POSADAS. “Textear”, es decir, mandar mensajes de texto -SMS- o WhatsApp mientras se dobla una curva a velocidad con el auto en pleno centro puede ser la causa de una tragedia irreversible. Es que manipular un celular, escribir en las pequeñas teclas o en la pantalla del teléfono requiere de una atención y concentración que el conductor le termina restando a la otra tarea que realiza: manejar. Una vez más, este es el escenario en que un error de atención individual de uno o dos segundos genera una tragedia social, es decir, un choque con otro auto, o atropellando a peatones y ciclistas. La descripción del hecho no es una mera hipótesis, es algo que ocurre todos los días en calles y rutas de todo el mundo. Pocos casos se llegan a conocer, pero los choques por estos “descuidos tecnológicos”, ya sea mandar mensajes de texto o hablar por el celular, ocupan un lugar cada vez más importante en las causas de siniestros viales. Las consecuencias, como siempre señalamos, pueden ser desde leves a fatales y por más pequeño que haya sido el siniestro la recuperación de lesiones puede llevar meses.DesatentosEscribir mensajes de texto reduce en un 25% la capacidad de atención mientras se maneja. Cada vez que una persona mira el celular pasa dos o tres segundos sin mirar hacia la calle. ¿Quién no ha viajado a bordo de un taxi y mientras el chofer maneja va hablando por teléfono o mandando mensajes? Lo mismo ocurre a diario a bordo de los colectivos urbanos: intentando ocultarlo o ya sin importar cómo puedan reaccionar los pasajeros, los conductores van por plena avenida llevando a decenas de pasajeros y mandando mensajes en el teléfono. Transportistas escolares también cometen esta imprudencia. En los tres casos por tratarse de servicios, probablemente la justificación de estos conductores sea que se están comunicando por cuestiones de trabajo. Pero habrá que buscar la forma más adecuada de hacerlo: detener el auto cuando sea necesario mensajear o hablar por teléfono.Lo mismo para los conductores particulares del tipo de vehículo que sea: auto, camión, moto, bicicleta o incluso peatones.Difícil de controlarLa multa por esta infracción varía según el caso pero puede alcanzar los diez mil pesos. No obstante ocurre que es difícil del controlar. “En Buenos Aires se hace la foto multa, y le mandan a la casa la foto, pero en Posadas no contamos con esa tecnología y entonces la única forma de controlar es cuando justo en un control le pescan a un conductor usando el celular. Pero esto es difícil que pase, porque justamente en ese momento el conductor esconde su celular”, señaló el abogado especialista en tránsito, Luis Di Falco.Afirma que en un primer momento las llamadas lideraban el ranking de “descuidos tecnológicos”, luego los SMS y desde que se creó el WhatsApp, se intensificó mucho más “porque es gratis”.Asimismo recordó que “el sistema manos libres de los autos -ese con el cual el teléfono se conecta a los parlantes y botonera del vehículo- está prohibido en Argentina. Pero aún así se importan e incluso se los fabrica”, dijo Di Falco. Sobre el mismo contó que “también es difícil de controlar porque si se ve de afuera uno no sabe si el conductor va hablando por teléfono, hablando solo o cantando”. Resaltó que “hablar por telefono distrae, y por eso es peligroso hacerlo manejando”.Autocontrol, la mejor prevenciónUna vez más volvemos a lo mismo: en cuestiones de tránsito el cambio que pueda hacer cada uno de los ciudadanos es la llave para construir cada día un tránsito más seguro para todos. Haciendo a un lado la creencia errónea de que “a mí no me va a pasar”, es importante asumir el compromiso en lo inmediato y evitar textear mientras se maneja. Puede costar muy caro.Campañas en todo el mundoCampañas en todo el mundo evidencian que la mala y peligrosa costumbre del “texteo al volante” está globalizada, y con ella los riesgos y pérdidas que genera.Entre las campañas más impactantes se encuentra una muy breve, de apenas 30 segundos, llamada “Manifesto. Texting while driving video”, que fue elaborada por la Administración Nacional de Seguridad Vial (NHTSA) de Estados Unidos. Tres amigos adolescentes viajan en un auto. La que conduce recibe un SMS en su celular. Ella toma su teléfono y mira el mensaje. En los tres segundos que tarda en leer, cruzan una avenida de tránsito rápido sin siquiera frenar. En realidad había un cartel de “stop”, pero la joven ni lo vio. De inmediato, un camión impacta desde un costado y el auto vuelca violentamente.Minutos después, un agente de la policía recorre el lugar del hecho. Recoge el celular y dice: “Nadie quiere que la Policía lo detenga mientras conduce. Pero si yo la hubiera visto texteando mientras manejaba, le hubiese puesto una multa. Y seguramente le habría salvado la vida”.




Discussion about this post