COLONIA LANUSSE. Cinco delincuentes fueron los encargados de sembrar el terror y romper con la tranquilidad de Colonia Lanusse en la tarde del jueves, cuando maniataron y asaltaron a punta de escopeta a dos hermanos para llevarse 50 mil pesos y una camioneta, entre otros elementos de valor.Las víctimas de 67 y 71 años sufrieron escoriaciones leves producto de las ataduras, de las que recién pudieron liberarse después de tres horas de intensa lucha, según le confirmaron las fuentes a PRIMERA EDICIÓN en las últimas horas.Hasta anoche efectivos de la comisaría de Wanda y de la Brigada de la Unidad Regional V, con asiento en Puerto Iguazú, buscaban intensamente a los autores del hecho.La pesadilla comenzó alrededor de las 13.30 del último jueves en el Lote 14 del Paraje El Susto, en Colonia Lanusse, sobre la ruta provincial 19 y a unos 38 kilómetros del sector urbano de Wanda.En ese lugar dos hermanos de 67 y 71 años se disponían a descansar cuando fueron sorprendidos por cinco malvivientes armados con escopetas, quienes ingresaron a cara descubierta e inmediatamente los redujeron.Los delincuentes, de entre 25 y 30 años, rápidamente maniataron a las víctimas y se dedicaron a recorrer el inmueble en busca de elementos de valor. Así fue como se alzaron con alrededor de 50 mil pesos en efectivo, dos motosierras, dos garrafas, un colchón y una máquina eléctrica utilizada para desgranar el maíz.Con todo eso en su poder y no sin ajustar las ataduras a los abuelos, los forajidos se alzaron con las llaves de la camioneta de las víctimas, una Ford F-100 color rojo y modelo 89, a bordo de la cual finalmente se dieron a la fuga.Al notar que el peligro había pasado, los hermanos iniciaron entonces una feroz lucha para liberarse de las ataduras. Recién unas tres horas después pudieron hacerlo y solicitar ayuda para llegar a la comisaría de Wanda, donde radicaron la denuncia alrededor de las 17.30.Ante los efectivos de guardia, las víctimas aportaron las características de los autores del hecho y otro dato no menor: cuatro de ellos tenían acento de la zona, pero el quinto hablaba con una marcada tendencia guaraní, propia del Paraguay.Tras la denuncia, los hermanos fueron conducidos a un centro asistencia de la zona, donde recibieron las correspondientes curaciones. Sufrieron escoriaciones leves producto de las ataduras y se encontraban fuera de peligro.Uniformados de los destacamentos de la zona, de la dependencia de Wanda y de la UR-V trabajaban anoche, al cierre de esta edición, en la investigación del caso. Los detectives no descartan que los ladrones hayan tenido la información precisa sobre el monto de dinero que guardaban los hermanos y que finalmente se llevaron.





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