POSADAS. Toda responsabilidad municipal en torno a los daños provocados por el uso de explosivos en la obra de saneamiento del arroyo Vicario deslindó ayer el secretario de Obras Públicas, Marcelo Surraco, al informar a concejales de la comisión deliberativa del área. La empresa responsable de esa tarea deberá afrontar de su propio pecunio los gastos resarcitorios de los daños provocados a viviendas del lugar y tendrá también que cancelar -o recurrir- en un plazo de diez días una multa equivalente al 1% del contrato suscripto con la Comuna para la ejecución de la obra.“No fuimos informados”El funcionario municipal confirmó las versiones de que la empresa constructora actuó sin informar “a nadie” de lo que haría, así como nunca presentó el protocolo requerido para el caso de uso de explosivos. “El viernes estuvo allí, como lo hace diariamente, el inspector municipal de obras y nada se le dijo; el sábado ocurrió la explosión. Nuestra prioridad fue asistir a los vecinos y luego nos abocamos a la responsabilidad de la empresa”, aseveró Surraco. Recordó a la vez que el 9 de enero de 2014 se le requirió a esa empresa y a la otra que realiza la misma tarea en otro sector del arroyo Vicario que presenten los protocolos para poder utilizar explosivos. En tanto una si lo hizo, la otra aún no ha cumplido con ese requisito, aunque aseguró que sí cuenta con el seguro de riesgo que contractualmente está obligada a suscribir.Señaló también que de inmediato se realizó un peritaje, cuyo análisis aún no está terminado, que podrá determinar qué hizo que la voladura expulse las piedras hacia las viviendas. “En el otro sector del Vicario también una vez se utilizó explosivos, pero no hubo inconvenientes; allí se cumplieron todas las previsiones necesarias y con la participación de Bomberos”, afirmó.Dijo además que las obras de reparación de las viviendas dañadas están prácticamente concluidas y solo resta un portón que debe reemplazarse, todo ello a cargo de la empresa responsable del daño.Terminal de transferenciaEl otro tema que ocupó a los concejales fue en torno a la posibilidad de colapso de la futura terminal de transferencia que está siendo construida en Quaranta y Santa Catalina. Esa eventualidad fue descartada de plano por el secretario de Planificación Estratégica y Territorial, Luis Eduardo Bertoni. Dijo que, en realidad, el tema suscitado en cuanto a la red troncal de agua que cruza bajo ella era sólo cuestión de quien se haría cargo de desviarla mediante un by pass para asegurar la provisión del líquido a la zona sur.Se trata de una obra civil, explicó, y lo que en realidad existe es un tire y afloje entre Samsa y la empresa constructora por quién debe asumir ese gasto.





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