SAN VICENTE. El resultado de la autopsia brindó datos importantes para avanzar en la investigación por el homicidio del taxista Fabio Rafael Lorenzo, de 26 años, cuyo cuerpo fue encontrado dentro del baúl del coche de alquiler que solía conducir, el domingo pasado al filo de las 16.30.El cuerpo médico forense estableció que el trabajador del volante recibió dos balazos, uno de los cuales ingresó a la altura del occipital izquierdo y salió por el lado derecho del cuello.De ahí que primero se pensó que tenía un puntazo a la altura de la yugular, lo que finalmente fue descartado por los investigadores al conocerse las conclusiones de la necropsia.La Policía Científica había establecido que en el interior del Chevrolet Corsa no había manchas de sangre, por lo que descartaba que la agresión se hubiera producido en su interior.Tampoco encontró desorden o rastros de lucha.Este dato y el hecho de que el taxista medía 1,90 de estatura hacen suponer que fue obligado a descender del vehículo y a arrodillarse para ser ejecutado de un balazo en la cabeza.El dato no es menor, porque influye decididamente y hasta podría cambiar el supuesto móvil del asesinato teniendo en cuenta que, en un principio, se pensó en la hipótesis de una muerte en ocasión de robo, en la que la víctima se habría resistido.La Policía sostiene aún la teoría del asalto, basada en un hecho objetivo: los criminales se llevaron la billetera de la víctima, en cuyo interior había una suma cercana a los tres mil pesos.No obstante, las características de la ejecución parecieran no encuadrar en un supuesto robo a mano armada. Ahora, la línea de investigación que hace alusión a un posible ajuste de cuentas pareciera recobrar fuerzas.Pero el caso tiene, en este sentido, una arista interesante: el Chevrolet Corsa que conducía Lorenzo no era de él y los propietarios, gente seria y responsable, ponían énfasis en que no había sido utilizado para el transporte de sustancias u objetos prohibidos.En este contexto, los investigadores apuntan sus sospechas hacia el entorno sentimental del trabajador del volante, sin que ello signifique algún tipo de amorío o cuestiones por el estilo.Los peritos de la división Criminalística, que dependen de la Unidad Regional VIII, establecieron que los proyectiles que acabaron con la vida del taxista fueron percutados por un revólver calibre 38.Ayer, la Policía confeccionó los identikits de los sospechosos, presuntamente de entre 19 y 20 años, en base al testimonio de al menos tres testigos que auxiliaron a los homicidas en la creencia de que eran dos vecinos a los que se les había calentado el motor, sin saber que llevaban un cadáver en el baúl del auto de alquiler. ConfusiónLa Policía informó en un principio que el taxista tenía una herida de bala en el brazo y un puntazo en el cuello, lesiones que le habrían provocado la muerte.Además, que la víctima tenía un ojo cerrado, presuntamente a causa de un fuerte golpe.Sin embargo, las conclusiones de la autopsia llevaron claridad a la investigación.Los forenses establecieron que Lorenzo fue blanco de dos disparos. Al parecer, la bala letal fue la que ingresó a la altura del occipital y salió por el cuello, provocando una herida que los pesquisas confundieron con una puñalada.Con respecto a la lesión en el ojo, se supo que se debió al mismo poder de destrucción del plomo, que además le deformó el rostro.Uno de los proyectiles quedó alojado en el cuerpo y fue extraído por los médicos. El crimen ocurrió el sábado pasado, pero se develó el domingo con el hallazgo del cuerpo.




Discussion about this post