POSADAS. “Aeroplanos” de Carlos Gorostiza llega este domingo, a las 21, al auditórium del Instituto Montoya junto a dos grandes figuras del espectáculo: Rodolfo Ranni y Mario Pasik, con dirección de Daniel Marcove. Es la historia de dos amigos entrañables de clase media que se conocen desde hace sesenta años. Su convivencia nos ofrece un intenso y rico intercambio de humor, ternura y solidaridad. Sienten a la amistad como a un verdadero gozo que el espectador comparte desde su propia experiencia.La obra plantea, desde el alma misma del adulto mayor, el oscuro temor a la muerte, la soledad, la pérdida de la independencia y la iluminada esperanza de disfrutar libremente los últimos años de vida.Así, nos internamos en la vejez de dos personajes que se preguntan, con buen humor y sin solemnidad, sobre los porqué de la existencia. Desde el inicio de la acción, el espectador asistirá a un intercambio de anécdotas, bromas y confidencias hechas por dos seres en un día crucial para ambos.Es valioso que “Aeroplanos” se remita a la alegría y a la necesidad de compartir con alguien la dicha y el dolor de la existencia. Que nos permita valorar lo que significa un verdadero amigo, a sustentar aquellos principios, al decir de Gorostiza, como una forma legítima y viril de amor. Y que además, rescata el privilegio de ser un sostén en el duro oficio de vivir.Rodolfo Ranni supo contar que “las obras de Gorostiza son muy mágicas. De pronto uno puede pensar en un naturalismo, pero en general sus personajes tienen una cosa mágica y profundamente teatral, que tiene que ver con la ficción. La gente se identifica con el arte, a través del arte, no se identifica viendo a un señor sentado en un bar en la calle. Uno se identifica cuando eso pasa a través del arte, y Gorostiza tiene ese gran don”.Esta puesta de “Aeroplanos”, que cuenta con dirección de Daniel Marcove, tiene la particularidad de juntar por primera vez en el escenario a dos actores consagrados y experimentados como Ranni y Pasik. “La obra está basada en la interpretación de los actores, y creo que nosotros correspondemos con lo que plantea Gorostiza”, dijo Ranni. “Entre Mario y yo se da una química muy particular, que es justo lo que necesitan estos dos personajes. Aquí los actores tienen que mirarse a los ojos y tocar la misma sintonía”, añadió.El protagonista de éxitos como “Atreverse”, “Los machos” y “Zona de riesgo”, aclaró que, más allá de la edad de los personajes, la obra no es nostálgica. “La gente se ríe muchísimo, es una comedia dramática. La obra transita el camino de la emoción, de la risa, del llanto y de los valores auténticos”, señaló. Una conmovedora historia para disfrutar.





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