ELDORADO. Una oportunidad para volver a empezar. Eso fue lo que se le presentó a Felicitas Maidana, hermana de Lucía, la estudiante asesinada en su departamento el 6 de abril de 2013. Es que el pasado 24 de abril se inauguró en esta ciudad la línea telefónica 137 de prevención de violencia familiar. Son trece los profesionales que asesoran a las víctimas en esa localidad. Entre ellos está Felicitas, psicopedagoga y docente en Educación Especial. En diálogo con PRIMERA EDICIÓN, Felicitas contó sobre su incorporación a la línea. Su preparación como profesional y sobre todo lo que representa en su vida contener a las víctimas de violencia de género. “Cuando nos quitaron a Lu…”El sábado 6 de abril de 2013 el mundo de la familia Maidana cambió. Esa noche de abril Lucía fue hallada sin vida en su departamento del barrio El Palomar. Gran parte del cuerpo estaba quemado, golpeada brutalmente en la cabeza y con presuntos rasgos de haber sido violada por uno o varios sujetos quienes para borrar todo tipo de huellas, prendieron fuego gran parte del departamento.“Cuando nos quitaron a ‘Lu’ quedamos destruidos. Yo no sabía qué hacer y busqué asesoramiento legal, investigué sobre femicidios. No podía quedarme de brazos cruzados y me movilicé a todos lados para encontrar una respuesta”, explicó Felicitas. Luego guardó silencio unos segundos y agregó: “Me movilicé por todas las víctimas, para que esto deje de ocurrir. Hoy, estoy en el lugar que tengo que estar y siento que estoy preparada, tengo las fuerzas para seguir peleando”.La profesional fue incorporada a la línea 137 el 24 de abril. Previamente, realizó sus prácticas profesionales en Posadas, donde participó de una serie de intervenciones. “Trabajamos con las víctimas brindándoles asesoramiento, con información. Se les hace acompañamiento a la hora de realizar la denuncia y se le brinda apoyo psicológico constante. Me siento en el lugar correcto, donde puedo ayudar y actuar”, precisó Felicitas.La joven profesional realizó incansables investigaciones sobre violencia de género, colaboró en diversos informes sobre la temática. Incluso, convocó y encabezó innumerables marchas pidiendo justicia por las víctimas de femicidio, entre ellas su propia hermana, Lucía. “Me he preparado a conciencia de que mi labor es clave para brindar la contención necesaria a las víctimas. Mi tranquilidad está en que uno sabe que trabaja bien, que orientaste y lo hiciste bien, porque sabés sobre el tema. Eso me reconforta y desde ese lugar puedo brindarme”. Con respecto al grupo de trabajo, se trata de un equipo interdisciplinario compuesto por trabajadores sociales, psicólogos y psicopedagogos. “Trabajamos a la par, consultando y apoyándonos. Nos reunimos y nos especializamos y eso me ayuda a buscar las palabras correctas, las de aliento. Sé que lo puedo hacer y lo puedo mejorar, eso me mantiene ocupada y firme”. Funcionamiento de la línea 137El Programa “Las víctimas contra las violencias” del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos, cuenta con la coordinación de la Dra. Eva Giberti y tiene como finalidad principal poner en conocimiento de la víctimas cuáles son sus derechos, para exigirle al Estado el respeto de los mismos y la sanción de las personas violentas que las hayan agredido. De este modo, se busca que la víctima supere su pasividad y reclame por sus derechos.“Cualquier víctima de violencia familiar, vecinos que escuchen o presencien violencias en otro domicilio, instituciones del Estado (hospitales, Centros de Atención Primaria de la Salud, etcétera.) comisarías, ONGs, familiares de víctimas, y cualquier otra persona que necesite orientación en violencia familiar puede comunicarse y será asesorada”, indicaron.La persona que atiende la llamada será un psicólogo o un trabajador social que se encuentra dentro del programa. Posteriormente la Brigada móvil concurre hasta la escena misma de la violencia. El llamado no es una denuncia, porque "el profesional que atiende la línea 137 orienta a la víctima y en el caso de que sea necesario desplaza a la Brigada”. Previamente se da aviso al 911 para que comunique a un móvil o comisaría más cercana al lugar de donde proviene la llamada. El móvil de la línea 137 que acude al lugar no es identificable y se encuentra tripulado por personal policial. Si no existe una situación de peligro inmediato (presencia del agresor) y se trata de un pedido de ayuda, los profesionales pueden descender del vehículo y hacerse cargo de la situación.El equipo entiende que hacerse cargo puede abarcar diversas alternativas: ofrecer contención a las víctimas, dar intervención a la Unidad de Traslados (107), acompañar al hospital. La presencia de la Policía es para brindar seguridad a los profesionales y a la víctima.Tanto psicólogos como trabajadores sociales intervienen en la atención y el acompañamiento necesario según sean las características de la víctima y su situación. “Si la víctima desea formular una denuncia se la acompaña", explicaron.




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