BUENOS AIRES (NA). Choferes de la línea 60 resultaron reprimidos al intentar cortar la autopista Panamericana, y tras los incidentes, que dejaron heridos y detenidos, fueron convocados a encarar nuevas negociaciones por el Gobierno bonaerense.La autopista se transformó en una batalla campal cuando Gendarmería impidió que los trabajadores de la empresa Monsa realizaran un corte para reclamar la incorporación de compañeros despedidos.El fuerte operativo ordenado por el Ministerio de Seguridad de la Nación esperó a los manifestantes sobre la autopista y, tras una maniobra de “cerrojo”, los rodeó y desalojó, mientras que los choferes se quedaron sobre la colectora para volver a protestar. Tres horas después, a las 10, los choferes emprendieron un nuevo intento de cortar el tránsito y los efectivos recibieron la orden del secretario de Seguridad de la Nación, Sergio Berni, de desalojar una vez más la autopista.De ese modo, mediante gases lacrimógenos y balas de goma, los efectivos reprimieron a los empleados de la firma, quienes respondieron con piedras y botellazos. Berni, en declaraciones radiales, advirtió que “cortar la Panamericana es un delito”, por lo cual señaló: “Se les dijo que tenían cinco minutos para despejar”.Así, subrayó que “ante la negativa” por parte de los trabajadores, envió la Gendarmería a reprimir.Por el enfrentamiento, al menos 21 manifestantes fueron heridos con balas de goma y golpes, mientras unos cinco efectivos sufrieron impactos de objetos contundentes.Tras los incidentes, el ministro de Seguridad bonaerense, Alejandro Granados, llamó a los delegados y ofreció actuar como mediador en el conflicto.




Discussion about this post