POSADAS. Finalmente, después de muchas reuniones y acalorados debates, se llegó a un acuerdo -por ahora verbal- entre las nueve entidades agrupadas en la Federación de Cooperativas Eléctricas de Misiones (Fecem) y la empresa Emsa sobre la forma en que se distribuirán los fondos que prometió enviar la Nación durante 2015 en el marco del Plan de Convergencia Energética.Se trata de una partida de 200 millones de pesos que se deberían destinar a obras. A cambio de ello, la Nación exige a los prestadores del servicio eléctrico que no modifiquen las tarifas a los usuarios. En un año electoral, el Gobierno kirchnerista quiere evitar que se agrande el agujero en el bolsillo de los votantes con más inflación.El acuerdo “verbal” se debería documentar en papel con la firma de los responsables entre esta semana y la siguiente, estableciendo que Emsa trasladará a las entidades eléctricas que brindan el servicio en el interior de la provincia el 25 por ciento, quiere decir, 50 millones de pesos.A principio de año, el Ministerio de Planificación de la Nación ya envió un anticipo de 40 millones de pesos, de los cuales 10 le deberían corresponder a las cooperativas.El presidente de la Fecem, Guido Weber, consultado al respecto por PRIMERA EDICIÓN, señaló que “se ha llegado a un acuerdo verbal, pero prefiero esperar a que se firme el convenio antes de dar a conocer los detalles”.“Es un acuerdo beneficioso para las cooperativas y que sólo abarca los fondos que llegan en este 2015, pero por ahora prefiero no dar más detalles”, expresó.En tanto, este diario se comunicó con Oscar Geisler, presidente de la Cooperativa Eléctrica de Montecarlo Limitada (CEML), quien brindó más detalles al respecto del acuerdo.Consiste en que “las cooperativas deben recibir el 25% de cada desembolso que realice la Nación en el marco del Plan de Convergencia Energética. Llegan los fondos, se utilizan, se rinde y luego se espera otro desembolso”, explicó. Se deberá rendir cada etapa.La distribución entre las cooperativas se realizará de acuerdo a los parámetros que maneja la Fecem teniendo en cuenta datos como la cantidad de kilovatios y los usuarios que administra cada institución. “La Fecem tiene previsto dar los valores que corresponden a cada entidad, esos valores se remiten a la Secretaría de Obras Públicas”, del Ministerio de Hacienda, para que distribuya las partidas, explicó.El destino del dinero que recibirán las cooperativas es una decisión del directorio de cada entidad, al menos así quedó el acuerdo de palabra que se prevé firmar: “Cada entidad tendrá el uso libre a su criterio pero puedo decir, casi cerrando los ojos, que la gran mayoría lo destinará a cubrir los desfasajes en inflación y aumento salarial. Las paritarias se están cerrando en este mes, retroactivo a marzo, ya tenemos acumulado un haber en sueldos de empleados que se tiene que pagar a principio de mayo”, indicó Geisler.No se puede profundizar en más detalles hasta tener el convenio firmado pero “lo acordado es ese monto y las cooperativas como Emsa van a estar tomando ese monto como variable de ajuste de sus balances”. “Creemos que no es el canal más apropiado para una política energética, pero entendemos que las cooperativas y la provincia estamos subidos a un barco, que son las decisiones nacionales de la política energética, y no tenemos el timón, entonces tenemos que tratar de llegar al puerto de la mejor manera posible, pero las decisiones no son nuestras sino del Gobierno nacional”, consideró el titular de la entidad de Montecarlo.Consultado sobre las deudas de varias entidades con Emsa y la posibilidad de que la empresa provincial se quede con los fondos adeudados, Geisler dijo que “entiendo que Emsa no tomará estos recursos para cobrar la deuda, tengo entendido que hay otra conversación paralela con las cooperativas que tienen deudas, que no es el caso de Montecarlo, y que se llegaría un acuerdo, porque si se cobran de este convenio, no tendrá ningún efecto en las cooperativas con deudas”, explicó Geisler.Problema por tarifas congeladasTanto Emsa como las nueve cooperativas que prestan servicio eléctrico en el interior no pueden incrementar la tarifa en todo 2015. Será el segundo año consecutivo, ya que tampoco lo hicieron en 2014.La Nación pretende evitar que los usuarios sufran incrementos y por eso acordó con las provincias una compensación económica para obras a cambio del congelamiento.Los números de Emsa y las cooperativas no cierran. A la prestataria provincial, el gobernador Maurice Closs la viene auxiliando con sucesivos aportes millonarios de capital, pero a las cooperativas nadie las auxilia. Desde los dos sectores indican que necesitan aumentar las tarifas para equilibrar sus gastos y coinciden en que el convenio colectivo de Luz y Fuerza (los salarios) son la causa principal del desfasaje.Además, en el caso de Emsa, la cantidad exagerada de personal que contrata cada año la empresa se volvió un agujero negro imposible de sostener, por esta razón prácticamente todos los ingresos se usan para pagar salarios y comprar energía, así que no queda prácticamente nada para inversiones. Cómo evaden el “cepo” en otros distritosEl acuerdo de “convergencia tarifaria’’ que impulsa la administración kirchnerista para que, a cambio de fondos para obras, las provincias mantengan en el freezer los precios de la energía eléctrica durante 2015 ha comenzado a registrar las primeras grietas con una serie de aumentos directos y encubiertos que están llevando adelante las cooperativas del interior del país.Cuatro entidades de Buenos Aires, Río Negro, Neuquén y Chubut hallaron distintos resquicios para incrementar sus recaudaciones destinadas a cubrir los mayores costos operativos y salariales del suministro eléctrico: en Pergamino, Bariloche, Neuquén y Trelew han empezado a trasladar a sus usuarios subas que van del 12,8% al 30%.En el caso de la Cooperativa Eléctrica de Pergamino (Celp), la rendija legal que encontró el Consejo de Administración para apuntalar sus ingresos fue un ajuste del 20% en la denominada “cuota de capitalización” que facturan a todos los “socios-usuarios” de la entidad.En el caso de Bariloche el aumento llega, en promedio, al 29% y cuenta con la autorización del Ente Provincial Regulador de la Electricidad (Epre). Tras un trámite que duró más de un año, el organismo de control le aprobó a la Cooperativa de Electricidad de Bariloche (CEB) una revisión tarifaria en la cual reconoce los mayores gastos de operación y laborales que tuvo entre los últimos meses de 2013 y parte de 2014.&am
p;nbsp;A cambio de este ajuste -que corre para los consumos registrados a partir de enero-, la CEB deberá darle de baja al “cargo específico que unilateralmente estuvo facturando a lo largo del año con el fin de cubrir su déficit operativo”.Por su parte, en la capital de Neuquén, la cooperativa Calf obtuvo el visto bueno del Gobierno municipal para aplicar un aumento en las tarifas eléctricas del 12,8%. Según la explicación oficial, dicho incremento se debe a la vigencia de la cláusula “pass through” del contrato de concesión del servicio, que permite a los funcionarios autorizar el traslado de los mayores costos salariales a los usuarios.Y en el caso de Trelew, la Cooperativa Eléctrica local decidió elevar sus ingresos para atender los mayores gastos del servicio con un curioso pero efectivo intersticio regulatorio: vedado el camino para subir la tarifa eléctrica, la entidad resolvió incrementar en un 30% el valor del servicio de “aguas y cloacas”, que no tiene ninguna restricción tarifaria.




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