POSADAS. Geógrafos de Brasil, México, Colombia, Bolivia, Chile, Puerto Rico, e invitados especiales de España, Italia, Alemania y Rusia, reunidos en el 15º encuentro de geógrafos de América Latina que se desarrolló en Cuba, entre el 6 y 10 de abril pasados, fueron testigos del drama que significa el uso de los agrotóxicos en la provincia de Misiones. No es una problemática ajena al conocimiento público, pero sí parece ser una situación invisibilizada para la clase política, que prioriza el interés de grandes empresas antes que el bienestar de los seres humanos. Los números de esta situación son terribles y avalan esta afirmación. “Misiones es una provincia tabacalera y como tal, esta actividad involucra a 17 mil productores que, con sus familias, conforman un universo de más de 80 mil personas directamente ligadas a la producción, y que en forma directa o indirecta se ven afectadas por el uso de agrotóxicos”, explicó Sergio Páez, licenciado en geografía y el encargado de dar a conocer esta situación frente a sus colegas. El profesional fue en representación del departamento de Geografía del Instituto Superior Antonio Ruiz de Montoya “para presentar los adelantos de mi tesis de doctorado titulado ‘Uso de agrotóxicos en el cultivo de tabaco y su impacto socioambiental en la zona centro de la provincia de Misiones’. Expuse los resultados parciales de este trabajo de investigación que realicé en lo que denomino el triángulo tabacalero: la zona conformada por Aristóbulo del Valle, San Vicente y Colonia Aurora, área tabacalera por excelencia. Es allí donde se registran múltiples problemas socioambientales por el uso y la manipulación de los agrotóxicos”.Los problemas derivados del uso de agrotóxicosEn Misiones, a causa del uso de los agrotóxicos, cinco de cada 1.000 chicos nacen afectados de Mielomeningocele (MMC), una gravísima malformación del sistema nervioso central, que implica que los niños nazcan con la médula abierta y deriva en incontinencia urinaria, fecal y trastornos de miembros inferiores y, entre otros, produce la pérdida de capacidad de aprendizaje por modificación de ese determinado genoma humano. “Al existir dicha modificación implica que todas estas malformaciones serán trasmitidas a sus propios descendientes y la Mielomeningocele no tiene cura”, explicó Páez. Otros efectos secundarios del MMC son irritaciones cutáneas y en las extremidades inferiores, naúseas, vómitos, diferentes tipos de cáncer como linfomas, leucemias, irritaciones en la vista, desmayos permanentes, “todo eso trae como consecuencia el uso de los agrotóxicos”, aseveró. Otro problema es que el colono no se protege como corresponde e inhala constantemente el veneno para el control de plagas en las plantaciones de tabaco. “Hay medidas de seguridad. Inclusive las cooperativas les brindan todo el equipamiento de protección individual que consta de un mameluco, máscaras, guantes. Pero muchas veces el colono no utiliza debido a que estos equipos especiales son molestos e incómodos para trabajar debido a las altas temperaturas. Los colonos no soportan llevar puestos los equipos, no utilizan máscaras porque les dificulta la respiración, lo mismo ocurre con el mameluco y el delantal impermeable ya que no pueden moverse con facilidad. Todo esto les brinda la cooperativa pero después les descuentan, no le regalan pese a que es un elemento de seguridad. Hecha la ley, hecha la trampa”, indicó Páez.Más de la mitad de los colonos encuestados por Páez saben que el uso de agrotóxicos trae algún tipo de problema de salud. “Pero pasa que son presos del sistema y no tienen otra escapatoria. El producir tabaco y formar parte de las cooperativas les permite tener dinero en efectivo y gozar de ciertos servicios como, por ejemplo, el aporte jubilatorio y la obra social. Lo paradójico es que van a utilizar la obra social para atenderse de las enfermedades que genera su misma actividad. Es terrible lo que pasa en Misiones con el tema de los agrotóxicos. Ellos saben que es peligroso, es lo que les tocó, son presos del círculo vicioso”, afirmó.Leyes olvidadasAl igual que en diferentes áreas del planeta, el cultivo de tabaco en Misiones se encuentra desarrollado bajo la tutela de grandes compañías que exigen el uso de agrotóxicos para mejorar la productividad, la calidad y la cantidad del cultivo de tabaco, sin tener reparos en el daño ambiental y de salud que causan en los trabajadores.En Misiones, al igual que en otras regiones tabacaleras, el cultivo de tabaco se encuentra fuertemente observado por su impacto socio ambiental. “Debido a la importancia que presenta el cultivo de tabaco para la economía de la zona centro de la provincia, los colonos -habitantes de las chacras misioneras, descendientes de inmigrantes europeos o de brasileños y criollos- se exponen a los riesgos que depara la utilización y manejo de agrotóxicos para su salud y la de todo su grupo familiar. “Existe un porcentaje muy elevado de enfermedades como así también se observan cambios en el medio ambiente debido al uso indiscriminado de sustancias tóxicas altamente nocivas tanto para el hombre como para la naturaleza. Además, los colonos no toman las precauciones necesarias con respecto al uso y tratamiento de los agrotóxicos”, se lamentó Páez. “El derecho a un ambiente sano, equilibrado y apto para el desarrollo humano se halla garantizado en el artículo 41 de la Constitución Nacional Argentina”, sostuvo Páez y agregó “incluso en la Provincia, existe la ley 2980 de agrotóxicos que regula su uso y manipulación y hay un decreto reglamentario, el 2867/73 para esta ley. Sin embargo, hay una ausencia total y completa por parte del Estado para cumplir con esta ley y con el decreto. Mientras tanto, se utilizan agrotóxicos y siguen los malformados y toda una generación de inválidos en toda la zona Centro de Misiones. Invisibilizados porque hay intereses económicos de por medio, tanto de las cooperativas como intereses políticos, entonces de ellos no se habla y sí se habla se lo hace por una semana y después todo el mundo se olvidó. Así sigue el círculo vicioso de la actividad tabacalera y del uso de los agrotóxicos y de su grave impacto”. Allá no, acá síEntre los agrotóxicos más utilizados por los trabajadores tabacaleros se encuentran: el Apron, Confidor, Diazol, Doser, Matabroto, Round-up, Zineb; todos ellos son compuestos órgano- fosforados, altamente tóxicos y de amplio espectro. Dentro de la clasificación, de acuerdo a la toxicidad de los compuestos, se los ubi
ca entre los más tóxicos de los pesticidas y se usan en Misiones y en Paraguay, Uruguay y Brasil. “En Estados Unidos y países de la Unión Europea, estos agrotóxicos están terminantemente prohibidos y aquí sí se usan”, reiteró Páez.¿Qué función cumple el agrotóxico en la producción del tabaco? “Elimina todas las plagas que puedan afectar la calidad y la productividad del mismo. No contamina al tabaco en sí, contamina el suelo y el aire porque se aplica con mochilas. A eso hay que sumarle la humedad alta de Misiones, el viento, la temperatura y que el colono no se protege como corresponde”, explicó.




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