tuvo un accidente de moto. Él es posadeño pero vivían en Asunción con su familia, dos días después de que sus padres y hermanos volvieron a vivir a Posadas, él tuvo el accidente allá. “No estaba en nuestros planes venir, pero mi mamá me fue a buscar con una ambulancia”. Precisamente el apodo que le puso su madre a Matías es el que ahora se convirtió en el nombre de la pequeña empresa: Kepe. Tanto Rebeca como Matías no tenían ni idea de la costura, pero había que salir adelante y querían hacerlo solos, sin patrones. Matías contó que una señora les prestó una máquina viejita, y después “mi papá me dio una que tenía guardada, esa es la que usamos todavía”.Cuando él todavía se recuperaba del accidente y en la silla de ruedas iban a la costanera a vender. “Después dibujando y mirando algunos modelos en Internet fuimos copiando hasta que nos salía. Así surgió la mochila para llevar a la mascota, esa es la que más nos piden los que tienen moto”. Los dos son monotributistas, son papás de Samuel de tres años y están felices de tener su propio emprendimiento. Trabajan en el departamento que alquilan como hogar y donde instalaron su taller. “Yo trato de hacer el trabajo bien rápido porque tenemos que atender los pedidos y también tenemos que tener un estock para llevar a la costanera los fines de semana y al paseo Bosseti de martes a jueves después de las 17. Ahí va Rebeca y yo me quedo cosiendo y armando las cuchas, bolsos y mochilas”. La idea de ambos es crecer y por eso se sumaron al plan de jóvenes emprendedores de la Municipalidad, porque “si en diciembre puedo acceder a 25 mil pesos entonces queremos comprarnos otra máquina y también quiero comprar las máquinas para cortes de pelos de mascotas, ese es un curso que voy a comenzar ahora. Así vamos a poder estar mejor porque generalmente lo que preparamos es de invierno así que ahora bajan las ventas”. Matías, con 22 y Rebeca con 24 años, saben cómo salir adelante con trabajo y creatividad.




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