SAN JUAN, Puerto Rico (AFP-NA). El gobernador de Puerto Rico, Alejandro García Padilla, admitió que es “impagable” la enorme deuda del país de más de 73.000 millones de dólares, lo que dejó a la isla con un futuro incierto al borde de un inédito default.El gobernador, afirmó al diario The New York Times que “la deuda es impagable”. “No hay otra opción. Quisiera tener una opción más fácil. Pero esto no es política, es matemática”, dijo García Padilla.De inmediato, los bonos de Obligaciones Generales de Puerto Rico cayeron 10% en el mercado de Wall Street, en Nueva York.García Padilla señaló que la isla busca diferir pagos mientras renegocia con sus acreedores, para evitar el default.En su condición de estado libre asociado norteamericano, la isla caribeña de 3,5 millones de habitantes no puede declararse en bancarrota, por lo que un impago de deuda podría tomar años en resolverse. Círculo viciosoEl anuncio del gobernador coincide con la divulgación de un sombrío informe de exfuncionarios del Fondo Monetario Internacional y del Banco Mundial, en el que se concluye que la carga de la deuda es insostenible.“La economía se encuentra en un círculo vicioso en el que las finanzas públicas insostenibles están alimentando la incertidumbre y el bajo crecimiento, lo que a su vez eleva el déficit fiscal y la deuda”, indicó el informe encomendado por el gobernador de Puerto Rico.El documento propone reformas estructurales para reducir el gasto, como cortar los costos de la nómina pública y de los servicios de electricidad y transporte, y una reestructuración de la deuda a través de un intercambio voluntario de bonos existentes por otros a más largo plazo.“Las negociaciones con los acreedores sin duda supondrán retos: no hay precedente en Estados Unidos para algo de esta dimensión o alcance”, indicó el informe, que prevé que para 2016 Puerto Rico encare un déficit de 3.695 millones de dólares.Una de las autoras del informe, la exdirectiva del FMI, Anne Krueger, se reunió durante la jornada con alcaldes y legisladores de Puerto Rico, junto al secretario de la gobernación, Víctor Suárez, y la presidenta del Banco Gubernamental de Fomento (Central), Melba Acosta.Pero a diferencia de Grecia, Puerto Rico se mantiene en tranquilidad y la población no se ha volcado a extraer sus depósitos de los bancos, ya que los ahorros personales los garantiza la Federal Deposit Insurance Corporation (FDIC) de Estados Unidos. Espiral de la muerteDiversos sectores políticos y económicos han aplaudido que el gobernador reconozca la realidad de Puerto Rico vigente desde hace varios años, pero lamentaron que desde entonces no se trabajara para renegociar la deuda con los acreedores.“No es momento de echar culpas ni de plantear que lo venimos diciendo desde hace mucho tiempo”, dijo el senador Ángel Rosa, del oficialista Partido Popular Democrático (PPD).La Legislatura debe aprobar para el martes un presupuesto de 9.800 millones de dólares para el próximo ejercicio fiscal de la isla que comienza el martes, y que contempla 674 millones de dólares en recortes y destina 1.500 millones de dólares para pago de deuda.La constitución de Puerto Rico establece que la deuda debe ser pagada antes de cualquier otra obligación financiera, por lo que una reestructuración dejaría a la isla en un limbo legal.Pero García Padilla advirtió que su país debe actuar para salir del “espiral de la muerte”. “Tenemos que hacer crecer la economía”, dijo al New York Times.La economía de Puerto Rico lleva ocho años de crecimiento negativo, luego de una estrategia de industrialización a marcha forzada que dejó al país en la recesión la década pasada.





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