POSADAS. Una situación más que complicada es la que enfrenta el boxeador José Aníbal Meza (35). En las últimas horas la fiscalía requirió que vaya a juicio imputado por el doble homicidio de Oralina Sibre (70) y Luis Lecszinski (72), con una doble calificación, por ensañamiento y alevosía, todo para ocultar el robo perpetrado contra los abuelos. De ser hallado culpable podría recibir prisión perpetua.Así lo pudo saber PRIMERA EDICIÓN en base a fuentes de la investigación, justo cuando se cumplen cuatro años de aquel lunes 4 de julio de 2011 en que la provincia se estremeció ante el hallazgo de los cuerpos masacrados de las víctimas en el Paraje Teyú Cuaré, en San Ignacio.Fue durante esta semana que la letrada María Laura Álvarez, a cargo de la fiscalía de Instrucción 6 de Posadas, requirió al magistrado Ricardo Balor, al frente del Juzgado que lleva adelante el caso, que la causa definitivamente sea elevada a juicio oral y público.Álvarez sostiene que la investigación permitió dar por probado que fue Meza quien interceptó a Lecszinski en el camino de acceso a su chacra y lo decapitó mediante la utilización de una “foisa” u hoz, razón por la que calificó ese crimen con el agravante de alevosía, en virtud de que ese acto se interpreta como el estado de indefensión de la víctima, es decir, obrar sin riesgo, sobre seguro.Con respecto al asesinato de Sibre, mujer de Lecszinski, la fiscal interpretó que Meza la atacó a martillazos para que dijera donde se encontraba el dinero que buscaba, cuestión por la que ese segundo crimen fue requerido como “homicidio calificado por el ensañamiento”, en virtud de la multiplicidad de golpes que recibió la abuela.Además, en ambos casos, Meza es acusado de actuar bajo el concepto de “criminis causae”. Esto quiere decir que el boxeador habría ultimado a las víctimas para ocultar otro delito, en este caso, justamente el robo.El panorama para Meza no es alentador. En caso de que la acusación prospere y sea así elevada a juicio, enfrentará en el banquillo una pena a prisión perpetua. No obstante, el defensor oficial Enrique De La Fuente aún está a tiempo de presentar una oposición. De ser así, será la Cámara de Apelaciones en lo Penal y de Menores la que resuelva. Sin embargo, Meza parece estar rodeado por las pruebas.El doble crimen se conoció exactamente hace cuatro años, cuando la Policía llegó hasta un camino de tierra del Teyú Cuaré y se topó con el cuerpo decapitado del dueño de la chacra. De inmediato, los uniformados fueron hasta la vivienda, emplazada en las inmediaciones, para dar aviso a su mujer. Allí sólo hallaron más horror: en la casa encontraron también masacrada a Sibre.Mediante testimonios de vecinos, los investigadores llegaron a la conclusión de que Meza, un exboxeador con antecedentes por otro crimen, tenía que ver con el hecho, pero cuando lo fueron a buscar ya no estaba. Se inició así una exhaustiva pesquisa que acabó el 14 de agosto de 2011, cuando el acusado fue detenido en Dos Arroyos, en la casa de un tío, donde buscaba refugio de las autoridades.





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