POSADAS. Oscar Franco (21) lucha con todas su fuerzas para sobreponerse a la leucemia que le detectaron hace más de un año. Si bien los tratamientos que le realizaron lo ayudaron a superarla, en junio volvió a recaer y se encuentra internado en terapia intensiva del Hospital Escuela de Agudos “Dr Ramón Madariaga” en delicado estado, con las defensas muy bajas y este fin de semana tuvieron que hacerle transfusiones. Hace nueve días finalizó la última quimioterapia y ahora deben hacerle el transplante de médula en Capital Federal.El problema para poder viajar junto a su madre es el económico. Porque ocurre que a raíz de su diagnóstico y pese a su estado de salud, sus empleadores lo dejaron sin su trabajo -estaba en blanco en un gimnasio desde fines de 2013- y pasado un tiempo se le dio de baja en la obra social.“No sé cómo vamos a hacer para ir a Buenos Aires para el trasplante, pero tiene que ser lo antes posible porque mi hijo está muy delicado”, señaló a PRIMERA EDICIÓN Elsa Amarante, madre del joven quien trabaja como empleada doméstica.“En el hospital me dijeron que tengo que volver a presentar todos los papeles para notificar que ya no tiene obra social, pero eso tarda un mes y medio y no podemos esperar ese tiempo”, agregó la mujer.Hoy necesitan poder cubrir los gastos de traslado a Capital Federal, y conseguir la autorización para que le realicen el trasplante de médula. A eso se suman gastos de permanencia en esa ciudad, dado que no cuentan con familiares. “Nos dijeron que hay como veinte donantes compatibles con mi hijo y hay que ver cuál es el más compatible, por eso estamos muy esperanzados, pero me angustia ver que no podemos ir de manera urgente. Ni sé cuanto sale el trasplante pero con mi trabajo no puedo cubrir ni los pasajes a Buenos Aires”, dijo Amarante.Dos noticias inesperadasOscar comenzó a trabajar en noviembre de 2013 en un gimnasio del centro de Posadas. Estaba en blanco. Todo anduvo a la perfección hasta que en marzo de 2014 comenzó con dificultades y mucho cansancio. Tras consultar con los médicos y hacerse los estudios, la noticia fue de las peores: leucemia, es decir, cáncer en la sangre. Tratamientos de por medio -todos cubiertos por la obra social- logró combatir la enfermedad. “En enero de este año (2015) se fue a Buenos Aires acompañado por mi hija, se hizo los estudios en un sanatorio privado que le cubría la obra social y le dio todo bien, se estaba recuperando y según los médicos no era necesario un trasplante”, explicó la madre.Pudo retomar su tarea en el gimnasio pero en junio pasado volvió a tener una recaída y debió ser internado para retomar la quimioterapia.“Desde el trabajo le mandaron una carta documento que decía que si no se presentaba a trabajar en agosto se quedaba sin el puesto, pero qué se iba a ir al trabajo si estaba internado, re delicado y con las defensas muy bajas”, dijo Elsa. Como Oscar no pudo cumplir con la exigencia de los empleadores, que lamentablemente tomaron una decisión que dista mucho de ser empática ya que claramente el joven no puede trabajar por cuestiones de salud, quedó sin el puesto laboral y en consecuencia, sin la cobertura de la obra social.Ahora, mientras intentan completar los trámites, su madre y demás familiares buscan ayuda para lograr celeridad y hacer que el joven pueda estar en el corto plazo en Buenos Aires para el trasplante.




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