POSADAS. Cada vez más alejado de la solución habitacional para los misioneros de escasos recursos, el Instituto Provincial de Desarrollo Habitacional (Iprodha) es objetivo de críticas por los altos ingresos que exige a las familias que quieren acceder al techo propio. Con lo cual, en una actitud similar a las de las inmobiliarias de la provincia, compite en captar un sector de ingresos de clase media-alta.Profundizando ese criterio, ahora puso en venta lotes con servicios “para la construcción de locales comerciales o viviendas familiares destinados a cubrir las necesidades de la población”. A pesar de esta afirmación, el directorio del Iprodha, presidido por el decano de los funcionarios misioneros Santiago Ros, decidió no facilitar en primer lugar terrenos a las mil familias del Programa de Crédito Argentino del Bicentenario para la Vivienda Única Familiar (Procrear), muchos de los cuales vienen desde hace dos años esperando encontrar tierras a precio justo para comprar e invertir un promedio de 250 mil pesos para construir su casa. Es más, trascendió que tras las protestas de delegados del grupo de adjudicatarios del Procrear en Posadas reclamando a Maurice Closs una intervención que permita destrabar los terrenos; el propio Ros se habría comunicado con ellos quedando en una próxima reunión que no se concretó aún. Un impedimento importante es que el Procrear financia hasta 125 mil pesos cada terreno y no se puede adquirir en cuotas, ya que se escritura la propiedad y se la hipoteca.Si la decisión política es vender las tierras: ¿por qué no se tuvo en cuenta a los sorteados de 2013 y 2015 del Procrear que significan soluciones habitacionales sin ningún costo para el Estado y se convierten en generadores de trabajo y de inversión de dinero en la provincia? Lo más probable es que el Iprodha venda las tierras a valores mayores a los 125 mil pesos, poniendo importes más cercanos a los que maneja la actividad inmobiliaria privada en la provincia.Como ocurrió con otros funcionarios de la renovación, hubo muchas expresiones de solidaridad con los misioneros que ven escapar el sueño de la casa propia, pero sin aportes concretos para solucionar la falta de tierras.Seis meses para construirEn la resolución del directorio del Iprodha, publicada el viernes pasado en el Boletín Oficial de la provincia, se establece que a quien compre los lotes oficiales, se aplicará un interés anual del 9%. No se publican los precios de venta y se deja al criterio del presidente Ros a aprobar los mismos según los grupos de inmuebles por ubicación, calidad de los servicios y accesibilidad.En el artículo 5, se otorga al comprador “un plazo máximo de seis meses para el inicio de las obras de acuerdo al destino aprobado por el Instituto y hasta 36 meses para finalizar las mismas. De no cumplir con dichas obligaciones, el Instituto procederá a revocar la adjudicación y reintegrar los importes que hasta ese momento se hubieran abonado, sin derecho a reclamos de interés ni indemnización alguna”.Un artículo después, prohibe “cualquier operación de venta de los terrenos baldíos antes de la finalización de las obras correspondientes”, sin derecho a reclamos.Aunque tampoco se indica la ubicación de los terrenos, todo hace suponer que estarían en Itaembé Guazú, donde el Gobierno ya sorteó cientos de casas.DemagogiaPúblicamente, el Iprodha se muestra como el ente cercano a los más necesitados en obtener el techo propio que no pueden pagar los valores inmobiliarios.Sin embargo, al momento de tener que presentar los papeles que se exigen para adjudicar las casas (muchas de las cuales son criticadas por la mala calidad de la construcción) se aleja de las manos de los más carenciados. Ni hablar si se trata de parejas sin hijos, solteros o personas mayores de 60 años que parecen no tener el mismo derecho que los demás, salvo que tengan un “conocido” que los ayude a superar las trabas que se presentan.En una entrevista televisiva, Santiago Ros reveló esta semana que hay por lo menos unas 800 hectáreas vacías en Posadas (terrenos baldíos) en poder de unos 40 propietarios que ni venden ni invierten. Y la mayoría los tiene como un foco de contaminación al no mantenerlos. Sin embargo, no se conoce una iniciativa del directorio del organismo pidiendo multiplicar el costo de las multas o proponiendo a la Legislatura la expropiación para construir viviendas ante la falta de terrenos a precios accesibles, incluso para el Estado.Cuando el grupo Procrear Misiones propuso el proyecto para lotear y construir en tierras ociosas del Ejército Argentino (hoy basural en la chacra 66 de Posadas) no hubo un solo legislador nacional que haya hecho propia la iniciativa. Se dedicaron a mandar notas al mismo Ejército y la presidencia, pero todo se terminó cuando el exjefe de la fuerza, César Milani, dijo que el mismo se ocuparía con la caballeriza.Luego, se trabajó en un loteo en Garupá (barrio Santa Helena) donde se pidió ayuda al intendente local Luis Ripoll. Nunca se pudo avanzar en la venta de las mismas a los beneficiarios.Vale recordar lo que el propio funcionario de la Anses, Rolando Roa, expresó sobre la ejecución del Procrear en Misiones días atrás: “Ya tenemos 1.652 viviendas, que significaron la inversión directa de 474 millones de pesos. Las que no hemos podido resolver significan otros 600-700 millones y una rotación que se estima en cuatro a seis veces, lleva los valores a más de 3.000 millones de pesos”. Por decisión política del gobierno de Maurice Closs, todo ese dinero no quedará en Misiones.




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