POSADAS. Ocho meses pasaron desde que integrantes de la Fundación Tupá Rendá, que brinda contención a niños y adultos en situación de calle en hogares de esta ciudad, presentó un protocolo para articular acciones con otras ONG y organismos municipales. El documento ingresó al Consejo Deliberante el 23 de agosto de 2014 y hasta el momento no hubo ningún tipo de respuesta de los ediles.“Nadie se ha comunicado con nosotros para decirnos ni sí ni no, seguimos en la espera, pero mientras tanto, desde la fundación así como desde las otras ONG y organismos que trabajan en esta problemática, seguimos trabajando sin un protocolo que unifique los criterios y pautas de atención”, lamentó el coordinador ejecutivo de los hogares de la fundación Tupá Rendá, Rogelio Peralta.¿Por qué es importante?La intención del protocolo es ordenar el circuito de trabajo que actualmente las instituciones realizan de forma “casera”. Por eso busca implementar métodos uniformes para dar solución y resguardo a los niños en situación de calle, separándolos del peligro lo más rápido posible.Como se explica en el protocolo, lo primero y primordial, es que la organización a la cual ha llegado el niño establezca un vínculo de confianza con el niño o niña, que permita “hacer un análisis rápido sobre la situación que lo condiciona para estar en la calle”. Seguidamente, la organización debe comunicarse con el Ministerio de Derechos Humanos para cotejar datos e información con el Registro Provincial de Información de Niños, Niñas, Adolescentes y Jóvenes Extraviados e informar a la Dirección del Menor, Familia y Discapacitados del Ministerio de Desarrollo Social con el fin de que las autoridades conozcan de la situación y asesoren en el camino jurídico-legal ante las particularidades del caso.La ONG o institución del Estado que haya hecho el primer contacto debe administrar la entrevista de admisión donde recopilarán datos personales del niño y estructura familiar, determinará los factores por los que el menor se encuentra en situación de calle y realizará una aproximación diagnóstica de psicológica, psicopedagógica y social del menor.Esta información deberá ser proporcionada a la Policía Comunitaria o Comisaría de la Mujer, con el fin de hallar algún referente adulto que actúe de tutor o demuestre vínculos filiales/sanguíneos con el menor.Siguiendo el texto del proyecto, se señala que en un lapso de 90 días se deberá realizar una asamblea con los responsables de los hogares para articular un trabajo en redes. Se acordarán los tiempos para revinculación o guarda en el caso que la situación lo amerite. En caso que el niño deba permanecer en un hogar, el seguimiento quedará a cargo de aquel que haya realizado la entrevista de admisión que deberá brindar un informe mensual a la Dirección del Menor, Familia y Discapacitados del Ministerio de Desarrollo Social. En paralelo, esta red de organizaciones deberá articular contactos con la familia del niño para posibilitar su revinculación, que será siempre respetando los tiempos y necesidades de los menores.Nueva casaPeralta también indicó que “hace un mes hemos alquilado una nueva casa más amplia para que residan los diez niños de El Refugio. Recordemos que en mayo de 2014 tras el cierre de este hogar por estar en muy malas condiciones, los 16 niños que allí vivían quedaron a cargo de Tupá Rendá. Entre ellos, estaban los cinco hermanitos que fueron adoptados por un matrimonio de Buenos Aires.“Esta nueva casa sobre Ángel Acuña en Villa Sarita es mucho má amplia con cinco dormitorios, casi todos con aire, tres baños, cocina amplia y un quincho”, indicó Peralta. Allí viven los diez niños que están escolarizados y tiene acompañamiento de los voluntarios y de sus padrinos, quienes se encargan de pagar las cuotas de las escuelas y de trasladarlos a las actividades artísticas y deportivas que realizan en contraturno, como danzas, pintura y deportes. “Los chicos han mostrado un cambio muy positivo en este año y eso nos fortalece”, resaltó. Indicó que esperan la incorporación de otros cuatro niños. Un adolescente que vivía en El Refugio, junto a otros jóvenes mayores de 14 años y algunos adultos acuden al hogar de noche Padre Mugica por avenida Roque Pérez y San Luis.





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