ROMA, Italia (Agencias y diarios digitales). Extremistas islámicos sospechosos de cometer un atentado con bomba en un mercado de Pakistán que mató a más de 100 personas también planearon atacar el Vaticano en 2010, reveló ayer un fiscal italiano. Según escuchas telefónicas ordenadas como parte de una investigación sobre una red terrorista islámica, los presuntos terroristas estaban planeando un ataque con bomba en el Vaticano y un atacante suicida paquistaní llegó a Roma para ello, agregó el fiscal Mauro Mura en conferencia de prensa en Cagliari, Cerdeña.Mura agregó que el suicida partió luego de Italia, aunque no se sabe por qué. Agregó que el espionaje telefónico dio “señales de algunos preparativos para un posible ataque”. La agencia italiana Ansa reportó que hubo dos atacantes y que fueron alertados por sus contactos en Italia cuando la Policía comenzó a ejecutar órdenes judiciales de búsqueda en el caso. El Vaticano minimizó la importancia del complot. “Por lo que parece, esto es una hipótesis que data de 2010 y que no ocurrió. Por lo tanto, hoy no tiene relevancia y no hay una razón en particular para preocuparse”, declaró el reverendo Federico Lombardi, portavoz del Vaticano. La noticia del complot se conoció mientras la Policía informó del arresto de nueve presuntos extremistas acusados de planear un ataque en Pakistán con la idea de frenar las acciones del Gobierno contra el Talibán. También se giraron órdenes de detención contra otros 20 sospechosos. Las escuchas telefónicas de la policía determinaron que dos hombres eran sospechosos de formar parte de un grupo que había protegido al líder de Al Qaeda, Osama Bin Laden, quien murió en una operación de las fuerzas especiales de Estados Unidos en una redada realizada en Abbottabad, Pakistán en 2011, dijo un comunicado.La mayoría de las órdenes de arresto se centraron en la isla siciliana de Cerdeña, pero la operación cubrió un total de siete provincias italianas.La organización consiguió introducir en Italia a paquistaníes y afganos bajo contratos de trabajo o por medio de peticiones de asilo y luego envió a algunos a ciudades del norte de Europa.En la época del complot contra el Vaticano, el papa Benedicto XVI todavía se estaba recuperando de los efectos en el mundo musulmán por un discurso que dio en 2006 en Regensburg, Alemania, donde citó a un emperador bizantino que opinaba que algunas de las enseñanzas del profeta eran “malas e inhumanas”, particularmente “su mandato de extenderse con la espada de la fe”. Aunque las relaciones con el mundo musulmán quedaron reparadas al final, las tensiones surgieron otra vez en 2011 cuando el Instituto al-Azhar de El Cairo, una importante escuela teológica del islam suní en Egipto, suspendió el diálogo interreligioso con el Vaticano después de que el entonces papa Benedicto XVI pidió proteger más a la minoría cristiana. Más recientemente, las autoridades italianas pusieron en claro que toman en serio las amenazas del grupo extremista Estado Islámico para conquistar Roma y el asiento de la cristiandad. Por ello reforzaron la seguridad en el Vaticano y el jefe de los guardias suizos dijo que están listos, aunque no tienen información sobre una amenaza inminente.Las capitales europeas están especialmente preocupadas por la posible presencia de células “durmientes”, integradas por individuos que aparentemente llevan vidas normales en sus países y que en algún momento futuro pueden protagonizar ataques en casa o en el extranjero.





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