POSADAS. Si el tiempo lo permite, los vecinos de Hipólito Yrigoyen se concentrarán esta tarde a la vera de la ruta nacional 12 y la calle que atraviesa la localidad y une los barrios Ñacanguazú y Don Herman para pedir la construcción de una rotonda a fin de prevenir los numerosos accidentes que se registran a esa altura, cobrándose ya cerca de una decena de víctimas fatales.Como sucedió la primera vez, el pasado 22 de mayo, la reunión será de manera pacífica, pero de no encontrar respuestas de las autoridades de la Dirección Nacional de Vialidad en los próximos cinco días hábiles, los organizadores manifestaron que se verán obligados a proceder al corte de la arteria nacional.Jonathan Prociuk es uno de los tantos vecinos preocupados por la problemática. “Tengo 25 años y por lo que estuve averiguando ya son cerca de veinte los accidentes que se produjeron en este cruce, con un saldo de al menos ocho muertos, entre ellos un niño de siete años que fue arrollado cuando iba a la escuela”, contó.La inquietud que venía madurando desde hace un tiempo cobró fuerza después del domingo 17 de mayo cuando un vecino y amigo sufrió un accidente que derivó en un traumatismo cerebral que lo mantuvo internado por el lapso de una semana en el Hospital Escuela de Agudos “Dr. Ramón Madariaga”, de Posadas. Fue así que el viernes 22, a las 16, se hizo la primera movilización pasiva y los vecinos permanecieron al costado de la ruta por alrededor de una hora. “El propósito fue reunirnos y hacer un minuto de silencio por los allí caídos. Y a pesar que el encuentro se concretó en un horario complicado por el tema laboral, asistieron unos cien pobladores”, además de los efectivos de Gendarmería Nacional, de la Policía de Misiones (comisaría local, de Jardín América y Tránsito) y Bomberos Voluntarios de Jardín América, que manifestaron su apoyo a los manifestantes.Mientras permanecían sobre la banquina aprovecharon el tiempo para calcular la velocidad de los vehículos que transitaban por la zona. En ese momento, y la cantidad de gente que se encontraba en el lugar, hubo al menos uno que superó los 150 kilómetros por hora cuando en las proximidades existen carteles que indican que la máxima permitida es 60 kilómetros por hora, además de otros que alertan “Despacio Escuela” y otros que indican la cercanía del cruce peligroso.Obligados a bajar la velocidad“Mediante esta movilización pedimos una solución a la Dirección Nacional de Vialidad, que sería la construcción de una rotonda porque creemos que de esta manera se verán obligados a disminuir la velocidad, porque ya son demasiadas las muertes que se produjeron aquí”, reflexionó Prociuk. En caso que esta obra no sea viable y como una especie de alternativa, recordó que en la localidad de Capioví, que años atrás presentaba una zona muy complicada porque la ruta 12 pasa por el medio del poblado, “colocaron dos semáforos en menos de cien metros”. Pero en Hipólito Yrigoyen el panorama es más complejo todavía porque en la zona se construyó una trocha, lo que ensancha más la vía, llevándola a alrededor de doce metros.Su preocupación radica, además, porque muchos niños deben trasponer diariamente la cinta asfáltica para ir a la Escuela 263 “Jorge Newbery”. “Vivo al lado del establecimiento y el colectivo urbano viene desde Jardín América juntando alumnos para traerlos a la escuela. Son cuatro veces las que el ómnibus pasa por la ruta cargado con alrededor de 60 estudiantes. Cuando se dirige hacia la escuela es más peligroso porque le cuesta salir desde la banquina para cruzar la ruta”, contó Prociuk, quien también habitualmente atraviesa la arteria, yendo del trabajo a su casa.Admitió que reaccionó cuando la desgracia le tocó a este vecino suyo y, además, porque “tengo dos hijos pequeños. Yo mismo paso por ahí para ir del trabajo a la casa como cualquier vecino. Ya son cuatro muertos conocidos míos, eso me animó y fui a una radio en la que hago publicidad de mi comercio para hacer la convocatoria”.A su entender, “la gente está pendiente, interesada. La idea es golpear puertas para obtener una respuesta. Si el tiempo lo permite hoy a las 15 reiteraremos la convocatoria. Muchos sugirieron que cortemos la ruta pero vamos a esperar a que venga algún responsable a darnos explicaciones. De lo contrario vamos a evaluar la situación y tomaremos medidas más drásticas”. Municipio solidarioProciuk contó que el hombre accidentado el pasado domingo es padre de tres chicos, el mayor de apenas siete años, y sostén de la familia. “Hicimos una campaña solidaria de tres días y entre dinero efectivo y mercaderías logramos reunir entre cuatro y cinco mil pesos. Ellos no saben como agradecer a la comunidad”, comentó, y agregó que aunque cerraron la campaña “se sigue acercando gente para llevarles 50 pesos, cien pesos”. Es que el hombre, que se dedicaba a la construcción del empedrado, está en reposo y por tres o cuatro meses no podrá volver a trabajar. Según Prociuk, la solidaridad es un denominador común en Hipólito Yrigoyen. “Si alguien está enfermo, necesita sangre, enseguida se inicia una campaña en busca de paliativos”, acotó. Y este episodio se disparó esta campaña de concientización. “Queremos que la gente se concientice que hay muchos muertos y que todos sepan lo que está pasando”, subrayó.




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