POSADAS. El hombre acusado de tener un rol clave en la banda de los “robacoches” declaró ayer ante el juez de Instrucción 7 de esta capital, Carlos Giménez. El sujeto, de 34 años, acusado de ser el proveedor de los vehículos robados en Buenos Aires y que eran “legalizados” mediante falsificación de oficios judiciales de la Justicia misionera, se desvinculó de la maniobra delictiva investigada, aunque habría admitido “ser parte del ‘pasamanos’ que involucra dinero y automóviles”, confió un portavoz oficial.El individuo, quien fue trasladado con una fuerte custodia el pasado viernes desde la cárcel de Devoto (donde se encuentra alojado por una causa de narcotráfico) hasta Misiones, declaró durante casi cinco horas. Entre otras cosas el sospechoso, pariente de dos de los supuestos integrantes de la organización delictiva, habría dicho que uno de los ocho investigados en la causa “era quien lo llamaba por teléfono desde Misiones y le decía que tenía que recibir a compradores de vehículos -en Buenos Aires- y hacer la transacción”, y que lo que él hacía “era buscar los autos -a veces en la calle y otras veces se los llevaba un desconocido a su domicilio- y entregarlos”, agregó la misma fuente. El acusado habría referido que “era todo un pasamanos” y que desconocía de dónde provenían los automóviles y también que eran adulterados, indicó un portavoz. No obstante, se cree que el sospechoso cumplía un rol fundamental: al parecer, era el encargado de proveer a la banda de automóviles robados de Buenos Aires y que llegaban a la provincia con el objetivo de ser comercializados de manera ilegal. La banda de “robacoches” es una causa investigada desde noviembre del año pasado.




Discussion about this post